Los decanos del hacking en España: Saqueadores Edición Técnica (SET)

'SET'

‘SET’

El 6 de octubre del año 1996, en plena ebullición del precámbrico internetero en España, cuando el servicio Ibertex de Telefónica acumulaba más de cuatrocientos mil usuarios y cedía paso, poco a poco, a la red InfoVía, veía la luz en la ‘BBS Club’ de Murcia el primer número del ezineSaqueadores‘, editado por su único autor, el mítico Eljaker. Varios números más tendrían la culpa de que el proyecto fuera apoyado por cada vez un número mayor de personas del underground informático de la época, convirtiéndose enseguida en SET, Saquedores Edición Técnica, uno de los ezines digitales legendarios de aquel orbe que se conocía, entonces, como H/C/P/V (Hacking/Phreaking/Cracking/Virii).

Los que vivimos con intensidad esos años recordamos con una lágrima en el ojo nombres como Paseante, El Profesor Falken, Warezzman, El Duke de Sicilia o +8D2 —entre otros muchos—, autores que se prodigaron en SET desde los inicios hasta el último número, aparecido en octubre de 2009. Lo que comenzó siendo una publicación que incluía artículos muy básicos (que algunos tacharon de infantiles), terminó por convertirse en un referente en español del mundo underground digital.

Primer número de 'Saqueadores'

Primer número de ‘Saqueadores’

Tras el cierre de la ‘BBS Club’, SET migra sus archivos a GeoCities (el servicio gratuito de alojamiento web de referencia en los noventa) y, también, a la web de Iberhack (uno de los puntos de encuentro primordiales del hack hispano), y a otros tablones como Gorth BBS, de Las Palmas de Gran Canaria, y DarkHate BBS, en Gerona. El mundo del hacking en español comenzaba a alcanzar su punto de ebullición, y aparecían —como champiñones— canales de IRC, grupos de Usenet, “cons” (convenciones o concentraciones) presenciales, publicaciones electrónicas y cientos de sitios web alojados en portales temáticos como Isla Tortuga, especialmente dedicado a estos temas.

Geocities

Geocities

SET se convirtió, después de los catalanes !Hispahack, en el segundo grupo más activo de la web clandestina del momento, tomando su nombre de la propia edición electrónica, que alcanzaba ya un nivel técnico al rasante de publicaciones legendarias como la editada por el grupo argentino Minotauro, la revista mejicana ‘RareGaZz‘ o la mítica ‘Phrack‘ estadounidense.

El 27 de mayo de 1997, una orden judicial obligaba al cierre del servidor donde se alojaban los sitios de Isla Tortuga y a la detención de sus responsables. Entre los encausados están varios miembros de Saqueadores (también su editor, El Duke de Sicilia), y en el número de junio de ese año, Paseante se encargaría en solitario de sacar el ezine adelante; en él escribió una nota editorial explicando todo lo sucedido. Por aquel momento, Eljaker ya había abandonado SET hace meses, dejando la publicación en manos de sus compañeros.

Isla Tortuga

Isla Tortuga

Estos movimientos policiales no hicieron otra cosa que afianzar y apuntalar los grupos dentro de la escena hacker en España. SET comenzaba allí su época dorada, cambiando de diseño, aceptando nuevos miembros y proyectándose al exterior. En octubre del año 1997, celebrando el primer aniversario, los responsables del ezine y CPNE (Compañía Phreaker Nacional de España) organizan en Murcia la UnderCon’97, la primera convención pública del underground español a la que sólo se podía acceder por invitación. Aquel encuentro se prolongaría en el tiempo hasta el año 2004, con sucesivas ediciones anuales. Se decía en los mentideros digitales del momento, que integrantes de la policía, de Telefónica y de otros organismos se colaban camuflados en estos encuentros para recabar información.

Esta gran época de SET, coincidiendo con el mejor momento de la escena hacker española, se alargará hasta principios del año 2001. Es el momento de los grandes artículos, de una calidad técnica incuestionable, cuyo culmen más sonado fue el que describía el funcionamiento del PacketShaper, un sistema que controlaba el tráfico de las redes de importantes empresas e instituciones españolas (Caja Madrid, El País, Telefónica, Banco Bilbao Vizcaya, Nestlé…), escrito por Paseante.

'SET'

‘SET’

Tras aquel momento de gloria, comienza la decadencia de SET. Su rivalidad con el grupo !Hispahack y los dimes y diretes entre sus integrantes termina con el ezine dirigido y editado por nuevos miembros y colaboradores. La periodicidad se vuelve muy irregular, y los artículos escasos. Por aquel momento estaba recién horneada la revista @arroba de MegaMultimedia, y SET comienza a escribir reportajes para ella por razones económicas. En octubre de 2009 se publica el último ezine de SET y, aunque representa el punto en el que se da por terminado su ciclo, bien es cierto que el sitio web sigue en línea todavía hoy día, aunque lo que no conocemos es si su grupo también.

Algunos newbies pudimos ser espectadores y partícipes de todas aquellas historias de telefonía, blueboxes, claves de acceso, infecciones de macro, firewalls, proxys, winnnukes, hack GSM, Linux, Novell Netware, inyecciones SQL, SNMP, desarrollo de virus al más puro estilo Griyo de 29A o cursillos de cracking de aplicaciones con W32Dasm y Hex Workshop. ¡Nunca olvidaremos aquellas interminables tardes!

El corto animado de DC que celebra los 80 años de Superman

Para celebrar el octogésimo aniversario de Superman, el superhéroe por antonomasia, DC Comics ha creado este impresionante corto animado que retrata la vida del Hombre de Acero a través de los años, desde su primera aparición en la portada del número 1 de Action Comics, en junio de 1938, hasta el último largometraje interpretado por Henry Cavill. Y todo ello, en sólo dos minutos.

Así era un hydraulis, el órgano hidraúlico del siglo III a. C.

Hydraulis

Hydraulis

Si pudiéramos viajar mentalmente a la antigua Grecia, tres siglos antes de nuestra era, podríamos observar artilugios de una ingeniería primigenia tal que pondría en aprietos a más de un licenciado contemporáneo. De aquella época se han descubierto documentos de obras tecnológicas perdidas que, posteriormente, han tenido que ser inventadas de nuevo, pues en algún momento se perdió ese hilo entre el pasado y presente. Es el caso del hydraulis, un instrumento musical que se sirve del agua y del aire para emitir sonidos.

Hydraulis —de hydor (agua) y aulós (flauta)— fue un órgano de tubos concebido por Ctesibio, un inventor y matemático original de Alejandría, que ideó diversos aparatos que utilizaban el agua y el aire para funcionar. Las características de este órgano se tuvieron que inferir de mosaicos, frescos y referencias literarias hasta que, en 1931, se descubrieron los restos de un antiguo hydraulis en Hungría. Haciendo uso de este hallazgo, se logró reconstruir una réplica que hoy está localizada en el Museo Aquincum de Budapest.

Hydraulis

Hydraulis

Este órgano constaba de una base octogonal sobre la que había una cisterna metálica que contenía dos émbolos cilíndricos a ambos lados. Sobre la cisterna había una caja rectangular encima de la que estaban colocados los tubos (unos ocho) que emitían los sonidos. El músico se sentaba ante una especie de teclado que surgía de la cámara eólica que poseía el instrumento.

Normalmente, el agua se suministraba desde una cierta altura sobre el instrumento a través de una tubería. El aire se introducía mediante la propia corriente de agua, por aspiración (sirviéndose del efecto Bernoulli), en la tubería principal desde un tubo secundario lateral que sostenía su parte superior sobre la fuente de agua. Tanto el agua como el aire llegaban juntos a la cámara aeolis (cámara de viento). En ese momento, agua y aire se separaban, y el aire comprimido se conducía hasta una caja de viento en la parte superior de la cámara de aire para que soplara los tubos del órgano. Dos placas antisalpicaduras, o especie de diafragmas perforados, evitaban que el agua fuera rociada entre en las tuberías del instrumento.

Hydraulis

Hydraulis

El agua, después de haber sido separada del aire, abandonaba la cámara aeolis a la misma velocidad con la que había entrado. A continuación, impulsaba una rueda de agua que, a su vez movía el cilindro musical. El flujo de agua debía de ser constante, por lo que muchos instrumentos de este tipo tenían dispositivos simples de regulación de la presión.

Hydraulis se utilizaba para diversos fines, así pues se tiene constancia de ellos en los teatros, imitando cantos de pájaro, pero también en los templos. Un ejemplo de ello es que, con un hydraulis egipcio, se conseguía el sonido que emitían las estatuas de Memnón en Tebas.

Ctesibio fue, probablemente, uno de los principales e importantes integrantes del Museo de Alejandría en la época de Ptolomeo I Sóter y de su sucesor Ptolomeo II Filadelfo. Se sabe muy poco acerca de su vida y obra, pero artefactos como éste nos hacen pensar que los genios de aquella época disponían de una tecnología a su alcance que era muy superior a lo que se imaginaba.

‘Hollywood Monsters’, la aventura gráfica que apuntaló a Pendulo Studios

'Hollywood Monsters'

‘Hollywood Monsters’

Pendulo Studios —así, sin tilde— se fundó en el año 1994 con el objetivo de sacar al mercado aventuras gráficas de calidad con sello español. Su videojuego de presentación no pudo caer más de pie, aquella excelente ópera prima del estudio madrileño que se dio en llamar ‘Igor: Objetivo Uikokahonia‘, la primera aventura gráfica íntegramente desarrollada en España y que fue un éxito de ventas, tanto en territorio nacional como fuera de nuestras fronteras.

Superados los nervios del principiante, tres años después (1997), Pendulo Studios alumbra ‘Hollywood Monsters‘, una aventura gráfica de corte point and click, editada por Dinamic Multimedia en formato cederrón, y que pretendía llevarnos a resolver un misterio entre monstruos hollywoodenses haciendo uso de nuestro ingenio, nuestra intuición y los reflejos necesarios para seguir vivo. El título fue un bombazo en cuanto a repercusión mediática y ventas.

Eran los tiempos en los que las aventuras clásicas a nivel mundial comenzaban su declive. Los últimos grandes títulos de LucasArts o de Sierra ya habían sido publicados algunos años antes o se publicaban en aquel momento, y el género sufría de un desgaste inaudito provocado por la popularización de los juegos de acción en las consolas de la quinta y de la sexta generación.

'Hollywood Monsters'

‘Hollywood Monsters’

Sin embargo, ‘Hollywood Monsters’ tenía todos los ingredientes para aupar el género debido a su estructura clásica, sus gráficos al estilo cartoon, su música machacona, sus diálogos hilarantemente absurdos y sus complejos y descabellados rompecabezas. Todo ello ambientado en clave de humor en el Hollywood de los dorados años cincuenta, con medio centenar de personajes del cine clásico de terror y pistas y enigmas que nos llevan a recorrer un montón de países del mundo.

El argumento es sencillo y atrayente: Sue Bergman, periodista de The Quill, es secuestrada en una fiesta de los Hollywood Monsters donde se otorgan los premios a los mejores actores en el género de terror. Ron Ashman, compañero del periódico, se embarca en una aventura a través de diferentes lugares del mundo con el fin de encontrar a Sue.

'Hollywood Monsters'

‘Hollywood Monsters’

El juego no tardó en ganarse el aprecio del público y las altas calificaciones de la prensa y de las publicaciones especializadas, lo que motivó una posterior reedición por parte de FX Interactive —tras la quiebra de su distribuidora original— en la que se corrigieron algunos errores de programación y se hizo el videojuego compatible con Windows XP.

Los gráficos de esta videoaventura no están, quizás, técnicamente a la altura de otros títulos de la época, pero se dejan ver y no molestan, porque encajan perfectamente en el estilo del juego y de la historia. El aspecto sonoro es también muy correcto, variando en cada escenario en función del país, aunque el doblaje de sus más de dos horas de diálogos interactivos, totalmente en castellano, desmerecía un poco en este apartado. Como curiosidad, comentar que la versión original incluía un tema musical principal a cargo de la banda española popera La Unión, tema que desapareció en la edición de FX Interactive.

'Hollywood Monsters'

‘Hollywood Monsters’

Lo único que se le puede achacar negativamente a esta aventura es la extrema y absurda dificultad de los puzles en tanto en cuanto va avanzando el juego. Algunos dependen mucho de la suerte y otros del acto de ensayo y error, algo que se hacía bastante complicado a la hora de jugar. Aún así, ‘Hollywood Monsters’ forma parte del imaginario aventurero de los jugones de aquel momento como uno de los grandes videojuegos españoles y una de las aventuras gráficas referentes de los años noventa.

Cómo la revista Super POP popularizó los ‘tois’ (y cómo muy probablemente los robó)

Toi

Toi

En los años ochenta del siglo pasado, la revista Super POP copaba el mercado de las publicaciones para adolescentes. Los ídolos musicales, cinematográficos y televisivos del momento adornaban sus portadas quincenales, portadas que se veían abocadas al tijeretazo recortable que las convertía en decoración de carpetas, archivadores y cartapacios escolares. No le vamos a quitar desde aquí ni un poquito de mérito a una revista que permaneció en el mercado durante treinta y cuatro años —ni más ni menos—, desde 1977 hasta 2011, y que vivió épocas en las que vendía un millón de ejemplares cada quince días en los quioscos.

En algún momento de aquella década de los ochenta, alguien (una chica) envío un dibujo a la revista con el objeto de que lo publicaran. Super POP era asidua a recibir colaboraciones de sus lectores en forma de ilustraciones, poemas, fotografías, comunicados y demás, elementos que, a elección del editor, se solían incluir en las páginas interiores para deleite de su autor y disfrute del resto de adolescentes. Aquel dibujo era la primera colección de ‘tois’ de la historia, esa que traía los míticos ‘toi feliz’, ‘toi tiste’, ‘toi condío’, ‘toi a devé’ y ‘no toi’, entre otros.

Toi

Toi

Eran unos dibujos asaz simples de un personaje verde tras un cartel que indicaba su estado de ánimo mediante una forma de escribir muy infantil; fueron los emoticonos primigenios, antes de WhatsApp, antes de Internet, antes incluso de los mensajes SMS. Aquella suerte de tira cómica debió de encantar a los responsables de Super POP que se pusieron manos a la obra y comenzaron a editar de forma asidua nuevos ‘tois’ en cada número de la revista. Había un ‘toi glotón’, un ‘toi difrasao’, un ‘toi fatá’, un ‘toi girao’, un ‘toi en la mili’, un ‘toi infomatizao’ y hasta un ‘toi salío’ (eran los ochenta, y no teníamos la piel tan fina).

Los ‘tois’ se hicieron tan populares que dieron el salto a muchos otros medios, pero el más importante de todos fue el de los bollitos industriales Bollycao, que incluía ‘tois’ en forma de pegatinas coleccionables en su interior. Aquellas pegatinas llegaron para decorar cuadernos, forros de libros, pupitres, tubos para planos, carpetas clasificadoras y un sinfín de elementos más. Las pegatinas de ‘tois’ de los Bollycao fueron las que hicieron de estos pequeños dibujos un icono tremendamente popular es España (y, también, en Latinoamérica), un fenómeno quizás sólo comparable a los smileys o caritas sonrientes del movimiento Acid House, que llegó a España en los años noventa.

Toi

Toi

El caso es que la dibujante original de aquellos ‘tois’ sembró la semilla y Super POP y otros se llevaron el negocio en el bolsillo. ¿Recibió algún tipo de regalías o royalties la autora de los ‘tois’? Es algo que nunca sabremos, o que sólo sabrá ella y sus allegados, pero sospecho que la publicación se hizo con la idea de un dibujo casero sin derechos de autor para explotarlo hasta el infinito y más allá. Y le salió la jugada redonda. En las pegatinas de Bollycao, el copyright viene a nombre BGP / Català.

Nunca olvidaremos los ‘tois’, ni la revista Super POP ni, por supuesto, los bollitos Bollycao que tantas meriendas rápidas nos solucionó. Una historia que, el que escribe, vivió de primera mano y recuerda estupendamente.

Toi

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