Entradas de la categoría ‘Internet’

Cien años de evolución de la técnica stop-motion

Stop motion

Stop motion

El joven cineasta azerbaiyano Vugar Efendi ha compartido en su cuenta de Vimeo un vídeo creado por él mismo en el que recoge la evolución de 116 años de técnica stop motion en el cine, desde 1900 hasta la actualidad.

Comenzando con ‘The Enchanted Drawing‘ (1900) y terminando en ‘Kubo y las dos cuerdas mágicas‘ (2016), el vídeo es una mirada fascinante a esta técnica y a su progreso a lo largo de los años, incluyendo algunos de los momentos más conocidos del cine, como la escalada del colosal gorila a lo alto del Empire State Building en ‘King Kong’ (1933) o el ataque de vehículos AT-AT en ‘El Imperio Contraataca’ (1980).


La animación stop motion ha sido un pilar imprescindible para los efectos especiales en el cine hasta la aparición de las imágenes generadas digitalmente por ordenador y, como bien sabemos, también después de ellas. Consiste en aparentar el movimiento de objetos estáticos por medio de una serie de imágenes fijas sucesivas, moviendo en cada plano el objeto filmado.

El día en que se quiso prohibir la pornografía en Internet (hace veinte años)

CDA 230

CDA 230

El 8 de febrero del año 1996, el presidente estadounidense Bill Clinton rubricaba con su firma la llamada Communications Decency Act (algo así como Ley de decencia en las comunicaciones) o CDA, el primer (que no único) gran intento del Congreso de los Estados Unidos para regular prohibir el material pornográfico en Internet. Un año después, en 1997, la Corte Suprema de los Estados Unidos rechazó las partes de la ley comprometidas por atentar contra la libertad de expresión, todo ello en el caso judicial conocido como “Reno contra ACLU“.

Esta ley pretendía controlar los contenidos de la Red que pudieran dañar la sensibilidad de los niños, o esa fue la historia que contaron desde las altas esferas. Se correspondía con el epígrafe quinto, sección 230, de la Ley de Telecomunicaciones de 1996 que fue introducido en el Comité del Senado de Comercio, Ciencia y Transporte por los senadores James Exon y Slade Gorton un año antes, en 1995. Los que la vulneraran se exponían a un máximo de 250.000 dólares de multa y a dos años de cárcel, nada más y nada menos.

Aquella disposición provocó que se levantaran en armas digitales millones de defensores de los ciberderechos, lo que dio en la primera manifestación virtual de la que se tiene constancia como tal, conocida como “luto en Internet“: una gran parte de los sitios web más visitados de entonces dejaron sus páginas de inicio en negro en señal de protesta. Justo hace ahora veinte años, podemos afirmar que se estrenó la primera acción de ciberactivismo.

Como decíamos al inicio, la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos falló a favor de la libertad de expresión y anuló una ley federal. Era la primera vez que el Tribunal Supremo aplicaba a la Red de redes las protecciones que la Primera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos garantizaba con respecto a la libertad de expresión.

El magistrado John Paul Stevens, en nombre de la mayoría, declaró en su dictamen que “a pesar de la legitimidad y la importancia de la meta legislativa de proteger a la niñez de los materiales peligrosos, coincidimos en que el estatuto limita la libertad de expresión“.

Aquel momento no fue el único en la historia en el que se intentó censurar Internet aplicando restricciones de expresión en la Red, otro ejemplo lo encontramos en septiembre  del año 2000, cuando un tribunal francés ordenó a Yahoo! que impidiera la compra de  artículos nazis sin importar el país de procedencia de dicho material, una sentencia que sería recurrida más tarde por la empresa  norteamericana al considerar que dicho dictamen sentaría el precedente negativo de que los sites debieran adaptarse a las leyes específicas de cada país.

Sin lugar a dudas, tras los atentados del 11 se septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, fue cuando la mayoría de los países democráticos se sumaron a estos intentos de controlar la libertad de expresión en la Red. Este control, en principio, se orienta hacia la conservación generalizada de las informaciones relativas a los correos electrónicos recibidos y enviados y a los sitios consultados en la Red, lo cual supone que los proveedor de servicios de Internet y los operadores de telefonía se convertien en una especie de agentes de policía, mientras que las fuerzas del orden tendrán pleno acceso a toda esa masa de informaciones.

Para terminar podemos ver la infografía que se creó años después y que permitía conocer bien aquella ley y, sobre todo, explicar una de las disposiciones que no fue anulada y que era crucial para legislar la responsabilidad sobre la libre expresión publicada en la Red, la sección 230. [Gracias a Ignacio Agulló por su inestimable aportación en los comentarios de esta entrada].

CDA 230 (clic para ampliar)

CDA 230 (clic para ampliar)

‘Desde La Red’, la novela solidaria de Cristina Maruri

'Desde La Red'

‘Desde La Red’

Como bien saben los lectores de este blog, por aquí somos algo frikis, muy retrotecnológicos y bastante —pero bastante— geeks; pero es que a veces también nos ponemos romanticones, sobre todo si la ocasión lo merece y si las historias de amor se mezclan con el mundo digital, que es lo que nos pone realmente. Y si, además, todo ello se encapsula dentro de una píldora solidaria por una buena causa, pues miel sobre hojuelas.

Cristina Maruri

Cristina Maruri

Desde La Red‘ (de Cristina Maruri) es una historia que necesitaba ser contada, es el relato de un triángulo amoroso que hunde sus cimientos en Instagram y que bebe de la dualidad de nuestras dos vidas, la real y la digital. La novela tiene todos los ingredientes necesarios para atraparnos y sorprendernos desde el minuto uno: romance, aventuras, viajes, lugares increíbles y redes sociales. Probablemente, esta sea la primera novela de ficción en castellano que gira íntegramente alrededor de Instagram como pivote principal de una relación sentimental.

El libro (sólo en formato eBook) tiene un precio de 1,99 €, y las ganancias van íntegramente destinadas a la organización OXFAM Intermón, la afamada ONG que trabaja para erradicar la pobreza y la injusticia. Nadie gana nada con esto, sólo las personas necesitadas. Es una forma cultural y muy asequible de ayudar a los más necesitados.

Entrevista a Cristina Maruri en El Nervión (clic para ver el periódico, página 20)

Entrevista a Cristina Maruri en El Nervión (clic para ver el periódico, página 20)

Desde La Red

Desde La Red

El eBook ‘Desde La Red’ se puede comprar en el sitio web de Amazon y a través de iTunes. Si lo deseáis, también podéis seguir a su autora en Instagram o vía Twitter para conocer las últimas novedades sobre la novela o deleitarse con las fotografías más sorprendentes de los lugares en los que está ambientada.

No podéis dejar pasar esta oportunidad.

¡Felicidades Retroactivos!

RetroActivos

RetroActivos

Son cinco años ya; madre mía, cinco años. Quién lo iba a decir.

Feliz japy merry cristmas, señores de RetroActivos. Y que haiga cinco años más por lo menos. Que los haiga, que los haiga.

El padre Busa, IBM y el Index Thomisticus

Busa con una tarjeta perforada

Busa con una tarjeta perforada

Curiosa historia la que traemos hoy aquí; una historia que mezcla religión, informática y lingüística a partes iguales, algo que en apariencia puede parecer inconexo pero que, en realidad, tiene más de enlace y de trabazón de lo que nos podemos imaginar. Y es que la Red de redes, tal y como hoy la conocemos, puede tener tanto que agradecer a un gigante computacional llamado IBM como a un sencillo cura italiano conocido como padre Busa. Increíble, pero cierto.

El día 28 de este mes en el que estamos (noviembre), pero del año 1913, nacía Roberto Busa en Vicenza (Italia). Fue el segundo de cinco hermanos y terminó entrando en el seminario en 1928 para ordenarse sacerdote en 1940 dentro de las filas de la Compañía de Jesús. Ya como jesuita, se graduó en Filosofía en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma en 1946, y fue catedrático de Ontología, Teodicea y Metodología Científica.

En el mismo año de su graduación (1946) y como historiador que era desde hacía ya tiempo de la obra de Santo Tomás de Aquino, se planteó un quehacer titánico: realizar un índice de todas y cada una de las obras del santo con el fin de generar un inmenso directorio de términos que enlazaran con la página y tomo donde se encontraban para facilitar el estudio de la obra del teólogo siciliano.

Demostración en IBM Bruselas (1967)

Demostración en IBM Bruselas (1967)

La intención era construir lo que dio en llamar Index Thomisticus (por Tomás). Nueve millones de palabras tenían la culpa; eso englobaba la extensa obra de Tomás de Aquino y algunos tomos anexos de autores muy relacionados que también lo habían estudiado profusamente. Cuando había reunido, tras tres años y de manera muy fatigosa y completamente a mano, un total de diez mil fichas, todas ellas dedicadas únicamente al inventario de la preposición “en” (que él consideraba fundamental desde el punto de vista filosófico), Roberto Busa se percató de que aquello se antojaba una labor faraónica y prácticamente imposible para su sola persona. Fue entonces cuando recurrió a IBM.

El padre Busa, pues, se presentó en 1949 en el estudio neoyorquino de Thomas John Watson, fundador y presidente de IBM a la sazón, y le ofreció una afanosa propuesta. Desde hacía ya unos años, IBM fabricaba una serie de equipos que propiciaban que las organizaciones procesaran cantidades de datos sin precedentes en el momento. A Busa se le había ocurrido que aquellas modernas y potentes máquinas podían ayudarle en su trabajo, pues seguramente eran más rápidas que él extrayendo términos, relacionándolos con los libros y las páginas donde se encontraban escritos y almacenándolos para futuras búsquedas.

En Milán con sus ficheros manuales

En Milán con sus ficheros manuales

Además, su obsesión por la lematización era enfermiza. Lematizar, por aclarar el término, consiste en obtener la forma de una palabra que se constituye en lema, dentro de un diccionario o repertorio léxico, a partir de todas sus formas flexionadas o alteradas. Esto es, por ejemplo, el lema “entrar” tiene decenas de flexiones: “entraré”, “entrando”, “entrado”, “entremos”… Así pues, plurales, formas femeninas, conjugaciones, declinaciones y etcétera constituyen entradas de un índice que han de estar todas ellas relacionadas entre sí.

Y de esa forma, precisamente, es cómo funcionan hoy día los motores de búsqueda en Internet, como puede ser Google. Cualquier término que busquemos, y mediante un complejo algoritmo, nos devuelve resultados exactos y también parecidos, pues lematizan las entradas para asociarlas con sus raíces lingüísticas. Algo que hoy puede parecer una tontería y que la ejecutamos a golpe de simples clics, pero que para la época era una completa locura tecnológica.

Estand de IBM en la Expo de Bruselas (1958)

Estand de IBM en la Expo de Bruselas (1958)

Así las cosas, Thomas J. Watson, tras estudiar la propuesta del cura, le pareció de todo punto imposible, y dicen las malas lenguas que le contestó algo así como “no es posible pedirle a las máquinas lo que usted me está diciendo. Usted pretende ser más americano que nosotros”. Aquello no le sentó muy bien a Busa y, recurriendo a una tarjeta de la empresa que le habían proporcionado, puso bajo los ojos de Watson el lema de la multinacional, acuñado por el propio presidente de IBM: “Lo difícil lo hacemos rápido, lo imposible nos lleva algo más de tiempo”.

Se comenta que aquel gesto hizo recapacitar a Thomas J. Watson, y algo se le removió por dentro. Poco después le envió una misiva al padre Busa en la que se leía: “Está bien, padre, lo intentaremos. Pero con una condición: me debe prometer que no cambiará IBM, acrónimo de International Bussiness Machines, por International Busa Machines“. Menudo cachondeito gastaban por IBM, vaya.

Gallarate (Milán, 1960)

Gallarate (Milán, 1960)

Con aquel acuerdo comenzó un proyecto que duraría treinta años, ni más ni menos. Del encuentro de estas dos mentes creativas, escribió Stefano Lorenzetto en ‘L’Osservatore Romano’: “Nació el hipertexto, ese conjunto de información estructurada por conexiones dinámicas consultables en el ordenador con un clic”. El término anglosajón hypertext sería acuñada por Ted Nelson en 1965, pero como fue documentado por Antonio Zoppetti, experto en lingüística e informática, quien “de verdad trabajó en el hipertexto, con al menos quince años de anticipo sobre Nelson, fue el propio padre Busa”.

Presentación de los primeros resultados en IBM

Presentación de los primeros resultados en IBM

Según fue avanzando la tecnología y fueron pasando los años, los americanos consiguieron terminar aquella ingente obra técnica. Debemos tener en cuenta que, en su primera época, comenzaron con tarjetas perforadas (¡!). En la década de los setenta del siglo pasado, el Index Thomisticus ocupaba 56 volúmenes impresos; en el año 1989 apareció la primera versión en CD-ROM (posteriormente también en DVD); y en el año 2005 surgió en Internet la web con todo el contenido completo, en la que se puede ver todavía hoy el logotipo de IBM como empresa colaboradora, además del de la Fundación Tomás de Aquino, Cael y la Universidad de Navarra. En 2006 comenzó una nueva fase, un proyecto que pretende la notación sintáctica de todo el cuerpo de la obra de Santo Tomás de Aquino.

Roberto Busa falleció el 9 de agosto del año 2011.

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