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«Winners Don’t Use Drugs»: retromorriña videojueguil

¡Alto ahí, FBI!
Los que gastamos nuestra paga íntegra en las maquinitas (de cinco duros en cinco duros) desde mediados de los ochenta hasta finales de los noventa, pudimos comprobar como hubo un tiempo en el que los videojuegos nos instaban a evitar el consumo de drogas, porque aquello era cosa de perdedores, no de winners digitales. Esto ocurrió, concretamente, desde el año 1989 hasta el año 2000.
El eslogan que se puede ver en la foto siguiente, firmado por el director del FBI del momento y con el sello circular de la agencia encabezando la imagen, formaba parte de la campaña «Just Say No» del FBI diseñada para evitar que niños y adolescentes se inmiscuyeran en temas de drogas, alcohol, sexo recreativo, violencia y otros asuntos de adultos. El lema «Winners Don’t Use Drugs» («los ganadores no utilizan drogas») y la propia campaña fueron diseñados por William S. Sessions, director del FBI norteamericano entre 1987 y 1993.

Winners don’t use drugs
A raíz, pues, de esta maniobra, se aprobó una ley, en acuerdo entre el FBI y Robert Fay, el director de la American Amusement Machine Association (la asociación de maquinitas varias de entretenimiento), con la cual se decretó que todos los juegos de arcade que salieran de EE. UU. mostraran esta advertencia. Hasta 20 fabricantes de arcades, y algún que otro de máquinas de petacos (pinballs), tuvieron que incluir el mensaje en sus productos entre 1989 y 2000.

William S. Sessions
La imagen se podía ver durante el llamado attract mode de los videojuegos, esto es, el modo aquel de ilustración en el que se proyectaban partidas de demostración pregrabadas para atraer a los jugadores y transeúntes de la zona. El lema hizo su debut oficial el 10 de enero de 1989, cuando se mostraron a la prensa tres grandes juegos de la época que lo incluían.
Para los nostálgicos de los videojuegos de aquel período es una imagen que ha quedado grabada a sangre y fuego en nuestras memorias. Hoy día se puede encontrar diverso merchandising de carácter retro con el dibujo estampado, sobre todo camisetas.
Lo curioso es que no fue la única campaña que terminó anunciándose en los videojuegos de arcade ochenteros y noventeros. Desde 1992 hasta el año 2000, otra iniciativa, en este caso ecológica, que llevaba como lema «Trashing it is completely uncool» (algo así como «ensuciarlo es completamente muy poco guay») e impulsada por la USEPA y la AAMA, pretendía plantar guerra a la contaminación. Su logotipo también inundó las máquinas de arcade durante aquella década.

Reciclando ando
El lema de las drogas a dado lugar a muchas parodias desde aquella época hasta el momento actual. La última de la que tenemos constancia está incluida en el juego ‘Scott Pilgrim contra el mundo: El videojuego‘ (‘Scott Pilgrim vs. The World: The Game’) para Xbox y PlayStation, donde aparece el mensaje «Winners Don’t Eat Meat» («los ganadores con comen carne»). También aparece en la serie de animación ‘Futurama‘, en este caso con la versión «Winners Don’t Play Videogames» (los ganadores no juegan a videojuegos), rizando el rizo de una forma muy ingeniosa.

Winners don’t play videogames
La historia ha visto algunos mandos de videoconsolas raros de cojones

Control de la Magnavox Odyssey (1972)
Empezamos el año con una interesante mirada a través de la historia de los videojuegos de la mano del usuario de Imgur, y también redittor, Zadoc, que ha recopilado pacientemente y subido de manera pública a su cuenta una foto de cada mando de control que posee en su extensa colección. 40 en total, desde el control de la Magnavox Odyssey de 1972 hasta el Wiimote de la Nintendo Wii del año 2006.
Sin duda una colección para quitar el hipo y para matar de envidia a más de uno.
[Retropapelote de la semana] Matra Alice en ‘Micro 7’
La portada de diciembre de 1983 de la revista francesa ‘Micro 7‘ fue para el pequeño ordenador Alice de la empresa gala Matra, un curioso aparato muy popular en Francia, especialmente por su presencia en las escuelas como parte del programa nacional de la época conocido como Informatique pour tous (informática para todos).
Realmente era un clon del americano MC-10, con la diferencia de que éste poseía un euroconector que sustituía al modulador de radiofrecuencia original para la salida de vídeo.
Venía en un color rojo muy llamativo, metido en un estuche y con casete compatible incluido, con juegos y aplicaciones, manuales y cables. Podía montar hasta un máximo de 16 KB de RAM, 8 KB de ROM, un puerto serie, un único canal de sonido y un microprocesador MC6803 de Motorola a 0,89 MHz. Se conectaba a un televisor para visualizar la imagen.
Costaba alrededor de 1.200 francos franceses del momento (1983), lo que hoy serían unos 360 euros, teniendo en cuenta el cambio y la inflación (como dicen por ahí).
[Retropapelote de la semana] IMSAI 8080
Seguro que todo el mundo recuerda el IMSAI 8080. Fabricado y vendido por IMS Associates, estaba basado en el procesador Intel 8080 y fue uno de los primeros microcomputadores. Y digo que, seguramente, todo el mundo lo recuerde, por ser parte esencial de la película ‘Juegos de guerra‘, como el ordenador personal que el protagonista manejaba desde su dormitorio.
Así rezaba su publicidad dos años después de su lanzamiento en 1977: «Experimenta la emoción de poseer el mejor ordenador del mundo». Casi nada; esta gente no tenía abuela.
Venía a costar alrededor de 440 $ en formato de kit para montar y unos 620 $ ya ensamblado.
[Retropapelote de la semana] El XComp 10 MB
Uno a la semana, todas las semanas, durante todos los años de la existencia (más o menos). Comenzamos e inauguramos nueva sección en la que vamos a ir mostrando papeles y papelotes antiguos relacionados con el mundo de la tecnología: publicidades, encartes, carteles, portadas de revistas, carátulas de videojuegos y un largo etcétera. Todos aquellos elementos gráficos que nos evocan nostalgia, frikismo y retromelancolía.
Hoy, para comenzar, os traemos la publi de un disco duro de XComp de 1980, una auténtica ganga con una capacidad de 10 MB (¡!) y al inigualable precio de 3.398 $ (¡!). Casi nada.



