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241543903: La indescifrabilidad de la raza humana

241543903
A un alumbrado llamado David Horvitz se le ocurrió un buen día del mes de abril del año 2009 hacerse una foto con la cabeza metida en el congelador y subirla a Flickr. Además, instó a sus visitantes a realizar la misma acción y a colgar la imagen en cuestión en cualquier servicio de alojamiento con una etiqueta (o tag) que incluyera el número 241543903.
El caso es que multitud de elementos bípedos, supuestamente racionales, se lanzaron de cabeza con su ídem al congelador, fotografiando el relevante suceso y alojando las fotos en la Red con la correspondiente etiqueta numérica 241543903. Tal fue la avalancha de fotografías cabecicongeladas que, si escribimos el guarismo en cuestión en el buscador de imágenes de Google, aparecen tantos resultados que se pueden contar por miles.
Por otro lado es lo que buscaba David Horvitz, conseguir asociar un número a una imagen para que su indexación en los motores de búsqueda fuera óptima. ¿Una prueba fehaciente de que Google funciona correctamente o una fricada de marca mayor? El señor Horvitz es un artista neoyorquino conocido por sus proyectos de naturaleza excéntrica, por lo que me inclino más por la opción de «absurda manera de llamar la atención». Yo es que el arte contemporáneo no lo acabo de entender.

Más homínidos en la nevera
Hace escasos días que Horvitz ha destapado la historia que hay detrás del número 241543903, algo que a los habitantes de este planeta nos tenía en un sinvivir mayor que el de los números chungos de Perdidos (Lost). Resulta que fueron fruto de una combinación entre el número de serie de su frigorífico y los códigos de barras de una bolsa de fideos y un paquete de vainas de soja. Resulta impresionante lo que se observa desde el punto de vista del sujeto cuya cabeza ha sido introducida en un congelador. Madre mía.
La popularidad de este meme internetero resultó ser todo un fenómeno mundial. El mismo día del llamamiento se colgó una nueva foto en Flickr, y semanas más tarde se registró el dominio 241543903.com. En Brasil, gracias a un amigo personal de David, el acto de congelarse la cabeza se convirtió en religión; en Japón ocurrió tres cuartos de lo mismo, aunque allí no hizo falta intermediación alguna, los japoneses son lo bastante friquis como para apuntarse a esto y a un bombardeo si hace falta.
En enero de 2010 había ya cientos de fotografías en Flickr bajo la etiqueta 241543903, extendiéndose, entonces, a redes sociales como Facebook, Twitter y MySpace. En diciembre de 2010 la popularidad del fenómeno tuvo un repunte gracias a un nuevo llamamiento desde Tumblr. Incluso existen camisetas y objetos diversos de merchandising acerca del meme del número 241543903.
La raza humana es maravillosa, lo mismo nos matamos entre nosotros en cruentas guerras que nos subimos todos juntos al carro del despropósito más absurdo y estúpido, sin distinción de países, razas o religiones. Mejor nos andaría si fuéramos más irreflexivos e impetuosos, pues tanto meditar la forma de hacer daño al vecino nos quema neuronas de manera innecesaria. Menos formalidades y más cabezas en congeladores.
Puddi puddi

Puddi puddi
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http://www.youtube.com/watch?v=o-N_mW3WakU
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Un existoso año y medio de ‘Plantas contra Zombis’

Zombi
Pero este no es el caso de ‘Plantas contra Zombis‘ (originalmente en inglés ‘Plants vs. Zombies’). Este juego, del tipo tower defense, lo descubrí hace más o menos un año, poco después de que apareciera en el mercado. Y me apasionó. Gráficos impecables, sonido agradable y acorde al ambiente y una jugabilidad como en pocos he podido encontrar. Y sin embargo no es una superproducción que necesite de una ingente cantidad de recursos para funcionar, sino un videojuego muy sencillo y ameno, pero que te atrapa de tal manera que no puedes olvidarlo en una temporada.
La trama es sencilla: debes defender tu casa de hordas de zombis que se aproximan a comerte el cerebro y, para ello, utilizas plantas y flores con distintas habilidades ofensivas o defensivas. Curioso, ¿verdad? Tus plantas necesitan de rayos solares para poder ser cultivadas y sobrevivir, por lo que habrás de recolectar los pequeños soles que se te ofrecen (sólo durante el día), además de hacer uso de girasoles que también producen luz. Cuanta más luz tengas, más plantas vas a poder colocar en tu jardín y, por ende, estarás mejor protegido contra los zombis.

El juego en plena acción
El juego fue recibido de forma muy positiva por la crítica, alcanzando altas notas en la mayoría de los análisis por las más prestigiosas revistas del sector, tanto por originalidad como por adicción. Fue programado por PopCap Games, una compañía irlandesa de desarrollo de videojuegos que ya sorprendería en el año 2001 con uno de los juegos tipo puzzle más entretenidos del mundo videojueguil, el Bejeweled. Se llegó a decir que en la historia sólo existen dos juegos de puzzle, el Tetris y Bejeweled.
Durante su año y pico de existencia, ‘Plantas contra Zombis’ ha cosechado muchos éxitos, comentarios favorables y buenas críticas. Una de sus virtudes es que, a pesar de la relativa profundidad que puede esconderse en la toma de decisiones a la hora de elegir qué plantas utilizar y dónde colocarlas, el juego siempre mantiene una sencillez envidiable.
En el terreno gráfico, podemos decir que ‘Plantas contra Zombis’ se merece un 10. Los diseños de plantas y muertos vivientes, así como los de los escenarios y pantallas de menús, son impecables (y muy divertidos). Con respecto al sonido, el juego incluye ritmos lentos y también rápidos y acelerados que se integran perfectamente con la acción, en función de la ferocidad del ataque de los zombis.
La banda sonora de este juego fue compuesta por Laura Shigihara, una compositora, cantante y productora que ha intervenido en la creación de excelente música para diversos videojuegos. Aunque ha realizado numerosos trabajos, es especialmente conocida e idolatrada en la Red por su tema «Zombies on your lawn», creado para ‘Plantas contra Zombis’. Desde el pasado día 22 de noviembre, el videojuego tiene su banda sonora oficial completa disponible para escuchar gratuitamente en Internet y, también, para comprar por el módico precio de 10 $. A continuación el grandioso videoclip de «Zombies on your lawn», interpretado vocalmente por la propia Laura y con la participación de plantas cantarinas y zombis bailongos.
‘Plantas contra Zombis’ está plagadito de curiosidades a cada cual más friqui. En el juego pueden encontrarse diversas referencias a la cultura musical y al mundo del entretenimiento digital e Internet. El zombi llamado «Dancing Zombie» es claramente la viva imagen de Michael Jackson en el videoclip «Thriller». Un personaje que tiene la habilidad de conjurar a un ejército de zombis bailarines y que, recientemente, ha tenido que ser sustituido por otro debido a posibles problemas legales o, más bien, morales.
En los puzzles incluidos en el juego aparecen títulos como «All your brains r belong to us» (en referencia al meme AYBABTU), «Dead Zeppelin» (referencia al grupo musical Led Zeppelin), «Ace of Vase» (en referencia al conjunto Ace of Base, «Portal Combat» (refiriéndose a los videojuegos Mortal Kombat y Portal) y «Yo, zombi» (como referencia a la película ‘Yo, robot’), entre otros.
Pero no todo van a ser bondades, alguna pega le tenemos que sacar. El juego es un poquito lento al empezar cada nivel y hasta que tenemos sol suficiente para plantar y animar un poco la acción. Además, es tremendamente fácil de terminar con la misma estrategia para todos los niveles y sin haber sucumbido a los zombis ni una sola vez. Este par de características hace de ‘Plantas contra Zombis’, en ocasiones, un poquito cansino; un poquito jartible, como dirían los gaditanos.
Pero lo que está claro es que este videojuego te engancha de tal forma que, aún con sus defectos, te anima a terminarlo sin separar la nariz de tu pantalla. Desde aquí una enorme felicitación a su año y medio largo de exitosa vida. Y a seguir bien de cerca a PopCap Games, que me da que estos chicos dan en el blanco con cada producción.
Por cierto, que se me olvidaba, ‘Plantas contra Zombis’ se puede descargar en versión shareware desde la propia web de sus desarrolladores para, después, comprarlo si gusta y agrada. Por supuesto que también se puede bajar en plan oscuro, con su medicina incluida, pero ahora ya ni me acuerdo de dónde.
Un gran debate en la Red: la orientación del papel higiénico

Rollo de la discordia
Una de estas manifestaciones, que se presenta de manera recurrente cada cierto tiempo en sitios web, bitácoras, foros y salas de chat, es la referida a la orientación del papel higiénico a la hora de colgarlo en su soporte del baño. Esta auténtica gilipollez en grado sumo ha hecho correr ríos de tinta digital y ha revelado teorías varias y estudios de investigación más o menos profundos.
Existen dos opciones de orientación para el papel higiénico cuando se utiliza un soporte de rollo con un eje horizontal paralelo a la pared: el papel higiénico puede colgar por encima (Modelo A) o por debajo (Modelo B) del rollo, esto es, por delante (más alejado de la pared) o por detrás (más cercano a la pared). La elección es, en gran medida, una cuestión de preferencia personal dictada por la costumbre, si bien diversas encuestas a consumidores estadounidenses y a especialistas en artículos de baño han arrojado algo de luz sobre el asunto, obteniendo un resultado de entre el 60% y el 70% de preferencia por la primera opción (colgando por delante).

Modelo A y Modelo B
Lo que más sorprende a algunos observadores de Internet es el grado en el que las personas tienen opiniones fuertes sobre un tema tan trivial. Los defensores de ambas posiciones citan ventajas que van desde la estética, la hospitalidad y la limpieza, la conservación del papel o la facilidad de extracción de las hojas individuales.
Pero la moda de este debate es anterior a Internet, ya que parece ser que surgió nada menos que en 1886, en Estados Unidos (cómo no). Todos los datos de la historia los recogía perfectamente una web ya desaparecida y llamada ‘The Great American Toilet Paper Debate’, donde se podía además votar por tu opción preferida y adquirir un kit un tanto peculiar. Todavía se pueden ver algunas de sus páginas vía Wayback Machine (la última versión que tienen guardada en caché es del 1 de agosto de 2008).
Personalidades de la política, famosos mediáticos y reconocidos profesionales en cualquier cosa se han posicionado también en esta cuestión. Así pues, la actriz Tori Spelling, el cantautor Matt Wertz o el ingeniero Rae Hill dijeron en su momento que preferían la opción del papel colgando por delante; la columnista Ann Landers, el actor Dean McDermott o el periodista Gene Weingarten, entre otros, prefieren el papel colgando por detrás.
De este tema han hablado profesores de sociología como Edgar Alan Burns, que reconoce que, el primer día de su curso introductorio a la sociología, les pide a sus estudiantes que se posicionen y razonen sobre el lado hacia el que piensan que un rollo de papel higiénico debe colgar. En los cincuenta minutos siguientes, los estudiantes examinan por qué eligieron sus respuestas, explorando (sin ellos saberlo) la construcción social de reglas y prácticas que nunca antes han pensado conscientemente.
Se han escrito capítulos de libros, teorías físicas, reflexiones y todo tipo de manuales que arguyen multitud de razones (filosóficas, metafóricas, instrumentales y matemáticas) para defender cada postura. Con la llegada de Internet, como era de esperar, el debate se recrudeció y multitud de sitios web se hicieron eco de la tontería del colgamiento del papel, haciendo extensivo a la humanidad este dilema existencial que tan acuciante es para supervivencia en el planeta.
Como ejemplos podemos citar las entradas sobre el tema en IndyPosted (en inglés) y en Carvajablog (en castellano). La propia Wikipedia tiene un extensísimo artículo (en inglés) en el que se muestran multitud de datos estadísticos, encuestas, argumentos de uno y otro bando, soluciones al dilema y una ingente bibliografía para perder el tiempo durante días. Por supuesto, la web Know Your Meme también dispone de información al efecto (vídeos chorras incluidos).
Entre los diversos razonamientos de peso que se ofrecen por parte de los que se apuntan al debate podemos encontrar algunos muy interesantes y esclarecedores. Por un lado, los partidarios de que el papel cuelgue por delante argumentan ventajas como la reducción de roces de nuestros nudillos contra la pared o la facilidad para localizar visualmente el extremo suelto. Por su lado, los incondicionales de que cuelgue por detrás dicen que proporciona un aspecto más ordenado al baño (por no verse el extremo) y que, además, reduce el riesgo de que un niño pequeño o una mascota (como un perro o un gato) desenrrollen completamente el papel.
En fin, como se aprecia es un debate sólo para sabios y expertos en humanidades. Los simples mortales seguiremos colgando el rollo como nos salga de las gónadas sexuales, dejando la disyuntiva para los entendidos.
Siguiendo el ejemplo de la imagen de esta entrada, la de los Modelos A y B, sois totalmente libres, los lectores de este blog, para procrastinar un rato, dejando volar vuestra imaginación, y contarme cuál es vuestro preferido y por qué. Adelanto que en mi casa siempre ha sido el tipo A, porque me parece el más lógico, no sé.
La culpa es de los padres, que las visten como putas

Jessi Slaughter
Unos padres de muy bajo nivel sociocultural y una educación desatendida es lo que está generando, en gran parte del mundo, adolescentes cafres, impertinentes, vulgares, desequilibrados y majaderos. Y a un prepúber se le pueden atizar dos hostias a tiempo para enderezarlo, pero como la cosa se deje pasar y llegue a convertirse en adulto, lo más probable es que termine delinquiendo y educando a su propios hijos de la misma manera, construyendo una nueva generación de anormales patológicos.
Jessica Leonhardt, conocida en la Red como Jessi Slaughter (y, formalmente, como Kerligirl13 en YouTube), es sólo una niña que saltó a la fama poco antes de este verano de 2010. Habitual de la comunidad StickyDrama, un folletín digital de la red social Tumblr plagado de rumores y chismes sobre famosos escritos por y para preadolescentes, gustaba de hacerse notar más bien demasiado, remitiendo fotos y vídeos suyos en los que dejaba patente su condición de imbécil integral sin remedio. Llegó a convertirse en una pequeña celebridad del tabloide debido a su desparpajo parlanchín y a sus maneras, un tanto toscas y casquivanas, de comentar sus presuntos amoríos, conquistas sexuales, experiencias con drogas, etcétera. Vamos, lo normal en una niña de once años.
A continuación podemos ver un par de fotos que ella misma colgó en sus cuenta de Tumblr y MySpace. Fotografías nada propias de una chiquilla que debería estar jugando todavía con muñecas Barbie.

Fotos de Jessica Leonhardt en sus perfiles
Este material era profundamente idolatrado por unos y, también, denostado y vilipendiado por otros. Los insultos hacia la niña se multiplicaban con cada envío, pero esto no hacía más que alimentar su ego y afán de protagonismo, provocando nuevos escándalos con cada fotografía o filmación que aparecía de ella.
Llegó a tener un rifirrafe con otro usuario de Tumblr, en el que éste aseguraba que la chiquilla había mantenido relaciones sexuales (y que había material fotográfico que así lo demostraba) con Dahvie Vanity, un ambiguo veinteañero, líder de una banda de música electrónica llamada Blood on the Dance Floor (para llorar, por cierto). Tras enterarse de las habladurías que la involucraban en esta historia, la niña salió al paso advirtiendo de que su madre estaba en esos momentos hablando por teléfono con el músico, desmintiendo cualquier relación con él más allá de la amistad.
Todo trascurría en una tensa calma hasta que Jessi colgó en su cuenta del Tubo (ahora cerrada) el vídeo que se puede ver seguidamente (en inglés). En él amenaza a sus detractores y habla de lo mucho que mola su persona, de la cantidad de amigos que tiene, de que su novio es perfecto y de la mierda que es el resto de los mortales. Llega a recomendar a los que la odian que consigan el dinero suficiente para comprarse una Glock (pistola de asalto), se la metan en la boca y hagan un granizado con sus sesos; o que se la chupen a alguien, contraigan el SIDA y se mueran. Todo ello aderezado con tacos, palabras mal sonantes, lenguaje sexual explícito y demás lindezas verbales. La niña que todo padre querría tener. (Momento especialmente vomitivo cuando dice eso de «I am perfect and you are not«, en castellano: «soy perfecta y tú no»).
http://www.youtube.com/watch?v=BRaXKZ5jX4M
Y es que a veces los designios del Señor son inescrutables, y la providencia quiso que este vídeo llegara a manos de los Anónimos del foro /b/ de 4chan. Los insultos infectos, las amenazas de muerte, las descalificaciones repulsivas y las intimidaciones más rastreras tomaron cuerpo de la mano de este reducto del underground más subrepticio de Internet. Lo más bonito que la llamaron fue fea y estúpida.
La pequeña Slaughter, que probablemente no supo discernir el origen de los denuestos en contra de ella, optó por permanecer en su trinchera de la retaguardia, contestando ofensivamente a quienes osaban insultarla. Sin embargo, y como por todos es bien conocido, a 4chan no le chulea nadie y sale indemne de la situación, yéndose de rositas como si aquí no hubiera ocurrido nada. El juego peligroso en el que se había metido Jessi sólo parecía presagiar lo peor; y así fue.
Replicar a un Anónimo de 4chan es como jugar al tenis con un avispero a modo de pelota, sólo vas a dar un raquetazo; después corre, por tu madre. La maquinaria forchanera se puso en movimiento, y las investigaciones sobre la muchacha dieron con su número de teléfono, dirección postal, cuenta de correo electrónico, perfiles en Facebook y Twitter, datos personales y diversa información privada. Comenzaron las amenazas personales vía e-mail, el spam a sus cuentas sociales, las llamadas telefónicas desagradables e, incluso, la solicitud a Pizza Hut del envío de más de cien pizzas a su casa. Llegaron a agregar su nombre y número de teléfono a un directorio de prostitutas, a enviar bailarinas de streptease a su casa o a remitir fotografía trucadas de ella a sus abuelos.
Jessi se derrumbó al ver que aquello no se quedaba detrás de la pantalla de su ordenador, que podía llegar a traspasar la frontera entre lo digital y lo real para convertirse en un infierno totalmente verídico. En dos palabras: se acobardó. Aquella niña que tan valiente y osada parecía ante su webcam, resultó ser una pardilla mediática amparada por la sensación de falso anonimato que proporciona Internet.
Su reacción ante tal acoso fue colgar un nuevo vídeo en YouTube, desconsolada y llorando como una madalena, solicitando el fin de todas sus miserias a sus hostigadores. El vídeo ha dado la vuelta al mundo y ha conseguido generar un auténtico meme en toda regla, no por la chiquilla en sí, sino por la reacción del padre de la misma, que también aparece en la grabación, y al que los americanos de América de arriba no tardaron en tachar de redneck. Veamos el vídeo en cuestión (en inglés, con subtítulos en castellano), que termina con un montaje musical.
http://www.youtube.com/watch?v=8rXyCx53LgE
Lejos de ahuyentar a los troles, este vídeo ha conseguido instigarlos aún más, aunque a día de hoy las provocaciones y amenazas han quedado restringidas al ámbito de la nube, sobre todo por la masiva difusión de la historia y por su puesta en conocimiento de autoridades y gobiernos. El bajo nivel cultural del padre al expresarse, totalmente indignado y enfurecido, ha provocado oleadas de bromas, sátiras y parodias sobre su persona. La expresión «You done goofed up; the consquences will never be the same» («Has metido la pata; las consecuencias nunca serán las mismas»), utilizada por el hombre para defender a su hija, se ha transformado de manera automática en un propio meme en sí mismo, y se utiliza a modo de mofa o pantomima en multitud de foros y otros reductos de Internet.
Otros términos como «backtraced» o «cyberpolice«, refiriéndose a que el hombre está traceando la dirección IP de los atacantes y remitiéndosela a la ciberpolicía (¿?), han sido también objeto de burla por parte de los internautas. Nunca he sido partidario de la risa irónica a costa personas ignorantes o incultas, pero es que el pobre hombre se deshace en improperios de una forma tan cachonda que provoca, cuando menos, una sonrisa de pena y vergüenza ajena. Además, intenta utilizar una serie términos técnicos para amedrentar a los internautas que no hacen otra cosa que humillar y ridiculizar más su discurso. Es el vivo ejemplo del padre defensor a ultranza de su pobre hija afrentada (de esos padres que realmente no saben cómo es y cómo las gasta su niñita a sus espaldas).
Los radicales extremistas no han tardado en dejarse escuchar, denunciando públicamente lo que llaman ciberacoso. Según un artículo firmado por el periodista Peter Farquhar en news.com.au, el director de la Escuela Universitaria de Sistemas de la Información de Deankin (Australia), Matt Warren, ha afirmado que el acoso a esta niña de once años por usuarios de 4chan es un ejemplo perfecto de por qué Internet necesita de un buen filtrado. Una aseveración tan desacertada como inútil, ya que una batería de filtros en la Red, además de atentar contra el principio básico de libertad que Internet lleva aparejado de manera intrínseca, no serviría absolutamente de nada contra una acción de bullying en línea. Teniendo en cuenta que el filtro propuesto fuera simplemente una lista negra de direcciones IP o URL, ¿qué dirección sería la bloqueada en este caso: 4chan, Tumblr, un artículo sobre el vídeo de YouTube, el vídeo en sí, cualquier sitio que publicara detalles personales de la muchacha, los usuarios que visualizan el vídeo, los que comentan, Internet al completo…?
El caso es que el fenómeno se ha ido extendiendo de una manera inusitada. Han aparecido últimamente nuevas noticias, como la que asegura que el padre de Jessi drogaba a su hija a diario con PCP (conocido como polvo de ángel), una sustancia que se desarrolló en los años 50 del pasado siglo como anestésico intravenoso, pero su empleo en seres humanos se descontinuó porque causaba agitación, delirio e irracionalidad en los pacientes. Se comenta, se dice, se especula, se conjetura que ello puede ser cierto, y el padre podría acabar en la cárcel, pero es algo que surge del rumor internetero, por lo que tampoco habría que darle demasiado crédito.
Conozco muy poquitos padres realmente preocupados por la protección de sus hijos ante Internet. Quizás el desconocimiento y la falta de una formación correcta en las nuevas tecnologías hacen pensar a los progenitores que las superautopistas de la información no entrañan un peligro real físico para sus retoños, pero nada más lejos de la realidad. Así como no dejarías que tu hija de once años caminara sola por la calle durante la noche, tampoco se debería permitir campar por los medios digitales a los niños sin ningún tipo de precaución.
Los padres han de entender que Internet no es para nada algo anónimo y desconectado de la realidad. Existen multitud de herramientas y sistemas para mantener a los más pequeños lejos de las amenazas digitales, pero, sin duda alguna, la mejor práctica es la educación y la supervisión. Es la misma historia de siempre: hay que estar con los niños mientras navegan, como era menester hacerlo hace años cuando se hablaba de los peligros de la televisión. Por supuesto que no hay que convertir esta práctica en una obsesión o en una paranoia, pero sí hay que guardar determinadas precauciones ante lo que pueda pasar.
No seré yo el que defienda los métodos extremadamente despiadados de 4chan, ni tampoco echaré la culpa de todo lo que hacen los hijos a sus padres; aquí que cada palo aguante su vela. Si la niña es boba del culo y así ha recibido un buen susto, bienvenido sea; igual ha sido la única forma de escarmentarla (o no) de una vez por todas. Aunque comparto el hecho de que puedan existir otros métodos más sutiles y apropiados.
Y encima, para más recochineo, a la muchacha se le ocurre colgar un nuevo vídeo (el siguiente) en el Tubo hace cuatro días en el que dice, literalmente, «I’m back, bitches. Can’t stop me» («He vuelto, putas. No podéis pararme»). Realmente no sé si lo de esta jovencita es falta de cultura, exceso de prepotencia o retraso mental profundo (con perdón); lo que está claro es que escarmentado no ha (como diría el maestro Yoda). El tiempo lo dirá, pero con esa actitud me temo lo peor. Mucho llorar delante de papá, pero luego…
http://www.youtube.com/watch?v=YH4hhC-aVHI
En fin, esta el la historia de Jessi Slaughter. Compárese con la de hace un par de entradas en este mismo blog y compruébese que no han cambiado tanto las cosas en 15 años. He dicho.
