Retroiluminación LED

Diodo LED

Diodo LED

Nos vuelven locos, joder. Si ya es bastante complicado comprar una tele en función del precio y de si te cabe en el hueco o no, ahora tienes que discernir entre tantas o cuantas pulgadas, elegir el nivel de contraste, el brillo, el tiempo de respuesta, la velocidad de refresco y el ángulo de visión. Las tienes con TDT (ahora todas) o sin él, con salidas HDMI, DVIVGA y tropecientos euroconectores. HD Ready o Full-HD, formato panorámico 16:9 o la cuadradita de toda la vida. De tubo, LCD, de plasma y de tecnología LED. ¡Qué belén, por el amor de Dios!

Cuando la tele era en blanco y negro, te ibas a la tienda, te contaban un poco la diferencia de precios y te llevabas una para casa. La encajonabas y siempre tenías que mandar a algún amiguete carpintero que te hiciera una maderita de 30 × 10 porque la profundidad de aquel aparato siempre excedía la del mueble del salón, y aún así, con maderita y todo, el culo pegaba contra el papel de terciopelo de la pared que se terminaba por poner negro del calor que despedía aquello. La enchufabas a corriente, al conector de antena y listo. Sólo tenía un botón para encender y apagar y dos ruedas escandalosas que al girar hacían clac, clac, clac y que te servían, una de ellas, para subir y bajar el volumen y, la otra, para cambiar de la primera al UHF. Punto.

Y cómo avanza la tecnología, recopón. Ahora resulta que se empiezan a llevar cada vez más las teles con retroiluminación LED, que es la última moda aunque los LED se hayan inventado en la época del cancán (no tanto, no tanto). Y de ellas nos vamos a ocupar aquí, porque hay mucha gente que me pregunta sobre el tema y percibo que existe una gran desinformación a nivel general.

No, los televisores de tecnología LED no llevan un LED por cada píxel o punto en pantalla, que estaría cojonudo que en un cacharro de estos Full-HD, con una resolución de 1920 × 1080, hubiera… [estoy multiplicando]… 2.073.600 LED detrás de la pantalla. Pedazo de televisor gigante que iba a ser aquello, que hay LED muy pequeñitos pero no tanto. Lo de tecnología LED se refiere a la iluminación posterior de la pantalla, a lo que se ha dado en llamar retroiluminación.

LED es el acrónimo guiri de Diodo Emisor de Luz (Light-Emitting Diode). Es un dispositivo semiconductor. Cuando se suministra corriente a un LED, los electrones se mueven a través del material semiconductor y algunos pasan a un estado energético más bajo. Durante el proceso, se emite la energía “excedente” en forma de luz. La longitud de onda (y, por lo tanto, el color) se puede ajustar utilizando diferentes materiales semiconductores y procesos de manufacturado distintos. Es más, la difusión de la longitud de onda de la luz emitida es relativamente corta, por lo que los colores son más puros.

Los diodos LED se conocen desde los años sesenta. Todos esos pilotitos rojos de los electrodomésticos (la cafetera, el microondas, la lavadora, etcétera), que se encienden cuando se les das marcha, son LED. Están formados por una caperuza de plástico y, como decía antes, por un material semiconductor que al recibir una corriente eléctrica muy pequeña emite luz. Y además, emite luz sin producir calor y con un color muy definido o incluso sin color, como ocurre, por ejemplo, con los LED infrarrojos de los mandos a distancia del televisor o el vídeo.

Los diodos rojos y verdes siempre han sido muy sencillos y baratos de fabricar, pero los azules no. Y, como todos sabemos, para un sistema de imagen RGB necesitamos los tres colores básicos que, mezclados, producirán el resto de gamas. Pero hace cuatro días, en 1993, el japonés Shuji Nakamura (el también inventor del propio LED) descubrió un proceso infinitamente más barato utilizando dos compuestos químicos. La alarma saltó y los LED azules pasaron a dominar el mundo del tuning automovilístico y los electrodomésticos de diseño chic. Además, y a eso vamos, comenzaron a aparecer televisiones y monitores de ordenador con retroiluminación LED, mucho más ecológicos, mucho más ligeros y, también, mucho más caros (lo nuevo es lo que tiene, qué se le va a hacer).

Las televisiones LED son, realmente, televisiones de tecnología LCD con retroiluminación LED. Es decir, en lugar de iluminar los paneles de estos televisores con lámparas fluorescentes de cátodos fríos (CCFL) como se hacía hasta ahora (y se sigue haciendo en los televisores llamados simplemente LCD), se hace con un montón de diodos LED blancos o de colores. Las LCD cuentan con un gran inconveniente, y es que los colores de la pantalla se reflejan al ojo humano como artificiales y los tonos negros se vuelven grisáceos debido a la falta de precisión que esa tecnología obtiene a la hora de oscurecer las distintas zonas de visionado. Las pantallas de televisión LCD con tecnología LED suponen un verdadero salto cualitativo en el sector audiovisual, al iluminar por detrás las pantallas de los televisores con la luz blanca y neutra de gran intensidad que ofrecen los LED. De este modo, la visión del espectador de la imagen se convierte en más clara, nítida y natural. Las teles apagan los diodos en las zonas donde no sean necesarios y así se producen en el monitor verdaderas zonas negras, al igual que consiguen perfilar con mayor precisión los colores en la pantalla.

Además de todo ello, reducen el grosor de la pantalla a la mínima expresión, suprimiendo el espacio innecesario para las lámparas fluorescentes. Algunos modelos miden menos de 1 centímetro (el Sony Bravia KDL-40ZX1 tiene 9,9 milímetros de grosor).

Existen dos tipos de iluminación LED: retroiluminación LED y Edge LED. La retroiluminación LED se coloca detrás de la pantalla y cada grupo de luces se puede atenuar en su zona. Esto ayuda a la pantalla LCD a proporcionar colores más profundos, un mayor contraste y un rango más elevado de sombras en los tonos oscuros del espectro. La tecnología Edge LED coloca los LED blancos alrededor del borde de la pantalla, lo que permite la creación de aparatos de, como decíamos, menos de 1 cm de grosor.

Asimismo, existe la iluminación con LED blancos o la llamada retroiluminación RGB dinámica, con LED en conjuntos de rojo, verde y azul. Esta segunda opción ofrece imágenes con una nitidez y calidad de color que recrea perfectamente la fuente original. Los LED reaccionan según lo que esté sucediendo en pantalla y permiten apagar zonas para conseguir tonos negros puros y reales, así como emitir una gama más amplia de colores en otras zonas de pantalla haciendo al usuario partícipe de una experiencia de calidad televisiva no vista hasta el momento, sobre todo en imágenes de alta resolución de fuentes como Blu-ray Disc o juegos de PlayStation 3, por ejemplo. Esta tecnología acerca la calidad del plasma (en cuestión de resolución y calidad de imagen) al mercado económico.

Por último, comentar que existen también los diodos LED RGB integrados, es decir un único LED que contiene tres pequeños diodos, cada uno de un color. Estos diodos no se utilizan actualmente en los televisores, pero están dando una nueva vida increíble a discotecas y puticlubs, consiguiendo ambientes lumínicos tan especiales y sugerentes que abarcan toda la gama del colorido más cursi y soez, desde la iluminación lila y fucsia hasta un verde mar o un butano chumbeta apto para altas horas de la madrugada.

7 comentarios a “Retroiluminación LED”

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