Programa en lenguaje BASIC sobre tu Nintendo 3DS

‘SmileBASIC’ en Nintendo 3DS
Y no es una cosa moderna, es un algo ya viejuno pero, ahora, muy mejorado. ‘SmileBASIC‘ es una aplicación exclusiva para Nintendo 3DS que permite programar software en lenguaje BASIC dentro de esta consola nintendera y de sus primas más directas (3DS XL, 2DS, New 3DS y New 3DS XL). Desciende directamente del antiguo ‘Petit Computer‘ para DSi, pero ‘SmileBASIC’ promete ser más potente, versátil y sencillo de manejar.
‘SmileBASIC’ es obra y fruto de la compañía japonesa SmileBoom, una empresa dedicada al desarrollo de software en, sobre todo, el campo de las consolas de videojuegos. Sus programadores tienen en su haber un montonazo de aplicaciones y juegos de todo tipo y, en este momento, creen necesario ofrecernos la herramienta perfecta para que seamos nosotros mismos los que nos lancemos al desarrollo de títulos lúdicos para la consolita de Nintendo.

Y todo esto es una primicia que podremos ver en vivo y en directo en el Tokyo Game Show 2014 (que comienza mañana), pero de la que no podremos disfrutar aquí hasta primavera del año que viene. Como siempre, debemos ser precavidos y dudar un poquito de lo que nos prometen, que es, ni más ni menos, que la más sencilla plataforma de programación para desarrollo de juegos 3D, única en el mundo. Bueno, pues ya lo veremos.
El lenguaje SmileBASIC está fundamentado en el propio lenguaje BASIC, por lo que va a ser muy sencillo de aprender. Eso sí, habremos de acostumbrarnos a sus peculiaridades en cuanto a la sintaxis, así como también a su particular objetivo final, la Nintendo 3DS, y sus características propias: micrófono, sensor giroscópico, acelerómetro, pantalla 3D, etcétera. Por ello, para hacernos la vida más sencilla, ‘SmileBASIC’ viene con diversos materiales incorporados con el fin de reducir el tiempo y el trabajo necesario a la hora de programar. Trae, por ejemplo, más de 2.000 elementos de galería integrados para utilizarlos en los diseños de sprites de un personaje o como fondos. También elementos para mapas y, sobre todo, una herramienta de diseño integrada a la que han llamado SmileTool, algo que ayudará a crear nuestro propio arte en forma de píxel desde cero y, asimismo, a editar cualquiera de los incorporados en función de nuestras necesidades.

En el campo del sonido, encontraremos más de 100 audios profesionales para dar efectos espectaculares a nuestros juegos o sonorizarlos de fondo, pero también la posibilidad de componer nuestra propia canción haciendo uso del sencillo lenguaje Music Macro Language, o MML.
Manuales de instrucciones, tutoriales de ayuda, juegos de ejemplo, comunidades en línea, compartición de material, copiaypega de código, publicaciones en la nube y un larguísimo etcétera, harán de esta herramienta una opción más que probable para que los iniciados comiencen a programar videojuegos y, también, para que los más expertos se adentren en el mundo de la 3DS y comprueben todas sus capacidades.

Por desgranar muy someramente las características más técnicas, podemos comprobar que ‘SmileBASIC’ va a permitir programas de hasta 1.000.000 de líneas de código, con edición de 4 programas al mismo tiempo, soporte de todos los sensores y métodos de entrada de la 3DS (botones, pads, pantalla táctil…), 6 páginas de memoria gráfica, diversas resoluciones, profundidad 3D en el eje Z desde -256 hasta 1.024, todo tipo de sonidos o formatos de la máquina y diversos juegos de caracteres UNICODE, entre otras muchas cosas.

Con respecto al lenguaje de programación, por comentar lo más significativo, vemos que disponemos de uso de variables y palabras reservadas, conversión implícita de tipos de datos, matrices de hasta cuatro dimensiones, múltiples sentencias separadas por dos puntos (:), subrutinas sin límite, manejo de archivos de texto y binarios, operadores aritméticos, operadores relacionales, lógicos, de orden y a nivel de bit.

En fin, una herramienta muy elaborada y con bastante buena pinta para todo aquel que se anime a zambullirse en el mundo del desarrollo de videojuegos (o aplicaciones) para Nintendo 3DS. Eso sí, y como decíamos antes, en otoño de este año vera la luz en Japón, y nosotros deberemos esperar hasta la primavera del año 2015 para disfrutar de él. Por cierto, sólo disponible desde Nintendo eShop para 3DS.
Le estaremos esperando con ansias.

TAP-34, el clon húngaro de la etapa del Telón de Acero

TAP-34
El TAP-34 nos mola. Nació en 1980 y era un diseño propio de la empresa húngara Terta que, en un principio, fue concebido como terminal para sistemas informáticos mayores, pero después también se le añadió la posibilidad de procesar datos por sí solo. Los principales circuitos integrados estaban ensamblados en la URSS y en Hungría por la conocida compañía Tungsram, aunque muchos otros componentes fueron importados de diversos países.
TAP-34 tenía el número CE-8534 en el registro de computadoras y teletipos de los países del Bloque del Este y la antigua Unión Soviética. Su propio nombre, TAP, es un acrónimo de Teletype Abonents Point. Hubo tres modificaciones conocidas del CE-8534: la original número uno, la EC-8534.02 y la EC-8534.3. Esta última tenía, además, la capacidad opcional para arrancar un clon de CP/M llamado VDOS.
Y es que este retrocacharro corría el sistema operativo CP/M, un software que estaba a punto de morir en aquella época. Era un sistema monousuario y monotarea desarrollado por Gary Kildall para el microprocesador 8080 de Intel. En concreto, El TAP-34 montaba un procesador K580, que era un clon ruso del 8080, a 2 Mhz. Permitía una RAM máxima de 40 kB.

TAP-34
El primero de los diseños incluía una especie de software de comunicaciones embebido en la EPROM del aparato (utilizando algoritmos de IBM a bajas velocidades), pero a finales de la década de los ochenta fue rediseñado entero. Esta segunda versión tenía sólo 2 kilobytes de EPROM, en la que se encontraba únicamente el software del gestor de arranque para el CP/M. La EPROM, la placa madre y la CPU, la tarjeta RAM, la tarjeta del monitor CRT y la controladora de disco iban colocadas dentro de una insulsa caja de plástico.
El monitor que se incluía era un DME-28, del tipo CRT monocromo, fabricado por Orion. Esta compañía era famosa por sus televisores en Hungría y el resto de países socialistas del Consejo de Ayuda Mutua Económica. La unidad de disco (con dos ranuras) conectada era una estándar de la época, de 77 pistas y 8 pulgadas, que utilizaba el formato de acceso de IBM. Estas disquetera, que podían usar discos de una o doble cara, eran también un producto húngaro fabricado por la afamada MOM.
Como periféricos se le podía anejar un módem TAM-1200, por ejemplo, una impresora matricial TMT-120, un teclado TÁKI o, como ya se ha comentado, un monitor alfanumérico de fósforo verde Orion DME-28 de 80×25 caracteres. El software que traía de serie incluía algunos programas de teletipo y un intérprete de BASIC (Terta-BASIC), que era la forma de programar el cacharro, además de otro basado en ensamblador y denominado DP (Developer Package), que era un sistema basado en un disquete bootable que incorporaba el propio compilador para ensamblador, un editor y un debugger.

Periféricos para TAP-34
La verdad es que este equipo obtuvo varios premios nacionales al diseño industrial y fue muy utilizado en el mundo empresarial, sobre todo como terminal de datos y sistema de control tecnológico, principalmente en oleoductos y gasoductos de la Unión Soviética de la época.

En el mundo empresarial
En teknoPLOF! nos encantan estos cachivaches antiguos de países como Hungría, Checoslovaquia, Bulgaria, Polonia o la propia URSS, que eran países muy cerrados al exterior en aquellos momentos y fabricaban auténticas virguerías, clónicas de otras conocidas a nivel mundial, y que, gran parte de sus unidades, han llegado funcionando a las mil maravillas hasta nuestros días. Por cierto, su precio en la época era de 300.000 florines húngaros (algo menos de 1.000 €).
Así aterrizará Philae en el cometa 67P
La ESA sigue asombrándonos, prácticamente a diario, con una enorme cantidad de información acerca de la sonda Rosetta y su interacción con el cometa 67P/Churyumov-Guerasimenko. Hoy mismo, desde las once de la mañana, hemos podido seguir el evento en el que han explicado cómo Philae, el módulo de Rosetta que se desprenderá y aterrizará en 67P, se posará sobre el cometa.
El siguiente vídeo de la Agencia Espacial Europea recrea el momento del aterrizaje y la posterior investigación que realizará Philae en 67P. Impresionante.
Chema Alonso: del lado del mal a ‘El Hormiguero’

Chema Alonso
Ayer, Chema Alonso (conocido como Maligno) apareció, para sorpresa de los que le seguimos hace años, en el programa ‘El Hormiguero‘ de Antena 3 explicando una de las técnicas que diversos hackers habían utilizado para hacerse con las fotografías de desnudos de famosas en el conocido como Celebgate (bautizado así por las entrañas más irreverentes de 4chan). Chema, para el que aún no le conozca, es Ingeniero Informático, Ingeniero Informático de Sistemas y Doctor en Seguridad Informática, casi nada. CEO en Eleven Paths, uno de los artífices de 0xWORD, Director del Master de Seguridad de Información en la Universidad Europea de Madrid, colaborador en programas radio, autor de libros de hacking y seguridad informática, conferenciante y un largo etcétera de los que quita el hipo sólo con hacerse una idea siquiera. Ah, por cierto, y Productor Ejecutivo en Cálico Electrónico (¿a que esto no te lo esperabas?) y, como no, editor del blog Un informático en el lado del mal.
Antes de seguir, vamos a ver el vídeo del fragmento en el que Chema reproduce un ataque a iCloud, concretamente a una cuenta falsa creada para el evento y que simula pertenecer al mismísimo Pablo Motos, conductor del programa.
Como se puede observar, el ataque es de lo más tontuno del universo; es un viejo phishing de manual de instrucciones alimentado por características de seguridad muy poco fiables del cliente de correo de Gmail para iPhone y de la propia Apple. Él, en su blog, lo explica técnicamente a las mil maravillas, por lo que sólo vamos a hacer un repaso somero para primerizos.
Apple no se empeña mucho en evitar el spoofing de sus direcciones IP, por lo que cualquiera puede enviar un correo electrónico en nombre de la compañía sin que se levante demasiado revuelo. Por su lado, Gmail no se empeña demasiado en hacernos ver que la procedencia no es la registrada para Apple; quizás por desidia, quizás por «la culpa es tuya, arréglalo tú». Asimismo, el cliente de Google para dispositivos iPhone es bastante difuso escupiendo alertas de navegación externa y, además, lanza dicha navegación en objetos Web View que ocultan la barra de direcciones y, por tanto, la URL (falsa) en la que nos encontramos.
Vamos, un cúmulo de despropósitos que puede hacer que un usuario poco experimentado (o, incluso, uno más o menos experto) caiga como un panchito en la trampa, enviando su cuenta de usuario y su contraseña al atacante sin percatarse del engaño. ¡Y cómo funciona el cerebro humano, señores!, que tras el robo de nuestros datos, la falsa web nos tira un error y nos redirige a la web buena, la real, en la que volvemos a escribir nuestros datos y pasamos a la primera. Nuestra cabeza nos dice «habré introducido algo mal la primera vez», nunca nos sugiere «me acaban de robar todo lo robable«.
Lo que eché de menos ayer en ‘El Hormiguero’, quizá por falta de tiempo y por las prisas televisivas, fue una aclaración de la solución a este problema, es decir, algo tan sencillo como explicar cómo desactivar los respaldos y las sincronizaciones en la nube Apple, así como eliminar las copias de seguridad que allí ya se encuentren. Algo sencillo de realizar y que termina con el problema de raíz.
En fin, Chema Alonso, aferrado a su inseparable rayado gorro de lana, estuvo como pez en el agua exponiendo un tema que se ha puesto de moda a cuenta de las últimas filtraciones, pero que es tan viejo como la Red misma. El tío en un crack del asunto y vale su peso en bitcoins, por lo que aconsejo a cualquiera que se interese un mínimo por su seguridad digital que le siga en su blog, su cuenta de Twitter, su perfil en Facebook o donde quiera que sea, pero que esté al tanto de lo que cuenta este hombre, que no tiene desperdicio alguno.
¿Es leche lo que compramos en esos envases que pone «leche»?

¿Leche?
En tiempos pasados, nuestros padres y abuelos bebían la leche directamente de la tetilla mientras el ganado vacuno era ordeñado. Esto, a nosotros, probablemente nos provocaría una diarrea de una semana de duración. Y no porque la leche sea hoy en día peor que antes, o porque esté más contaminada con gérmenes, sino porque nuestros antepasados estaban fabricados de otra pasta y bebían agua de los manantiales naturales en los montes; comían la fruta, sin lavar, directamente de los árboles; y dormían la siesta junto al ganado en invierno para no tener frío. Y, mire usted, que no había ni alergias, ni intoxicaciones alimentarias, ni tonterías de esas modernas, porque ellos convivían con los gérmenes y estaban inmunizados.
En España, la legislación obliga a pasteurizar la leche como mínimo (y también otros productos: zumos, helados, salsas, bebidas…); es ilegal vender leche cruda. La pasteurización es un proceso térmico que consiste en elevar la temperatura del producto durante un tiempo determinado. Elevar la temperatura, o calentar, es necesario para matar muchos de los gérmenes que puede tener, en este caso, la leche. El tiempo de duración se introduce para controlar que ese aumento de calor no se extienda mucho, con el objeto de que el proceso no afecte a otras propiedades de la leche como el sabor, el color o la textura y, también, para que se garantice la no destrucción de determinados organismos no patógenos del líquido.

Pasteurizador
La pasteurización se suele realizar por debajo de los 100º C y durante unos pocos segundos (o varios minutos, en función del calor aplicado). Existen tres tipos de procesos bien diferenciados: pasteurización VAT o lenta (a 63º C durante aproximadamente media hora), pasteurización a altas temperaturas durante un breve período, o HTST, High Temperature/Short Time (a 72º C durante 15 segundos, más o menos) y el proceso a muy altas temperaturas o ultrapasteurización, también conocido como UHT, Ultra-High Temperature (138º C durante 2 ó 3 segundos).
A mayor temperatura, peor para la leche. En este país, hace años, la leche se compraba pasteurizada por el método HTST, el VAT se desechó enseguida por lento y costoso. Y ahora se vuelve a poner de moda, y es que volvemos a encontrar en los supermercados leche fresca refrigerada. Porque la leche fresca hay que conservarla en nevera y caduca a los pocos días. Es un organismo vivo.
¿Por qué se inventó, entonces, el pasteurizado UHT (el que lleva el 99% de las leches hoy)? Muy sencillo. Los grandes productores de leche (entre ellos Calidad Pascual, anteriormente Grupo Leche Pascual) necesitaban un margen de tiempo para transportar su producto de una punta a otra del mundo, aumentando así sus mercados y sus beneficios. Evidentemente, la leche, con su cortito período de caducidad, no servía para estos menesteres.

Leche UHT en conserva
El pasteurizado UHT presentaba, además, múltiples problemas técnicos, como el calentado y subsiguiente enfriado en pocos segundos de una masa grande de líquido y, también, el posterior envasado y almacenamiento. Para solventar el primero de los problemas, depués de muchas tentativas de prueba y error, se utilizó un intercambiador de calor, aplicando vapor y variaciones de presión. Para el segundo problema se inventó en Tetra Brik. Pascual y Tetra Pak hicieron juntas el negocio del siglo en España, vendiéndonos como la mejor leche del mundo aquello que era un subproducto de muy baja calidad y muy mareado.
La leche pasteurizada a la antigua usanza presenta características organolépticas más parecidas a las de la leche cruda. La leche UHT, al haber sido sometida a una temperatura más elevada, sufre más transformaciones, se degradan algunos compuestos y se forman otros que pueden cambiar el olor, el sabor y el color de la leche. Si a todo eso le añadimos la manía que nos ha dado por comprar leches desnatadas o semidestanadas, el despropósito es aún mayor.
Cuando le quitamos la grasa a la leche, nos estamos deshaciendo de todo lo bueno que tiene, pues el calcio, la vitaminas liposolubles A y D y otros elementos van «anclados» químicamente a la propia nata. ¡Y luego no nos extraña ver leches desnatadas enriquecidas con calcio y vitaminas! ¿Qué demonios están haciendo? ¿Le quitan las vitaminas a la leche y luego se las vuelven a poner? ¿De dónde las sacan, de otra leche? ¿Y el calcio? Todo esto es una auténtica locura. La leche tiene muy poquita grasa y prácticamente no aporta calorías.

Composición de la leche de vaca
Lo que mucha gente no sabe es que, las grandes productoras, a las lecherías les pagan su leche en función de la grasa que tenga, porque así se mide la calidad del producto. Ponen unos baremos muy altos, para que prácticamente no se puedan conseguir, y les penalizan por los porcentajes de nata que no alcanzan. ¿Qué hacen después con todo ese producto tras desnatar le leche? Pues un verdadero negocio: venderlo para la elaboración de otros alimentos.
Esta es la razón por la cual, aunque muchas personas suelen argumentar que en realidad beben poca leche (o ninguna), la mayor parte de los lácteos que ingieren les llega de forma camuflada. Esto es fácil de constatar dando un paseo por el supermercado y leyendo las etiquetas de composición de los alimentos. Por ejemplo, hoy en día es realmente difícil encontrar un producto de panadería (pan de molde, galletas, bollería, etcétera) que no lleve algún lácteo (nata, sólidos lácteos, suero, proteínas de leche, leche en polvo…).
Los procesos de esterilización (pasteurización, UHT, etc.) se nos han vendido como una medida de seguridad para el consumidor, para eliminar todos los gérmenes. En realidad, estos procesos (sobre todo los más agresivos) no higienizan la leche (continúa igual de sucia), pero transforman sus cualidades convirtiéndola en un producto muerto. Al estar muerta, lo que sí se consigue es hacerla menos perecedera, es decir, que dure en los almacenes durante muchos meses, evitando pérdidas económicas.
La máxima expresión de toda esta locura se da en barbaridades como separarla del agua, convirtiéndola en leche en polvo, añadirle omega 3 (aceites procedentes del pescado en gran mayoría) en vez de grasa láctea o realizar nuevas pasteurizaciones cuando la leche va a caducar. Sí, no es ninguna leyenda urbana, las empresas tienen determinado por ley el número de pasteurizaciones que se puede realizar a un producto. ¡Existe incluso una máquina que se encarga de rajar los briks en una cadena para devolver el contenido a la pasteurizadora otra vez!
La próxima vez que acudamos al súper tendremos la obligación de recordar dirigir nuestros pasos hacia la nevera para adquirir leche entera fresca pasteurizada, dejando el brik de leche UHT (que es una conserva) a nuestras espaldas. Ganaremos en salud y en vitalidad, y nuestro bolsillo nos los agradecerá.
También podemos recurrir a las máquinas expendedoras de leche fresca que cada vez pueblan más la geografía española y que, además, eliminan los intermediarios entre productor y cliente, reduciendo enormemente los precios.

Máquina expendedora de leche fresca

