La sumergibilidad de los relojes sumergibles

Water Resist 50M

Water Resist 50M

Dudando mucho de la existencia del horrible palabro “sumergibilidad”, he preferido utilizarlo antes que “waterresistente”, bochornoso término que he oído alguna vez por ahí y dice mucho del que lo expele por su boca. Y es que todos nos hemos quedado alguna vez medio embobados comprobando el serigrafiado en nuestros relojes que nos detalla un “Water resist”, un “Water resistant” o un “Waterproof” junto a un número acompañado, normalmente, de la letra M (de metros) o, menos común, de la abreviatura ATM (de atmósferas).

Cualquier reloj malurrio de diez euros tiene grabado un 50M hoy en día por algún lado. ¿Significa eso que lo podemos sumergir cincuenta metros en el agua? Eso es lo que muchos creíamos de pequeños, y de ello fardábamos ante nuestros amigos. Sin embargo, al hacernos mayores nos dimos cuenta de que aquello no podía tener mucha lógica, pues no es racional fabricar relojes de pulsera baratos tan resistentes para domingueros de playa y chiringuito que no van a descender bajo el agua más de metro y medio en toda su vida.

¿Cómo están, pues, estas indicaciones especificadas? La resistencia al agua es una marca muy común en los relojes de pulsera regida por las normas ISO 2281 (para aparatos estándar) e ISO 6425 (para relojes de submarinismo). Significa que el instrumento está sellado contra la penetración de agua y certificado a prueba de fugas. El valor que acompaña a la marca determina la presión de prueba estática y se ha de indicar en bares, atmósferas o, generalmente, en metros de profundidad de agua (en pies para los yankeedoodles). Es decir, 50M no dice que el reloj pueda ser sumergido 50 metros, sino que puede llegar a soportar una presión de 50 metros de agua. Es una unidad de presión, no de profundidad.

Por cierto, y a modo de paréntesis, comentar que ISO no recomienda (o prohíbe) utilizar la denominación “Waterproof” en los relojes.

Como decimos, las pruebas a las que se someten los relojes en fábrica son pruebas de presión estática. Esto quiere decir que no se tienen en cuenta una serie de condiciones que sí se presentan en la vida real, como pueden ser cambios bruscos de presión por movimientos dentro del agua, temperaturas extremas o que cambian repentinamente, condiciones climáticas, etcétera. Es más, las pruebas de sumersión que exige la ISO 2281 consisten, entre otras cosas, en introducir el reloj durante una hora a sólo 10 centímetros de profundidad.

La resistencia al agua, según las normas comentadas, genera una clasificación por niveles o grados que, si bien no es oficial porque no existe algo tal, se puede desglosar como se ve en el gráfico siguiente. Téngase en cuenta que en muchos relojes la denominación “buzo” puede aparecer con su equivalente anglosajón “diver”.

Tabla de resistencias

Tabla de resistencias

Algunos relojes para submarinistas profesionales disponen también de un dispositivo denominado válvula de helio. La función de ésta se reduce a aliviar la presión del gas helio que pueda haber penetrado al interior del mecanismo en circunstancias duras de buceo. El helio es un gas utilizado en submarinismo como parte del aire en botella respirable y permite acortar el período de descompresión y minimizar el peligro de intoxicación producida por el nitrógeno.

El propio fabricante Casio ofrece un curioso gráfico en su web latinoamericana que ayuda a entender la resistencia al agua de sus relojes de cuarzo. El gráfico lo podemos ver a continuación.

Gráfico descriptivo de resistencias de Casio (clic para ampliar)

Gráfico descriptivo de resistencias de Casio (clic para ampliar)

En último término, comentar que, aunque un reloj sea más o menos sumergible, los fabricantes siempren recomiendan ciertas técnicas para hacerlo durar, como, por ejemplo, lavarlo con agua dulce si proviene de un baño en el mar, no manipular sus botones o corona mientras está sumergido (excepto en lo relojes de buceo profesional) o no usarlo mientras uno se ducha, más que nada porque no entre en contacto con jabones o detergentes.

Ya nunca más volveremos a decir que nuestro reloj 50M soporta una sumersión de cincuenta metros a pulmón, en plan apnea. Y es que ahora sabemos que lo que nos dicen que waterresisten los aparatitos estos no tiene nada que ver con la profundidad, sino con la presión. Me está empezando a gustar esto de la waterresistencia; o igual no. No sé.

22 comentarios a “La sumergibilidad de los relojes sumergibles”

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