‘El poder de la Kínbreton’, una aventura conversacional arrinconada

'El poder de la Kínbreton'

‘El poder de la Kínbreton’

Algún día entre enero y marzo del año noventa y seis del siglo pasado, el catalán Daniel Cárdenas, bajo su propio sello homebrew Pro-Imagyna, da por terminada la primera versión estable de su ópera prima en el orbe de las aventuras conversacionales, aquella que se dio en llamar ‘Las aventuras de Eudoxio: El poder de la Kínbreton‘. Concebida como la parte inicial de una trilogía que nunca llegó a desarrollarse, el 22 de abril de aquel mismo 1996 fue lanzada la versión totalmente funcional y jugable.

Programada en C para MS-DOS y con licencia freeware, en esta genial aventura, ambientada en un mundo de fantasía, el jugador ha de introducirse en el papel de Eudoxio, un joven endeble y pusilánime que abandona su pueblo para rescatar a Dina, una hermosa pero arisca doncella, hija del alcalde, secuestrada por un ogro alado. En el camino recorrerá situaciones pobladas por seres fantásticos, como orcos, árboles guerreros, magos o brujos.

'El poder de la Kínbreton'

‘El poder de la Kínbreton’

Este juego se planteó de una manera diferente a las aventuras tradicionales. En un momento en el que las aventuras gráficas ya campaban a sus anchas, la idea de una aventura conversacional en la que, además de contar con los objetos, puzles y personajes habituales, incluía características típicas de los juegos de rol, se antojaba un tanto arriesgada. Es por ello que, cuando vio la luz, no recibió unas críticas muy entusiastas, sin embargo, con los años sería ampliamente considerada como una de las mejores aventuras en español de la historia por la mayoría de miembros de la comunidad.

El resultado de ‘El poder de la Kínbreton’ fue una aventura notable que, lamentablemente, falla en algunos aspectos bastante importantes. El sistema de conversaciones que utiliza resulta muy frustrante, pues los personajes entienden muy pocas sentencias, y el estilo directo que se usa hace difícil que el jugador se involucre en la trama. Además, las luchas a vida o muerte se hacen asaz aburridas, ya que no es posible evitarlas o huir, y nuestros puntos de experiencia, salud o cantidad de armas pueden condenarnos a morir irremediablemente.

'El poder de la Kínbreton'

‘El poder de la Kínbreton’

Aunque la ambientación es muy buena, el diseño —que pretendía ser flexible y abierto— hace que seamos dependientes de la suerte en exceso, de llegar al lugar adecuado en el momento justo, y no de utilizar la inteligencia. Los personajes se ven simplones, y las acciones son más propias de aventuras gráficas que conversacionales, con órdenes tan controvertidas en la época actual como “violar” o “someter”.

Con todo y con eso, ‘El poder de la Kínbreton’ lleva tanta ilusión y cariño en sus entrañas, que atrapa al jugador desde el minuto uno, y ya no puede dejar de jugarla, inmerso en su extenso desarrollo que promete horas y hora de diversión. No en vano, en 1997 logró un segundo puesto y una mención especial del jurado en el I Concurso Nacional de Aventuras del Year Zero Club. Asimismo, al año siguiente, fue agraciada con el premio a la jugabilidad y el segundo puesto en la clasificación final del II Concurso Nacional de Aventuras del CAAD.

'El poder de la Kínbreton'

‘El poder de la Kínbreton’

Hoy día no tenemos ningún problema para jugar y disfrutar de esta aventura conversacional fantástica a través de una única descarga que incluye el juego y el núcleo del emulador DOSBox integrado. Además, disponemos de un manual de instrucciones completo y de una guía íntegra de soluciones, ambos escritos por el autor, para no perdernos en ningún momento.

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