Utilizando el algoritmo Chudnovsky y Visual Basic para calcular los catorce primeros dígitos decimales de Pi sin despeinarse (y otros chismes y cotilleos varios)

Pi
3,14 (en el colegio) o a 3,14159 (en la universidad). Conocido universalmente como 3,1416, π ha sido aproximado a lo largo de la historia hasta una exactitud de 5 billones de decimales, esto hace bien poquito. Y es que los matemáticos y los informáticos no tienen otra cosa que hacer en este mundo que perder el tiempo intentando encontrar un decimal nuevo para hacerse famosos y salir en el Muy Interesante y en la Wikipedia. Como si no supieran que esta carrera no tiene fin, y que pasado mañana saldrá a la palestra un chino mandarino o un japonés loco que encontrará el decimal número 6 billones; como si lo estuviera viendo.
Para los estudiantes del bachillerato actual diremos que π señala las veces en que el diámetro de un círculo cabe en su circunferencia. Ahora sí, ¿verdad? Hacemos un redondel con una cuerda y la estiramos en el suelo. Luego marcamos los diámetros sobre la cuerda y comprobamos que nos caben 3 y un poquito más. Eso es π. El siguiente GIF animado es totalmente esclarecedor.

Explicación gráfica de Pi muy sencilla de entender
En fin, nos unimos al carro de aproximaciones de π, pero no para intentar descubrir el decimal seiscientos trillones, sino para conocer el algoritmo Chudnovsky, uno de los más modernos métodos de calcular decimales de π. Algoritmos para este menester ha habido infinidad de ellos desde que el mundo es mundo, empezando por el de Arquímedes y pasando por los de Euler, Newton o Gauss (sí, el de las campanas).
El algoritmo Chudnovsky, descubierto por los hermanos David y Gregory Chudnovsky, matemáticos ucranianos, parece ser el más empleado en los cálculos de alta precisión de dígitos de π a comienzos de este siglo XXI en el que nos encontramos. Se fundamenta en una fórmula del hindú Ramanujan e implementa una serie de convergencia rápida siguiendo una serie hipergeométrica. Su fórmula es la siguiente:

Algoritmo matemático Chudnovsky
Como se puede comprobar, no es más que un sumatorio sobre k desde 0 hasta infinito (∞), donde se hacen una barbaridad de operaciones en función de k en cada iteración. Cada término de esta fórmula añade 14 decimales exactos al valor calculado de π; k es una proporción entre la precisión en decimales que necesitemos calcular y el valor límite de 14. Es una fórmula incluida en el famoso software Mathematica, de uso común en el ámbito científico.
Lo que se detalla a continuación es un pequeño código en Visual Basic que nos permite extraer el valor exacto de π con sus catorce primeros decimales haciendo uso de la fórmula de los hermanos Chudnovsky. Es muy sencillo de entender, ya que sólo sigue paso a paso el algoritmo. Destacar únicamente la función auxiliar Factorial para calcular los factoriales requeridos.
Dim k As Long
Dim numeroPI As Double
Dim Numerador As Double, Denominador As Double
Dim Precision As Double, Limite As Double
k = 0: numeroPI = 0
Precision = 14
Limite = (Precision + 3) / 14
Do While k < Limite
Numerador = 0
Denominador = 0
Numerador = ((-1) ^ k) * Factorial(6 * k) * (13591409 + (545140134 * k))
Denominador = Factorial(3 * k) * (Factorial(k) ^ 3) * (640320 ^ ((3 * k) + (3 / 2)))
numeroPI = numeroPI + (Numerador / Denominador)
k = k + 1
Loop
numeroPI = 12 * numeroPI
numeroPI = 1 / numeroPI
Debug.Print FormatNumber(numeroPI, 14)
End Sub
Private Function Factorial(numFactorial As Long) As Double
Dim i As Long, TempFactorial As Double
TempFactorial = 1
For i = 1 To numFactorial
TempFactorial = TempFactorial * i
Next i
Factorial = TempFactorial
End Function
Que nadie intente calcular más de catorce decimales porque precisamente ese es el límite de las variables de doble precisión en Visual Basic. Eso sí, se puede extraer un número inferior alterando el valor de la variable Precision.
Los hermanos Chudnovsky, actualmente, residen en Estados Unidos y, además de por su habilidad en la construcción de supercomputadores caseros, son conocidos por la estrecha relación laboral que ambos mantienen, llegando a definirse ellos mismos como “un único matemático ocupando dos cuerpos”. Esta colaboración también está marcada, en cierta medida, por la enfermedad de tipo muscular que sufre Gregory, que lo hace en ocasiones dependiente de su hermano David. De este último se ha llegado a decir que es el mejor matemático vivo de la historia.
Los cerebritos calculines continuarán su gesta de intentar llegar al final del número π, hasta el último decimal que lo convierta en un número irracional transcendente de valor concreto. O quizás tengan razón aquellos que aseguran que los decimales de π no se acabarán nunca, y que dicen que es un número tan complejamente apasionante que, por ejemplo, todos los números de teléfono del mundo se pueden encontrar escondidos en la secuencia decimal de π, porque sus dígitos parecen estar repartidos aleatoriamente y no construidos de una forma particular (encontrándose entre sus infinitos guarismos cualquier secuencia posible). O es probable que todos ellos tengan razón y ninguno de ellos la tenga, aunque seguramente la longitud de π acabará siendo bastante mayor que el título de este post (aunque parezca mentira).
Lo que está claro es que π es, para muchos, un número mágico donde buscar mensajes ocultos, y para todo el mundo un valor importantísimo que permite construir carreteras y barcos, entre otras muchas cosas. Su número de decimales importa poco a niveles prácticos hoy en día, porque sería una locura realizar cálculos con tal nivel de exactitud, además de una estupidez supina. Pero, por lo menos, vamos observando nuestra amplia evolución desde hace un par de miles de años, cuando se deducía de la mismísima Biblia que el valor de π era simplemente igual a 3; en Primera de Reyes, 7-23, dice literalmente:
Hizo fundir asimismo un mar de diez codos de un lado al otro, perfectamente redondo; su altura era de cinco codos, y lo ceñía alrededor un cordón de treinta codos.
Por último, y ya que estamos en ello, recomendar desde aquí la película “Pi, fe en el caos“, una obra de arte geek y profundamente paranoica y demente, pero que todo buen friqui tecnológico debe visionar. Especial atención a sus múltiples fallos, comenzando desde el principio por el más garrafal de todos.
3108 Day 2010

BlogDay 2010
¿Y por qué el 31 de agosto? Pues porque “3108″ (31 del 08) se asemeja mucho a la escritura, algo leet, de la palabra ”BLOG”.
Para este primer BlogDay en el que participo he seleccionado cinco weblogs de mi más de un centenar de feeds sindicados que, por una cosa o por otra, me acompañan a diario en estos últimos tiempos. Mi intención era realizar una selección de mi quinteto favorito, pero los favoritos son tan favoritos y tan conocidos que el factor sorpresa quedaba por los suelos. Así que me quedo con los que siguen, que también son preferidos pero quizás no tan excepcionalmente famosos (algunos).
He aquí, pues, mis cinco blogs elegidos para este día. (Omitiré enlazar nada que no sea el blog en cuestión para no robar protagonismo al sitio en sí).
1. Dando por culo.
Un blog de humor que descubrí hace poco y que me apasiona, ya que representa una socarronería muy a lo 4chan (más light, eso sí), con mucho meme y mucho ingenio inteligente y divertido. 100% recomendado.
2. alt-tab.
Por supuesto en mi lista no podía faltar este weblog argentino que es uno de mis favoritos desde antes, incluso, de que teknoPLOF! existiera. Mi sorpresa vino cuando su autor, Guillermo, me dedicó un post al que debo agradecer la mayor parte del tráfico en este sitio que viene desde el otro lado del Atlántico. Por todo ello, y agradeciendo las reseñas que de él he recibido, su web está en esta relación.
3. Nostalgia 80.
El auténtico blog de la nostalgia ochentera. Para todos aquellos que vivimos nuestra infancia en esos años, este sitio es el recuerdo y la morriña que nos catapulta al pasado para hacernos recordar momentos tan entrañables como el anuncio de los Pezqueñines, el juego Golden Axe, la serie ‘Salvados por la campana’ o el Autocross, entre otros cuantos millones de cosas más que no sé cómo estos chicos son capaces de recordar, la verdad.
4. Landing Short.
Un blog sobre aviación y aeronáutica. Dicho así parece cualquier cosa; pues no. A mí, que nunca en mi vida me había preocupado el tema del vuelo, me ha enganchado tanto este sitio que babeo esperando a que se cuelgue un nuevo vídeo de esos impresionantes que sólo él sabe mostrar. Además, al autor se le aprecia tan emocionado escribiendo sobre cockpits, flaps, vectores y demás, que, aunque la mitad de las veces no me entere de la mayoría de los términos técnicos, disfruto como un enano investigando sobre ellos y poniéndome al día. Este blog ha sabido despertar en mí una afición que no tenía. Un 10 sobre 10.
5. 140 Geek.
El hermano pequeño de Punto Geek que resume en breves píldoras la actualidad geek y los consejos tecnológicos más actuales. Un blog que, cuando nació, no creí que fuera a ser tan frecuentemente actualizado pero que, visto lo visto, me tengo que quitar el sombrero ante estos pedazo de blogueros digitales por su dedicación y su perseverancia. Lo más importante, lo más interesante y lo mejor del estilo de vida geek en formato breve, de consumo rápido pero nutritivo.
Y hasta aquí mi lista de este año. Un gran saludo a todos y un muy buen día del blogger.
Implementar una red multimedia en casa vía DLNA

Logo certificación DLNA
Esta tecnología, que funciona de igual forma sobre redes Ethernet y Wi-Fi, la sustentan e implementan en la actualidad más de 245 compañías, entre las que podríamos destacar algunas como Acer, Motorola, Toshiba, Philips, LG, Samsung, Panasonic, Hewlett-Packard, Sony, Microsoft, Intel, Pioneer y Nokia. Todas ellas, asociadas en la Digital Living Network Alliance, serigrafían un logotipo a sus productos compatibles (el que se puede ver en la imagen que acompaña a este post) que determina que cumplen rigurosamente con las especificaciones y que pueden ser utilizados para integrarse en una red DLNA.
Seguramente no hayas reparado en ello, pero es más que probable que muchos de los equipos y gadgets que tienes en casa tengan el logotipo DLNA reseñado en algún recoveco. Y es que esta tecnología es tan común como desconocida, ya que muy pocos usuarios medios se sirven de ella para diseñar un espacio multimedia casero. Imagina poder ver las películas almacenadas en el disco duro de tu PC directamente en la televisión, o escuchar tu música favorita en un sistema Hi-Fi desde ficheros de audio en un disco NAS, o generar una transición de fotografías en un marco digital a partir de imágenes de un teléfono celular, o imprimir fotos de una cámara digital directamente sobre una impresora conectada a la red, o descargar música a nuestro reproductor MP3 desde un PC, o… Las posibilidades son infinitas, y todas ellas se desarrollan a través de una sencilla red interna, sin la necesidad de mover aparatos de su sitio.
Los dispositivos etiquetados como certificados para DLNA se dividen en varios grupos. Por un lado disponemos de los denominados Digital Media Server (DMS), que almacenan el contenido y lo distribuyen al resto a modo de servidores (en versiones fijo y móvil); típicamente son ordenadores de toda clase, discos duros externos tipo NAS, teléfonos móviles o reproductores multimedia portátiles. Los llamados Digital Media Player (DMP) son los encargados de reproducir los contenidos enviados por los DMS, como televisores, cadenas de sonido, consolas de videojuegos o aparatos de home cinema. También en versiones fijo y móvil.
En el lado intermedio a estos dos comentados, opcionalmente pueden existir los llamados Digital Media Controller (DMC) y los Digital Media Renderer (DMR). Los aparatos DMC buscan contenido digital en los servidores DMS y lo envían para su reproducción a los DMR. Ejemplos típicos de DMC pueden ser ordenadores tipo Tablet, cámaras digitales con conexión Wi-Fi, asistentes PDA o teléfonos celulares. Por su lado, dispositivos DMR son televisores, receptores de audio y vídeo, pantallas autónomas o altavoces remotos.
Además de los anteriores, existen también los Digital Media Printer (DMPr), que se encargan de proporcionar servicios de impresión a una red DLNA (impresoras de red); los dispositivos Mobile Digital Media Uploader (M-DMU), capaces de enviar contenido a los servidores DMS (cámaras de fotos y teléfonos móviles); y dispositivos Mobile Digital Media Downloader (M-DMD), con posibilidades de descargar y almacenar contenidos de los DMS (reproductores de música portátiles y teléfonos móviles).
Un lío de siglas que se completa con funciones que sirven de puente entre dispositivos móviles y fijos, las Mobile Network Connectivity Function (M-NCF), y unidades de transformación de contenidos entre formatos para redes móviles y fijas, las Media Interoperability Unit (MIU).
Para empezar, con hacer uso de servidores DMS y reproductores DMP tenemos más que suficiente para montar nuestra red DLNA, ya que se supone la infraestructura mínima de funcionamiento. Sin embargo, y a modo de resumen, la siguiente lista muestra todas las clases de dispositivos que implementa este sistema.

Gráfico resumen de dispositivos DLNA
El protocolo DLNA utiliza un subconjunto de la arquitectura UPnP (Universal Plug and Play) para funcionar, por lo que, en teoría, la localización y enlace de dispositivos compatibles dentro de una red es automática y totalmente transparente al usuario. Para que nos entendamos, es algo así como el Bluetooth (salvando las diferencias), los aparatos se detectan a través de la red y se enlazan cada uno en su rol, de servidor o reproductor. A continuación podemos ver un vídeo (en inglés) del funcionamiento de DLNA con un teléfono móvil Nokia N95 y una PlayStation 3. En este caso, el celular hace las veces de servidor de contenidos (fotografías) y la consola funciona de reproductor.
Los formatos requeridos en dispositivos fijos para la transmisión de datos vía DLNA son JPEG para imágenes, LPCM para audio y MPEG2 para vídeo, aunque opcionalmente se pueden utilizar GIF, TIFF y PNG para imagen, MP3, WMA9, AC-3, AAC y ATRAC3plus para sonido, y MPEG1, MPEG4 y WMV9 para vídeo. Con respecto a los formato para dispositivos móviles, los requeridos son JPEG (imagen), MP3 y MPEG4 AAC LC (audio), y MPEG4 AVC (vídeo); opcionalmente podemos utilizar GIF, TIFF, PNG para imagen, MPEG4, AMR, ATRAC3plus, G.726, WMA, LPCM para audio, y VC1, H.263, MPEG4 part 2, MPEG2, MPEG4 AVC para vídeo.
Aunque, como casi siempre, no es oro todo lo que reluce. El sistema DLNA no proporciona una interfaz de usuario común para los distintos tipos de dispositivos, sino que es el propio fabricante el que implementa sus propias interfaces, variando enormemente entre ellas, siendo unas más intuitivas y otras no tanto. Sin embargo, no se puede decir que, para alguien con un nivel más o menos avanzado, sea complicado configurar una red DLNA. En los distintos menús de los diferentes aparatos no tiene por qué se difícil encontrar las opciones para activar o desactivar esta característica, así como para detectar elementos compatibles en la red e interactuar con ellos. Además, los manuales de instrucciones están para leerlos, algo que se nos olvida a más de uno la mayor parte de las veces.
En otro flanco, y puestos a sacar pegas, diremos también que el DLNA implementa de serie un sistema gestor de derechos digitales (DRM), lo que puede hacer que muchos contenidos no puedan leerse o reproducirse en muchos dispositivos. Algo que, seguramente, echará para atrás a más de uno.
Con respecto al software, los aparatos electrónicos de consumo, como hemos dicho, implementan sus propios programas integrados, pero a la hora de utilizar un ordenador como servidor de contenidos, deberemos elegir una aplicación en concreto que, por normal general, no es suministrada por el fabricante del equipo. En el blog de Robert Green encontramos una fabulosa entrada en la que se hace una exhaustiva y amplia comparativa de programas servidores de DLNA para ordenadores PC con Windows y Linux y, también, para Mac (gratuitos y de pago). Así pues, para los distintos teléfonos tipo smartphone del mercado, habremos de conseguir aplicaciones específicas que los hagan funcionar en una red de esta clase, siempre y cuando el celular en concreto esté preparado para ello.
En la web de la asociación se puede consultar mediante un sencillo buscador qué productos de qué fabricantes son compatibles con DLNA, algo que nos puede ser muy útil antes de comprar. Asimismo, deberemos tener en cuenta que todos los dispositivos que vayamos a integrar sean capaces de unirse a una red de área local en las mismas condiciones, requisito indispensable para poder utilizar esta tecnología adecuadamente.
Filtros de ferrita

Anillos de ferrita
Son tubitos de ferrita (imanes, para que nos entendamos) que actúan de filtros inductores de alta reactancia, o alta resistencia. El principio de funcionamiento de este tipo de filtros radica en que, cuando las corrientes alternas de alta frecuencia tratan de atravesar la parte del cable donde se encuentra ubicado el núcleo de ferrita, la autoinductancia que produce el flujo magnético de la corriente que trata de atravesarlo genera una fuerza contraelectromotriz que se opone al paso de su componente alterna.

Filtro de ferrita en un cable USB
Sin embargo, estas piezas no impiden que la corriente continua (CC), y la corriente alterna de baja frecuencia, las atraviesen, y pueda continuar fluyendo libremente por todo el cable y el resto del circuito electrónico. Durante el proceso de filtrado de la corriente alterna de alta frecuencia, la energía contenida en la componente alterna que no puede atravesar el filtro la absorbe el núcleo de ferrita en forma de calor. No obstante, la temperatura que alcanza la ferrita por ese motivo es muy poca y prácticamente no se hace notar.
En electrónica, los filtros de ferrita constituyen uno de los elementos pasivos más eficaces, sencillos y baratos de producir. Sin su empleo en los cables de uso informático, la propagación de las interferencias afectaría, incluso, al funcionamiento de los propios ordenadores, introduciendo indeseables errores en el procesamiento de datos.
FUENTE: La inspiración técnica viene de ASÍ FUNCIONA.
El software Híspalis de la Guardia Civil cada vez genera más controversia

GDT de la Guardia Civil
Híspalis funciona basándose en el identificador hash de los archivos compartidos en las redes de pares más utilizadas (eDonkey y FastTrack). Hash es un algoritmo matemático que devuelve un código identificador único para cada archivo informático, de tal manera que, aunque cambie el nombre del fichero, el código sigue siendo el mismo, por lo que las artimañas de los pederastas para esconder su material a la hora de compartirlo caen en saco roto.
La Guardia Civil española, en el momento de echar a andar a su Híspalis, disponía de 50.000 imágenes y vídeos de contenido pedófilo debidamente organizados y catalogados por grupos, que eran el resultado de años de investigación e incautación de material de este tipo a los infractores. Se tuvo en cuenta, de forma pionera, una serie de parámetros capaces de clasificar e identificar el amplio espectro de imágenes pedófilas que se mueven en la Red. Así, por ejemplo, algunas de las categorías de clasificación que se pueden encontrar son “niños menores y mayores de siete años con sexo explícito”, “imágenes pedófilas por raza”, “imágenes fotográficas y vídeo” o “imágenes por lugar de aparición”.
Una vez ordenado el material, el mayor escollo que tuvo que salvar la Guardia Civil fue el de identificar uno por uno todos lo ficheros mediante el indicador alfanumérico que proporcional la función hash; algo así como etiquetar cada contenido por su “ADN digital”. Superado este arduo trabajo, sólo quedaba poner a trabajar a Híspalis para que, automáticamente, se conectara a los diversos servidores P2P y comenzara a filtrar imágenes y vídeos en función del identificador hash de cada uno, fichando los contenidos ilegales y extrayendo la dirección IP de la máquina que los comparte para, posteriormente, acudir a los proveedores de acceso para identificar al pedófilo y proceder a su captura.
Lo que aparentemente es una muy buena herramienta para luchar contra el ciberdelito más execrable, parece que, con el transcurrir de los años y su utilización en diversas operaciones policiales, no está siendo vista con muy buenos ojos por la comunidad internauta. Detecciones erróneas, vulneración de derechos y abuso de poder son las alegaciones más comunes que se levantan contra Híspalis y su uso, según los afectados, un tanto al margen de la ley. Todo ello, unido a la reciente aparición de Nautilus, una versión de Híspalis desarrollada para la red Ares Galaxy, ha hecho saltar todas alarmas. ¿Qué es lo que está motivando esta postura?
Parecen existir diversos errores de planteamiento en el momento de ejecutar un rastreo sobre redes P2P. Esta serie de errores la podemos resumir en la siguiente lista:
- Detrás de una IP pública pueden existir uno o varios ordenadores, esto es, uno o varios usuarios.
- La IP pública identifica al titular de una conexión, no al infractor.
- La aparición de una IP pública en un metadato de pornografía infantil no determina la efectiva difusión ni el dolo.
- Una fuente P2P sin difusión efectiva es un metadato, un dato que apunta hacia el dato original, que puede existir o no. Por tanto, no determina su existencia.
- Las redes P2P están llenas de metadatos falsos que generan una extensa marea negra de pornografía infantil.
- Con los actuales procedimientos de investigación, es imposible distinguir un dato libidinoso, imprudente o falso.
- El artículo 189.1.b pena el dolo, no la imprudencia.
El artículo 189.1.b del Código Penal español considera un delito de corrupción de menores la producción, venta, distribución, exhibición o facilitación de la producción, facilitación de la venta, facilitación de la distribución o facilitación de la exhibición de material pornográfico en cuya elaboración hayan sido utilizados menores de edad. Lo que también es cierto es que este artículo requiere de dos elementos para consolidar su aplicación: la efectiva difusión y el ánimo libidinoso, dolo o intencionalidad. Esto significa que, para que exista delito, se debe demostrar fehacientemente que el contenido ha sido difundido o distribuido y, además, que la intención ha sido deliberada y lujuriosa. Dos asuntos difíciles de matizar y que pueden generar errores de cálculo.
El problema resulta de partir de la falsa premisa de que una dirección IP se corresponde con un usuario único. Para nada una IP puede ser considerada el DNI digital de un usuario, pues existen redes corporativas y empresariales en las que decenas de personas comparten una IP pública, cibercafés anónimos, redes Wi-Fi públicas o sin proteger debidamente, foneras, servidores proxy, virus troyanos, etcétera. Además, y como segunda gran pega, la información que ofrece un metadato acerca de un usuario en una red de pares no es para nada indicativo de difusión dolosa y libidinosa, ya que la multitud de archivos pedófilos escondidos bajo una apariencia normal puede hacer que un internauta poco experimentado almacene (y, por tanto, comparta) material ilegal sin prácticamente conocimiento de ello.
Lo cierto es que se ha comprobado que un alto número de descargas de pornografía infantil son accidentales. En mayo de 2009, la noticia de una serie de detenciones por un delito de pornografía infantil ponía en evidencia que “muchas de las 600 personas que se habían bajado carpetas lo habían hecho de manera accidental”. Híspalis tiene un rango de rastreo de 5 archivos pedófilos encontrados a un usuario único, esto es, hasta ese número se consideran tropiezos digitales y, a partir de él, intención directa. Muchos internautas ven esto como una suerte de criba sin sentido, ya que no representa en absoluto una realidad.
El miedo de los navegantes proviene de los numerosos falsos positivos que Hípalis parece arrojar en sus rastreos. Una simple búsqueda nos puede facilitar no pocos casos de personas que han sido imputadas de delito y, tras una larga penuria personal, absueltas por falta absoluta de pruebas (o no). El caso más conocido, por la repercusión mediática que el acusado le ha proporcionado a través de su blog, es el de Indignado7777, un joven acusado de distribución de pornografía infantil en el año 2006 y que, finalmente, ha sido declarado inocente hace un par de meses. Cuatro años de sufrimiento, juicios y registros domiciliarios merecen como mínimo una disculpa, sino una recompensa mayor.
En el foro del sitio web de la Asociación de Internautas se abrió un hilo en noviembre de 2006 donde multitud de usuarios cuentan sus propios casos. En el momento de escribir esta entrada, dicho hilo cuenta con 446 páginas de comentarios, experiencias, enlaces a noticias, opiniones y multitud de información bastante relevante sobre este tema. ¿Estas acciones policiales erróneas son tan extendidas como cuentan o se exagera con respecto a ellas?
Otra de las quejas que enarbolan los detractores de Híspalis es la falta de rigurosidad judicial con la que se producen los escaneos. Según la comunidad, el simple rastreo de direcciones IP sin una orden proveniente de un juez es anticonstitucional, pues vulnera el derecho al secreto de las comunicaciones. Aunque, para hacer honor a la verdad, este tema fue ya dirimido por el Tribunal Supremo en el año 2009 al dictar una sentencia en la que avalaba los rastreos que realizan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Internet para perseguir conductas delictivas, como el intercambio de ficheros con pornografía infantil. Algo que a muchos les sigue resultando condenable desde el punto de vista constitucional o una oscura conspiración para hacer desaparecer las redes de pares que tanto molestan al gobierno y a algunas entidades privadas.
En esa sentencia, en concreto, del Tribunal Supremo anulaba la absolución de una mujer acusada de facilitación a la distribución de pornografía infantil, a la que la Audiencia Provincial de Tarragona absolvía al entender que la Guardia Civil había lesionado su derecho al secreto de las comunicaciones. La acusada era una madre usuaria del sistema de intercambio de archivos eMule, del cual se servía para descargar ficheros fotográficos, música o películas cuya selección efectuaba introduciendo palabras clave como bebés, mamás, papás, niñas, girls o boys, entre otras.
En sus búsquedas, la mujer dio, lamentablemente, en más de una ocasión con contenidos de material pornográfico infantil que, posteriormente, borraba de su ordenador, lo que permitió deducir al juez que la descarga era involuntaria. Sin embargo, gracias al fallo anulatorio del Tribunal Supremo, fue finalmente condenada a 4 años de cárcel. Nunca se encontró material pornográfico alguno en su ordenador, sino simples metadatos en servidores P2P que la apuntaban como culpable de un delito que nunca cometió.
Parece que Híspalis no funciona como debiera. Muy criticada fue la intervención que Juan Salom, comandante de la Guardia Civil y Jefe del Grupo de Delitos Telemáticos, realizó durante una ponencia en la Universidad Politécnica de Madrid en el año 2008. En ella reconocía que las herramientas utilizadas por su grupo para la detección de delicuentes informáticos no se encuentran homologadas, en la misma línea que podría estarlo un radar de control de velocidad o un alcoholímetro.
¿Por qué provoca tanto rechazo Híspalis? Mi opinión personal es que es una herramienta con un fondo muy bueno pero mal utilizada. Es imposible dejar en manos de una máquina la adjudicación de la condición de pedófilo a una persona, condena que lo marcará socialmente de por vida, aunque su caso sea sobreseído. Y si las personas que están detrás de la máquina no hacen otra cosa que fiarse de ella, el resultado es un despropósito enorme. Teniendo en cuenta la cantidad de internautas novatos que pueblan la Red y los centenares de troyanos que se les cuelan a diario, una investigación más exhaustiva debería ser de obligatorio cumplimiento antes de entrar en una casa y confiscar los equipos informáticos.
También es verdad que el que se mueve en terrenos pedregosos tiene más posibilidades de tropezar con un guijarro. Yo mismo tuve la desagradable experiencia (y esto ya lo he contado alguna vez) de descargar en una ocasión un vídeo de pornografía infantil pretendiendo obtener un manual de SQL Server. El asunto fue puesto inmediatamente en conocimiento de las autoridades competentes y, a día de hoy, nadie ha venido todavía a detenerme. Y es que la racionalidad de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se supone muy por encima de la ojeriza por detener a diestro y siniestro a todo aquel que cometa un error.
Nadie duda de la policía y de su buena intención en estos temas tan farragosos, al menos yo no lo hago. Pero pienso que debería regularse más y mejor esta materia, eliminando vacíos legales y desarrollando procedimientos cada vez más rigurosos para conseguir meter entre rejas al cien por cien de los pederastas, evitando acusar de pedófilo a quien no lo es.
Y por cierto, siendo honesto, he de apuntar que el Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil y la Brigada de investigación Tecnológica (BIT) de la Policía Nacional están considerados como cuerpos de élite en su materia a nivel mundial. Ante la duda, siempre hay que denunciar.
