El doble clic: otra historia de robos y patentes

Doble clic

Doble clic

Han pasado cuatro años ya desde que comentábamos por aquí la enmarañada historia de la Papelera de reciclaje, un intrincado relato de hurtos de ideas ajenas y patentes que son de otros, pero que se utilizan sin reparo y se adoptan como si fueran propias. Al hilo de aquella entrada, hablaremos hoy del famoso doble clic de ratón que ejecuta determinadas acciones, algo que nos llevará a presenciar las mismas situaciones, a observar a los mismos actores de reparto y a comprobar que las acciones y las consecuencias fueron exactamente iguales. ¿Curiosa coincidencia, verdad? Pues no.

La posibilidad de realizar un doble clic con el botón principal del ratón aparece ya en las primeras versiones de Windows e, incluso, en el primer DOS Shell para MS-DOS y PC-DOS. Estamos hablando, pues, de que en 1985 (hace treinta años) ya se podía hacer un clic doble para ejecutar según qué funcionalidades. Pero la historia viene de mucho antes.

Microsoft, en aquella época, ya estaba utilizando características en sus sistemas operativos bajo las estrictas licencias de Apple, y también había particularidades que no podía usar por otras estrictas licencias de Apple. Cuando en diciembre de 1979, Steve Jobs y varios ingenieros de Apple visitaron Xerox PARC (tras salir del fallido proyecto Apple III), volvieron con un montón de ideas prestadas que aplicaron en seguida, sobre todo acerca del manejo del entorno gráfico y del periférico del ratón. El primer Apple Lisa (1983), pues, disponía de la capacidad de hacer doble clic con su único botón del ratón.

El Apple Lisa ya incluía doble clic

El Apple Lisa ya incluía doble clic

¿Quiere esto decir que las iniciales versiones de Windows robaron la idea del doble clic de las primeras computadoras de Apple? Pues sí, por supuesto ¿Y quiere esto decir que los primeros ordenadores de Apple robaron la idea del doble clic de las primigenias computadoras que les enseñaron en aquella visita a Xerox PARC? Pues sí, por supuesto. Todo ello es algo de todo punto conocido.

Y es que mientras Steve Jobs intimidaba duramente a Bill Gates, so pena de denuncia en los juzgados, para que no utilizara papeleras de reciclaje, ventanas que se solaparan, tareas múltiples o dobles clics en Windows, se le olvidaba mencionar un pequeñísimo detalle: todas esas ideas no era suyas, sino de la empresa Xerox PARC, una división de Xerox Corporation, con sede en Palo Alto (California), fundada en 1970 como consecuencia directa del fenomenal éxito de la empresa matriz y con el objetivo de investigar en las nuevas tecnologías.

En aquel famoso viaje a Palo Alto, Steve Jobs se apropió sin ningún tipo de escrúpulos de cuantas ideas le mostraron los ingenieros de Xerox PARC. Asimismo, Bill Gates se hizo con todas ellas cuando salió el Apple Lisa y, sobre todo, cuando convenció a Jobs de que le enseñara el funcionamiento del primer Macintosh 128K antes de que saliera a la venta en 1984.

Muchos aseguran que hacerse con una funcionalidad no es robar algo, pues simplemente tomas un idea, no el código que la materializa. ¿Quiere decir que todo el que añada una rueda a un invento, tiene que tener una autorización del inventor de la rueda? Claro que no. Evidentemente, hay muchos puntos de vista, y todos ellos válidos. Ahora lo vemos más de este modo, como algo lógico y racional, pero en aquella época se estaban jugando el primer puesto en la aparición de muchas nuevas tecnologías, y siempre uno quiere haber sido el primero en inventar la rueda.

En 1985 AT&T Bell Laboratories presenta su lenguaje de programación Squeak, un dialecto del lenguaje reflexivo Smalltalk que permite implementar interfaces de usuario de una manera sencilla y flexible. El problema de este tipo de interfaces en aquella época era que concurrían múltiples dispositivos de interacción al mismo tiempo, como botones, teclados o ratones. La compañía editó un documento de especificaciones en el que (en su página 201) explica el procedimiento del doble clic y cómo se genera como un evento diferente al clic simple de cara al sistema.

Documento de AT&T Bell Laboratories

Documento de AT&T Bell Laboratories

Xerox PARC, Apple, AT&T, Microsoft… ¿Quién fue, realmente, el primero en plantear el doble clic? Algunos aseguran que fue el diseñador de Apple Bill Atkinson el primero en implementar esta característica porque, según esas mismas fuentes, los equipos de Xerox PARC no la incluían. Atkinson tomó fotos con una Polaroid para documentar hitos en el proceso de desarrollo del Lisa, muchas de las cuales han sido recogidos por su compañero y colega Andy Hertzfeld en la web Folklore. Una de estas fotografías lleva una nota el pie sobre el hecho de hacer doble clic en una pestaña (tab) para cerrarla o abrirla. Recordemos que el Apple Lisa vio la luz en 1983.

Uso del doble clic en el diseño del Apple Lisa (clic para ampliar)

Uso del doble clic en el diseño del Apple Lisa (clic para ampliar)

Sin embargo, hemos de remontarnos unos cuantos años atrás para encontrar un documento original de Xerox PARC relacionado con las características de sus computadoras y fechado en abril de 1975. En este corto documento, en un sumario de comandos en su página 9, ya se habla del doble clic para seleccionar palabras.

Documento de Xerox PARC

Documento de Xerox PARC

Por lo tanto, y recorridos estos hitos en la historia del doble clic, es más que probable que el primer ordenador en incorporarlo fuera el Xerox Alto de 1973 y que, por supuesto, la tecnología fuera obra de Xerox PARC, la creadora de muchos de los estándares tecnológicos actuales, también conocida por su incapacidad para hacerlos cristalizar en productos que fueran comercializables y económicamente rentables (siempre fueron los demás los que se apropiaron de sus inventos y los que los hicieron famosos y populares).

El Xerox Alto, probablemente, fue el primer ordenador en incluir el doble clic

El Xerox Alto, probablemente, fue el primer ordenador en incluir el doble clic

Además, si leemos detenidamente lo que de Tim Mott (uno de los diseñadores de la GUI del Xerox Alto) se dice en el libro ‘What the Dormouse Said‘ de John Markoff (una obra documental que detalla la historia del ordenador personal), nos ha de resultar inobjetablemente evidente: “Tim Mott había fumado yerba antes de pensar en el concepto de interfaz de usuario de doble clic“. De otros sujetos de la época también escupe perlas parecidas (era el momento del desparrame alucinógeno, está claro).

Sin embargo, algunos creen ver indicios de la invención del doble clic todavía antes. Concretamente en 1968, cuando William M. Newman escribió el artículo titulado ‘A system for interactive graphical programming‘. No obstante, en él únicamente se menciona el clic, pero nunca el doble clic. ¿Quién sabe?

El caso es que Microsoft presentó en 2002 una solicitud de patente, que se le concedió en 2004, sobre el doble clic en lo que llama eufemísticamente limited resources computing devices (o aparatos de cálculo con recursos limitados); presumiblemente se refiere a las PDA y a los teléfonos móviles. Ello quiere decir que cualquier empresa estadounidense que use un doble de clic para lanzar diferentes funciones de software debería cambiar su producto, pagar derechos de licencia a Microsoft u ofrecer a cambio la propiedad intelectual de su software a los de Redmond. Esto nunca ha sucedido, pero Microsoft ya tiene su sartén por el mango.

Esta historia es otra historia más de robos y patentes. Es un cuento real que muestra y demuestra cómo las gastaban los futuros grandes empresarios de la época con sus rivales. Steve Jobs decía: “¿Por qué enrolarse en la marina si puedes ser un pirata?“. Pues eso.

2 comentarios a “El doble clic: otra historia de robos y patentes”

Escribe tu comentario

eBook ‘retroPLOF!’

retroPLOF!

Especifica tu dirección de correo electrónico y pulsa 'Comprar ahora'. Puedes pagar con tu cuenta de PayPal o con cualquier tarjeta bancaria.

E-mail envío eBook:

Sigue teknoPLOF! vía…
 
RSS
Twitter
Facebook
Google
 
Ready Set Click!

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación. Más información.

CERRAR