En la serie ‘El barco’ usan el HTML de la web de Google como protocolo antiincendios

'El barco' la vuelve a liar

‘El barco’ la vuelve a liar

Es para ponerse a reír y no parar, oiga usted. Estoy terminando de ver la tercera temporada de ‘El barco‘, una serie que empezó muy bien y que, desde el segundo capítulo de la primera temporada, comenzó a caer en picado hasta el fondo más fondo de las profundidades abisales. El caso es que me incordia empezar a ver una serie y luego no terminarla, por muy mala que sea, que no es el caso. ‘El barco’ tiene capítulos muy entretenidos y otros muy de folletín melodramático; a veces divierte, pero, desde luego, no es la gran serie televisiva española de nuestro siglo.

Desde el punto de vista técnico y tecnológico, la serie cojea más que una mesa de Ikea. Ya comentamos en su momento lo cutre y salchichero de sus efectos digitales en 3D, algo que, si bien ha mejorado un poquito con el tiempo, todavía no alcanza la calidad visual de otras producciones con el mismo nivel de presupuesto. Pero ahora he descubierto otra joya, un dechado de perfección técnica informática al más puro estilo peliculón vespertino tragicomédico y soporífero de Antena 3. Algo que, quizás quisieron hacer pasar desapercibido o, quizás, quisieron incluir a guisa de huevo de pascua para que los frikis gafotas lo encontráramos. Esto último lo dudo bastante.

En el capítulo 9 de la tercera temporada (lo que vienen a llamar los geeks el 3x09), Gamboa, el malo malísimo de la película, encierra al curilla Palomares en la sala de máquinas y hace saltar la alarma de incendios. Esto provoca que se ponga en funcionamiento un sistema antiincendios del buque escuela que extrae el oxígeno del compartimento y libera CO2 a través de una tubería, con el fin de sofocar las llamas por ahogamiento. El problema es que el personaje de Andrés Palomares se encuentra allí sin poder salir y a punto de perder la vida asfixiado.

Desde el puente de mando, el capitán, el primer oficial y la doctora Julia contemplan desalentados cómo van subiendo los niveles de dióxido de carbono hasta puntos muy peligrosos para el muchacho, mientras hablan con él por walkie-talkie. El protocolo contra incendios ha activado una aplicación informática en el ordenador del puesto del capitán, una preciosa pantalla de Windows (imagen siguiente), con su barra de herramientas y sus botoncitos de Nuevo, Guardar, Buscar, Ayuda, Rehacer y Deshacer (entre otros), tan imprescindibles en este tipo de software de seguridad. Además, la pantalla está dividida en varias áreas, tituladas como Status, Items, LogBoot, Process y Avanced, cada una con sus alarmas, sus controles, sus configuraciones etcétera.

Pantalla de control

Pantalla de control (clic para aumentar)

Si nos centramos en las dos áreas verticales de la izquierda (LogBoot y Process) podemos observar que, lo que sea que esté haciendo toda la parafernalia antiincendios produce un listado continuo de códigos en ambos cuadros, a modo de depuración, compilación o ejecución de órdenes supercomplejas, supercomplicadas, superemocionantes de la muerte, comandos megaprofesionales no comprensibles por los seres humanos llanos y sólo alcanzables al entendimiento de los profesionales de la informática especializada en la seguridad integral de los navíos modernos más avanzados. Pues no, oiga, es código HTML muy rápido para que no se distinga en tiempo de visualización normal del capítulo. ¡Y qué código HTML! (Véase foto subsiguiente y ábranse bien los ojos).

Código HTML en pantalla

Código HTML en pantalla (clic para aumentar)

El HTML (con su javascript, su CSS y demás) no es otro que el código interno de la web del motor de búsqueda de Google España; efectivamente, el HTML de www.google.es (en aquel momento, claro). En determinado instante del visionado, hay una oportunidad en la que se aprecia bien (en modo pausa) la pantalla del equipo y, durante cuatro o cinco fotogramas, se pueden distinguir perfectamente las etiquetas, los valores, los parámetros y hasta textos reconocibles mundialmente como el «Voy a tener suerte» del botón de la página del buscador. Increíble, pero cierto. (Imagen a continuación).

HTML de un botón de Google

HTML de un botón de Google (clic para aumentar)

En otro punto del código aparece la palabra Origami entre etiquetas <title> de título, algo que me desconcertó hasta que recordé que la gran G homenajeó con uno de sus doodle a Akira Yoshizawa, el maestro japonés que elevó el origami a la categoría de arte. Este doodle apareció allá por marzo de 2012, y el capítulo nueve de la temporada tres de ‘El barco’ se grabaría más o menos por esas fechas; porque esta tercera de las temporadas se estrenó en octubre del mismo año 2012. (Imagen siguiente).

El asunto del origami

El asunto del origami (clic para aumentar)

Estamos muy acostumbrados a ver aberraciones informáticas y tecnológicas en series y largometrajes; desde direcciones IP que no existen, sistemas operativos que hacen milagros en muchos colorines, correos electrónicos que se abren con alucinantes animaciones e interfaces gráficas imposibles que aumentan mil millones de veces la resolución de una fotografía hecha desde un satélite. Por supuesto, los chicos de ‘El barco’ no nos podían fallar en este asunto y debían meter su propia gamba técnica haciéndonos creer que aquello es más que sofisticado.

Pocos ejemplos hay en el mundo del celuloide del tipo ‘Matrix Reloaded’ y su exploit SSHv1 CRC32, con un manejo de la escena impecable. Es una pena, pero es así. Seguiremos asistiendo a despropósitos informáticos mientras los responsables no se preocupen un poquito de documentarse en condiciones.

Para terminar lo haremos con el vídeo de la escena completa, que comienza, más o menos, en el minuto 16:20.

Los medios no sólo no entienden de tecnología, sino que encima se copian entre ellos los muy cabestros

Borregos al redil

Borregos al redil

Esta mañana ha ocurrido una cosa muy curiosa grave entre los medios de comunicación digitales no especializados; que es lo que tiene Internet, que todo se sabe al momento y luego resulta muy difícil desdecirse. Resulta que leo, vía ALT1040, que Google ha decidido, de manera unilateral y sin previo aviso, eliminar los términos BitTorrent y uTorrent de los filtros antipiratería que contienen sus autocompletados y sus resultados de búsqueda. Esto es, y repito, ELIMINAR dichos términos de SUS FILTROS ANTIPIRATERÍA, o sea, dejar de considerarlos como algo susceptible de ser considerado una violación de los términos del copyright.

Como decían en este blog, hace tiempo, «la batalla de los defensores del copyright contra la llamada (o mal llamada, en muchos casos) piratería llevó a los principales responsables de los motores de búsqueda más importantes de la web a filtrar, parcialmente, algunos resultados de búsquedas relacionados a los entes malvados y demoníacos, como los catalogan asociaciones como la MPAA (Asociación Cinematográfica de Estados Unidos) […]. Por supuesto, términos como BitTorrent, uTorrent, Rapidshare y Megaupload, fueron las principales víctimas de los filtros».

ALT1040 basaba su entrada en otra anterior de TorrentFreak (en inglés), a la cual citaba como fuente. El caso es que me llama poderosamente la atención ver la primicia llegar al agregador de noticias Menéame (era cuestión de minutos), enlazando a un periódico valenciano en línea. Y digo que me llama la atención porque la crónica contaba la noticia totalmente al revés (imagen siguiente). Venía a decir que Google pasaba «a retirar los términos BitTorrent y uTorrent de sus servicios de autocompletado y Google Instant […]. Estos términos han pasado a formar parte de la lista de términos relacionados con la piratería, aunque en un principio la compañía del buscador no los consideró como tal».

Noticia en Levante

Noticia en Levante

¿Mande? ¿Qué demonios estaba ocurriendo aquí? Yo no entendía nada. Retorno a ALT1040 y a TorrentFreak y vuelto a leer la reseña por segunda, tercera, cuarta y quinta vez; por si las moscas, no vaya a ser que tenga yo el día retorcido y no me entere de las evidencias más allá del arco de mis narices. Pues nada, oiga, lo mismo que antes. Me quedo frío.

Empiezo a investigar y compruebo, con estupor, asombro y desconcierto, que la mayor parte (por no decir todos) de los medios digitales españoles están dando la noticia (los que la dan) totalmente tergiversada y deformada; totalmente al revés, vaya. El ABC, El País, La Nueva España, El Imparcial y el anterior diario Levante, entre otros muchos. Esto me lleva a pensar que el borregueo mediocre que caracteriza a la prensa española ha vuelto a surgir de su letargo una vez más.

Noticia en ABC, El País y La Nueva España

Noticia en ABC, El País y La Nueva España

Tiro de la manta con intención de llegar a la fuente principal, que sospecho sea una agencia de noticias, y termino en Europa Press, donde ofrecen la noticia igual de mal y cuyo texto tiene un extraño tufillo que me recuerda a los ya leídos anteriormente en los medios. Pero lo más gracioso deprimente del asunto es que desde Europa Press se cita como fuente ¡el mismo post de FusionFreak que se cita en ALT1040! Impresionante.

Noticia y fuente en Europa Press

Noticia y fuente en Europa Press

¿Puede ser una cuestión de falta de cultura tecnológica o es que simplemente en Europa Press no saben inglés? Tanto un asunto como el otro me parecen igual de graves, así que elijan ustedes mismos.

NOTA: Europa Press ha cambiado ya su noticia, de ahí que me apresurara yo a realizar capturas de pantalla en el momento exacto (que me lo veía venir). Los demás medios aún no han reculado. Una retirada a tiempo no siempre es una victoria, pero salva un poquillo la honra.

La serie de juegos de Horacio del ZX Spectrum

Horacio

Horacio

Dichoso día aquel en el que al señor William Tang (del que poco se sabe hoy día) le dio por programar el primer videojuego de una celebérrima saga de tres que revolucionaría el mundo de los ordenadores de 8 bits de la época. Este juego, de 1982, recibió el nombre de ‘Hungry Horace‘ (‘Horacio glotón’ en castellano) y era la mierda en bote más auténticamente patética que se podía encontrar en aquel momento, pero era nuestra mierda y formaba y formará parte de nosotros para siempre.

Programado entre Beam Software (luego Melbourne House) y Psion Software (en España distribuido y traducido por Investrónica) era una burda copia (ahora lo llaman inspiración) del ‘Pac-Man‘ de Namco. Horacio debía coger todas las estrellas de la pantalla para superar el nivel. Unas campanas, a modo de bonus, le permitían zamparse a los enemigos sin miramientos durante unos segundos. Lo dicho, un auténtico clon de Pac-Man.

Pantalla de 'Hungry Horace'

Pantalla de ‘Hungry Horace’

Lo bueno de los juegos de Horacio es que eran «gratis», es decir, solían regalarlos al comprar el aparato, es por ello que son títulos que los que vivieron su infancia en los ochenta recordarán a buen seguro. Psion también se encargó, entre otras cosas, del desarrollo de la cinta ‘Horizons‘ (‘Horizontes’ en España), otro regalo de bienvenida de Sinclair al comprar su «gomas» y que traía títulos inolvidables como ‘El Muro’ (‘Thro’ the Wall‘), un juego tipo breakout, esto es, un machacaladrillos de los de toda la vida, pero que a los spectrumianos nos llenó horas y horas de nuestro tiempo libre.

El segundo de los juegos de la trilogía, también aparecido en 1982, fue ‘Horace goes skiing‘ (‘Horacio esquiador’). Este dechado de tecnología punta estaba dividido en dos fases claramente diferenciadas. En la primera de ellas, Horacio debía cruzar una carretera, esquivando vehículos de todo tipo, para recoger unos esquís. Esta parte del juego recuerda (imita descaradamente) al ‘Frogger‘ de Sega, lo que nos lleva a pensar que no se rompían mucho la cabeza para idear guiones originales. En la segunda de las fases, Horacio caía por una colina nevada y debía sortear los banderines y otros obstáculos hasta llegar a la meta. Y vuelta a empezar, en modo bucle, cada vez más rápido.

Pantalla de 'Horace goes skiing'

Pantalla de ‘Horace goes skiing’

Los gráficos son impresionantes, el sonido demoledor, el grácil movimiento de subir la adrenalina; el Spectrum daba para mucho más, pero en esta serie no se preocuparon lo más mínimo de sacarle todo su partido. Sin embargo, Horacio siempre permanecerá en nuestros corazones frikis por el hecho de habernos otorgado tantos cientos de horas de diversión digital.

El tercero de los títulos, de 1983, era ‘Horace & the spiders‘ (‘Horacio y las arañas’), en el que nuestro amigo debía enfrentarse, a lo largo de tres fases, a unas terribles arañas carnívoras, saltando, balanceándose entre lianas y creando agujeros trampa para que los arácnidos cayeran en ellos. Para no perder la costumbre del plagio o copia, el tercer nivel de este tercer juego recuerda poderosamente al estilo de juego de ‘Lode Runner‘, un arcade de plataformas también de 1983.

Pantalla de 'Horace & the spiders'

Pantalla de ‘Horace & the spiders’

La trilogía original estuvo apunto de convertirse en una saga de cuatro en 1985, cuando fue anunciada una secuela que se llamaría ‘Horace to the rescue‘ (‘Horacio al rescate’). Sin embargo, este juego nunca llegó a ver la luz. Decían los chismorreos de la época que William Tang estaba muy delicado de salud y no pudo proseguir su trabajo, aunque esto nunca ha sido confirmado.

Diez años después, en 1995, los fans de Horacio recibieron un sorpresón cuando Michael Ware, de la compañía de desarrollo británica Proteus Developments, programó una cuarta entrega titulada ‘Horace in the Mystic Woods‘ originalmente para las PDA Psion Series 3. Era un juego de plataformas muy similar (igual) al clásico ‘Manic Miner‘, por aquello de continuar con el estilo de imitación de otros juegos de la época. Sería 15 años después, en 2010, cuando el programador independiente Bob Smith codificara este último título para ZX Spectrum, convirtiéndolo ya en un clásico por sí mismo de emuladores y máquinas físicas de 8 bits.

Pantalla de 'Horace in the Mystic Woods'

Pantalla de ‘Horace in the Mystic Woods’

Nuestro Horacio ha realizado posteriores cameos en videojuegos de diversa índole. El más cercano es del año 2003, en el que apareció en el juego ‘Dog’s Life’ para PlayStation 2 como parte de un cartel de una tienda llamada Horace’s Ski Shop. Y es que Horacio es mucho Horacio. Nos retrotrae a aquellos dulces años del software ochobitero, cuando esperábamos ansiosos el momento de jugar mientras escuchábamos los estridentes sonidos de carga del Spectrum. Por cierto, ahora que digo esto, los dos primeros títulos de Horacio, el de la glotonería y el del experto esquiador, aparecieron también en formato ROM para la ZX Interface 2. Afortunados aquellos que no habían de esperar para cargar y cuyos oídos no debían soportar aquel sinvivir.

Cintas de Horacio

Cintas de Horacio

Tecnología punta a precios de Andorra

AFM

AFM

Tiendas de tecnología online hay muchas, pero todas no son iguales. En AFM (Andorra Free Market) te ofrecen los más punteros artículos de electrónica, informática y tecnología a los mejores precios de Andorra.

En AFM (http://www.andorrafreemarket.com/) puedes encontrar productos de fotografía, informática, televisión, sonido, consolas de videojuegos y un sinfín más con precios realmente económicos. Se acabó aquello de «voy a ir a Andorra, ¿qué te traigo?»; hoy es posible adquirir desde casa cualquier electrodoméstico de consumo más barato que en cualquier otro sitio. Y, además, con una sección outlet que contiene grandes ofertas que no puedes dejar pasar.

Entregan a domicilio en 24 horas, te suben el aparato a casa, lo conectan y se llevan el viejo y, si quieres, tienen un servicio de ampliación de la garantía en tres años más de la garantía original.

Asimismo, disponen de un servicio de atención telefónica y de un servicio de atención directa vía chat para solucionar todas tus dudas. Y, si vives en la zona de Terrassa (provincia de Barcelona) y te quieres ahorrar los gastos de envío, pásate por el almacén de su tienda física. Así de fácil.

¿Qué más se puede pedir? Entra y échale un vistazo, compara precios y descubrirás por qué son líderes en Internet. Aprovecha sus ofertas y promociones y compra con grandes descuentos.

‘Aviones’: a Disney se le va la pinza (y Pixar aguantando mecha)

'Aviones'

‘Aviones’

Las razones que llevaron a Pixar y a Disney a llegar a un acuerdo comercial para generar y distribuir películas de animación allá por 1991 fueron puramente económicas. Steve Jobs había comprado el departamento de informática gráfica de Industrial Light & Magic (actualmente conocido como Pixar) con el objeto de crear hardware gráfico, ordenadores muy potentes en el manejo de imágenes y polígonos, originalmente pensados para la industria médica y las agencias estatales.

Los inicios de Pixar como estudio de animación fueron promovidos por el propio Jobs que, tras invertir varios millones de dólares en la compra, primero, y en la propia compañía, después, andaba tan escaso de dinero que tuvo que buscar colaboraciones de distribución y financiación para sacar aquel proyecto adelante. La inversión llegó por fin de manos de la todopoderosa Disney que, no del todo convencida, aceptó compartir gastos y beneficios a partes iguales mediante un contrato que vinculaba a las compañías a la producción de dos largometrajes: ‘Toy Story‘ (primer largo totalmente animado por computador) y ‘Monstruos, S.A.‘ (‘Monsters, Inc.’ en su versión anglosajona).

Aquello fue un éxito sin precedentes. Los galardones más prestigiosos y las mejores críticas llegaron en forma de avalancha descomunal. Dinero, dinero y más dinero, y el dinero le gusta mucho (pero mucho) a la compañía de Walt Disney. Pero mucho, tanto que son capaces de llevar a la pantalla grande auténticas bazofias sólo por la pasta que van a sacar en concepto de merchandising, videojuegos derivados, spin-offs, musicales sobre hielo y otras gilipolloces varias. Dicen las malas lenguas que a Disney ya no le importa el producto, en tanto en cuanto el beneficio sea lo suficientemente importante como para justificar su manufactura. Si el señor Walter Elias levantara la cabeza…

En el año 2006, y tras mucho tiempo de relaciones rotas, Disney decide comprar Pixar, haciendo rico (más) a Steve Jobs y a su progenie y manteniendo el equipo técnico original al completo, pero controlando el producto de principio a fin desde ese momento y quedándose con todos los derechos de explotación de todas las producciones. Y ahí empiezan los despropósitos cinematográficos del tipo ‘Cars 2‘, ‘Brave‘ o ‘Monstruos University‘ (‘Monsters University’), películas que, ni de lejos, son las mejores cintas paridas por los animadores de Pixar, sino más bien todo lo contrario (por muy simpáticas que puedan resultar). Punto y aparte de mención son las series ‘Toy Story Toons‘ y ‘Car Toons‘, ejemplos perfectos de cómo seguir ordeñando la teta de la vaca de grandes éxitos con una mínima inversión, una calidad deficiente y un máximo beneficio.

Y en aquesta línea llega a nuestros cines la última superproducción Disney (no firmada por Pixar), la publicitada a tope ‘Aviones‘ (‘Planes’), un spin-off de ‘Cars‘ y su secuela producida por DisneyToon Studios y estrenada, el 9 de agosto de este año 2013, por Walt Disney Studios. Como comentario inicial podemos decir que nunca se ha de confiar en la calidad técnica de, y en el esfuerzo puesto en, una película que llega a la gran pantalla un 9 de agosto y su videojuego aparece en las tiendas para todas las plataformas de Nintendo tres días antes, el 6 de agosto. ¿Ansias de crear, innovar y emocionar o codicia mercantil cutrepastelera?

Cójame usted al señor Rayo McQueen, póngale alas y hélice y ya tiene a Dusty, el flamante protagonista de esta peli, un avión con miedo a las alturas (que ya tiene cojones) que quiere participar en una competición de altos vuelos. Para conseguirlo busca ayuda en un experimentado aviador naval que le ayuda a clasificarse con el fin de retar al vigente campeón del circuito de carreras. Vamos que el guión lo tenían ya hecho, las mallas tridimensionales de los personajes casi también, los renderizados, probablemente los fondos, los chistes y los guiños también. Ley del mínimo esfuerzo y máxima rentabilidad.

El largometraje es penoso y excesivamente infantil. Lo han debido de manufacturar los becarios de los becarios de Disney, porque recuerda a los antiguos dibujos animados o, como mucho, a míseros imitadores mugrientos de Pixar con ínfulas. Resultaría muy interesante para el lector acudir a la reseña que hacen en Blog de Cine sobre la película, donde describen a la perfección la unidimensionalidad de su protagonista, el mero relleno del resto de personajes o lo pobre de su guión y de su calidad visual, entre otros detalles.

‘Aviones’ fue pensada para ser pasto de DVD y Blu-ray, sin pasar por las salas de cine, pero decisiones de última hora han dado con ella en la pantalla grande, esto es, resulta ser un bodrio de videoclub, con todas sus lindezas, proyectado en formato 1,85:1. Cine cutre para el verano de mano de la factoría Disney; nada nuevo bajo el sol. El problema es que esta película corre el peligro de ser relacionada excesivamente con Pixar, y eso no es bueno (para Pixar).

Probablemente el hecho de que Disney comprara Pixar no fue una buena idea. Probablemente, no, seguro. La compañía de Emeryville, California, ha supuesto la mayor revolución en la creación de películas de animación de las últimas dos décadas. Posiblemente no haya habido otro agente implicado en el mundo de los dibujos animados que haya representado un punto de inflexión tal en el mercado como Pixar. Digamos que la historia de la animación, grosso modo, se podría escribir con cuatro películas: ‘Pauvre Pierrot‘ (1892), ‘Steamboat Willie‘ (1927), ‘Blancanieves y los siete enanitos‘ (‘Snow White and the Seven Dwarfs’, 1937) y ‘Toy Story’ (1995).

Pero las prácticas monopolísticas es lo que tienen; ellos compran, compran, compran y manipulan, manipulan, manipulan. A su antojo, sin cortapisas. La calidad aquella con la que nació Pixar, fruto de tremendos profesionales, tremendas ideas y tremenda genialidad ha terminado por convertirse en franquicia del mercado, el dinero y los pingües beneficios. Y es que a Disney le interesa más vender avioncitos de juguete, pijamas de aeroplanos y tazas de desayuno de aviones antropomorfos que crear animaciones de calidad. Hoy en día es una multinacional con todas las de la ley; se acabó el embrujo, se acabó la magia, se acabó la ilusión; bienvenido Señor Dólar.

Y lo que nos queda por ver, Dios nos proteja en un futuro no muy lejano. Y es que ya tienen pensado y programado perpetrar chapuzas de mayor calibre como la secuela de ‘Aviones’, ‘Planes: Fire & Rescue’ (2014); o ‘Buscando a Dory’ (‘Finding Dory’), spin-off para 2015 del divertido personaje secundario de ‘Buscando a Nemo‘ (‘Finding Nemo’), que se habrán vuelto locos para inventarse el título.

La antigua genialidad convertida en mercadotecnia. Una pena.

PRONTUARIO ANARQUISTA DE RESISTENCIA DIGITAL

Porque resistir en el siglo XXI no significa abandonar la tecnología, sino reapropiarse de ella.

[Jonathan Préstamo Rodríguez]

COMPRAR EN AMAZON

V I R I I

Un thriller ciberpunk retrotecnológico de conspiraciones, resistencia digital y ciudades ahogadas en neón, humedad rancia y corrosión.

[Jonathan Préstamo Rodríguez]

COMPRAR EN AMAZON

<script>» title=»<script>


<script>

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación. Más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies