PLC, la alternativa (¿?) al WiFi

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PLC son las siglas de Power Line Communications, o sea, lo que más o menos viene a ser comunicaciones mediante línea eléctrica. Es un conjunto de tecnologías que definen las características para establecer conexiones de red mediante el cable eléctrico que todos tenemos en casa.  El propio cable actuaría de conductor de la información y los enchufes de la pared de interfaz conectora entre la red y nuestros equipos informáticos y digitales. Y es que los cables eléctricos están muy mal aprovechados, porque sólo se utilizan para conducir electricidad, y a algún lumbreras se le ocurrió que esto es derrochar infraestructura y medios. ¿Para qué tirar cable de fibra óptica por el mundo cuando el cable eléctrico ya está implantado y llega a hogares a los que, incluso, no llega ni el teléfono?

Esta tecnología no es nueva para nada, ya tiene sus añitos a las espaldas. Sin embargo, es algo que no ha conseguido consolidarse debido a múltiples factores de índole técnica y a otros de mercadotecnia. La tecnología PLC permite la conexión de ordenadores dentro de una red doméstica o laboral y, también, permite el acceso de banda ancha a Internet a través de líneas de energía ordinarias, utilizando los enchufes como punto de conexión mediante un módem PLC especial. El sistema utiliza dos grupos de portadoras, uno por el que el usuario envía su solicitud de información y otro por el que recibe la información solicitada.

En la actualidad, esta tecnología nos ofrece una alternativa a la banda ancha ya que las PLC utilizan una infraestructura ya desplegada, como son los cables eléctricos. Basta un simple enchufe para estar conectado. Además, ofrece una alta velocidad, suministra servicios múltiples con la misma plataforma y permite disponer de conexión permanente. Adicionalmente, al utilizar los cables eléctricos como medio de transmisión, la instalación eléctrica casera se comporta como una red de datos en donde cada enchufe es un potencial punto de conexión a Internet. El ancho de banda típico es de 45 Mbps, aunque actualmente ya se alcanzan velocidades de 135 Mbps y en breve se llegará a 200 Mbps, permitiendo la distribución de datos, voz y vídeo de manera rápida y confiable.

La arquitectura de esta red consta de dos sistemas formados por tres elementos. El primer sistema denominado outdoor o de acceso, cubre el tramo de lo que en telecomunicaciones se conoce última milla, y que para el caso de PLC comprende la red eléctrica que va desde el lado de baja tensión del transformador de distribución hasta el medidor de la energía eléctrica. Este primer sistema es administrado por un equipo de cabecera (primer elemento de la red PLC) que conecta esta red con la red de transporte de telecomunicaciones o backbone. De esta manera, el equipo de cabecera inyecta a la red eléctrica la señal de datos que proviene de la red de transporte.

El segundo sistema se denomina indoor y cubre el tramo que va desde el medidor del usuario (el contador de la luz) hasta todas las tomas de corriente o enchufes ubicados en el interior del hogar. Para ello utiliza como medio de transmisión el cableado eléctrico interno.

Para comunicar los dos sistemas se utiliza un equipo repetidor (segundo elemento de la red PLC) que normalmente se instala en el entorno del medidor de energía eléctrica y que está compuesto por un módem terminal y un equipo de cabecera.

El tercer y último elemento de la red PLC lo constituye el módem terminal o de cliente, que recoge la señal directamente de la red eléctrica a través del enchufe. De esta manera, tanto la energía eléctrica como las señales de datos que permiten la transmisión de información, comparten el mismo medio de transmisión, es decir el conductor eléctrico. Al módem terminal se puede conectar un ordenador, un teléfono IP u otro equipo de comunicaciones que posea una interfaz Ethernet o USB.

El equipo emisor en las conexiones PLC retransmite señales de baja potencia en un rango de frecuencias que va desde 1,6 MHz hasta 35 MHz, es decir en una frecuencia varios miles de veces superior a los 50 Hz en donde opera la energía eléctrica. El hecho de que ambos servicios, los de energía eléctrica y los de transmisión de datos, operen en frecuencias muy distintas y distantes, permite que estos puedan compartir el medio de transmisión sin que uno interfiera sobre el otro. De esta manera, la tecnología PLC utiliza una cualidad propia del conductor eléctrico que hasta la fecha se encontraba sin aprovechar.

¿Cuáles son, entonces, las ventajas que nos ofrecen este tipo de conexiones? Pues la verdad es que son varias. Para empezar, el despliegue de PLC es sencillo y barato, porque utiliza la infraestructura eléctrica ya instalada. Además, proporciona una conexión a Internet continua y permanente y permite crear redes LAN fácilmente y con velocidades superiores a otro tipo de infraestructuras como pueden ser las redes WiFi. También es posible desplegar otros servicios como VoIP, videoconferencia, teletrabajo o VPN gracias al elevado ancho de banda.

Sin embargo, la tecnología PLC aún ha de enfrentarse a una serie de problemas que es necesario resolver. El primer escollo que debe superar es el propio estado de las líneas eléctricas. Si las redes están deterioradas, los cables se encuentran en mal estado o tienen empalmes mal hechos no es posible utilizar esta tecnología. La distancia también puede ser una limitación, la medida óptima de transmisión es de 100 metros por lo que, a mayores distancias, se hace necesario instalar repetidores

Además, el cable eléctrico es una línea metálica recubierta de un aislante. Esto genera a su alrededor unas ondas electromagnéticas que pueden interferir en las frecuencias de otras ondas de radio. Así, existe un problema de radiación, bien por ruido hacía otras señales en la misma banda de frecuencias como de radiación de datos, por lo que será necesario aplicar algoritmos de cifrado.

El mayor problema de PLC son las interferencias, sobre todo en las líneas de alta y media tensión, no tanto en los cables de baja tensión del interior de una vivienda. Este es el principal problema con el que se han topado las empresas eléctricas en todo el mundo y la razón primordial para que compañías como Iberdrola o Endesa abandonaran ya hace años sus tímidos intentos de distribuir una conexión a Internet vía cable eléctrico.

Así y todo, para conformar una red casera o de trabajo, PLC sigue siendo una buena alternativa a WiFi, ya que no necesitamos de una infraestructura adicional de la que ya disponemos los que tenemos luz en casa o en la oficina. Sin embargo, la rápida proliferación de conexiones ADSL y el bajón de precios que han sufrido en los últimos años ha propiciado que los usuarios se decanten más por esta tecnología que por algo que no está muy extendido ni, a pesar de los años, muy estudiado. Además, la masiva adquisición de ordenadores portátiles por parte de los consumidores requiere prácticamente de manera obligatoria de conexiones inalámbricas tipo WiFi en los domicilios y, aunque ambas tecnologías se pueden combinar, resulta más barato y sencillo tirar de router WiFi con conexión ADSL y punto pelota.

¿Llegará la tecnología PLC a desbancar al WiFi? Pues francamente lo dudo. Aunque sí es posible que en un futuro se desarrolle más profundamente y se nos cuele en los hogares de forma masiva. Qué cosas tiene la tésnica y la tesnología, cualquier día nos mandan el Internet ese con el agua corriente o con el gas natural. Al tiempo.

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