Entradas de la categoría ‘Informática en general’

Cosas que nuestros nietos no entenderán nunca

Un post de hace dos años en el blog Sticky Comics desató la controversia. Fue una entrada, con un único comentario, que alguien volcó en Digg, consiguiendo 5.857 votos y casi 800 comentarios en el agregador de noticias más importante del mundo (Dios me perdone, y Menéame también).

Viñeta 1 de Sticky Comics

Viñeta 1 de Sticky Comics

Este garabato refleja con total rotundidad cuatro elementos y prácticas que pasarán de moda cuando, los que somos padres, seamos abuelos. Los relojes analógicos, la escritura en cursiva, los videograbadores y los periódicos son agua pasada.

Dicen que el tiempo vuela, pero nadie nos ha concretado por qué vuela tan rápido. El mundo de la tecnología es un querer alcanzar y no poder, y si alguien se despista un segundo pierde el tren para siempre. Para siempre.

A nosotros nos parece impensable vivir sin televisión, teléfono o microondas y, de la misma manera, a nuestros nietos les resultará prácticamente inconcebible subsistir sin aparatos o técnicas que hoy no somos capaces siquiera de conjeturar. ¿Cómo no vamos a pensar que les resulte extraño un diario de papel?

Los vídeos VHS están prácticamente muertos, y los medios de información de celulosa migran sus tendenciosas noticias al mundo 2.0. La cursiva proviene de la escritura a mano apresurada; de hecho, la palabra ‘cursiva’ desciende de la latina ‘curro’ (‘correr’), por ser el tipo de letra obtenida al escribir con cierta agilidad. Los relojes de agujas dejarán de tener sentido cuando los nostálgicos de lo analógico vayan desapareciendo y las nuevas generaciones desechen cualquier mecanismo que no se menee a golpe de microchip y sistema binario.

Esta entrada de Sticky Comics generó una secuela (imagen siguiente), a modo de más cosas que nuestros nietos nunca entenderán. En este caso, se alzaban como tecnologías moribundas la escritura completa de ciertas palabras, los teléfonos inalámbricos, los discos compactos y las tarjetas postales.

Viñeta 2 de Sticky Comics

Viñeta 2 de Sticky Comics

¿Hasta que punto tiene esto su puntito de exactitud? Está claro que el mundo del SMS revolucionó la escritura de los jóvenes, escritura que se ha trasladado a Internet y al ámbito del mundo real. Lo mismo ocurre con las tarjetas postales, que caen en desuso a marchas forzadas por culpa de teléfonos celulares y dispositivos móviles. Los discos compactos son consumibles de los que cualquiera con dos dedos de frente aprecia su extinción, y los teléfonos inalámbricos sucumbirán en favor de móviles de escritorio.

Pero lo que seguro no entenderán nuestros nietos es imágenes que caricaturicen lo que sus propios nietos no entenderán, porque la tecnología avanzará en sus vidas de manera tan apresurada desde que nazcan, que sentirán la vorágine desarrolladora como algo normal, lógico e inherente a su propia existencia.

Historia de un garaje

Garaje HP

Garaje HP

En 1938, los ingenieros de la Universidad de Stanford William Hewlett y David Packard, compañeros de carrera y grandes amigos, decidieron montar en el pequeño garaje de Packard su primera empresa de electrónica. El garaje en cuestión, sito en el número 367 de Addison Avenue, en Palo Alto (California) incita a pensar que, en aquel entonces, en Palo Alto había más garajes que coches, porque futuros grandes empresarios comenzaron sus meteóricas carreras en un lugar similar.

Bill Gates y Paul Allen desarrollaron la primera versión de su BASIC para un Altair 8800 en un garaje parecido, y Steve Jobs y Steve Wozniak fabricaban a mano sus primeros Apple en otro garaje. También Chad Hurley y Steve Chen, fundadores de YouTube, comenzaron su proyecto en un garaje, y Larry Page y Sergey Brin diseñaron su primera versión de Google en un garaje alquilado.

Hewlett y Packard desarrollaron un oscilador de audio de precisión, el conocido como Modelo 200A. Utilizaron una bombilla como resistencia, para estabilizar la temperatura del circuito, lo que les permitió simplificar el dispositivo y reducir el precio de venta a 54,40 $, en lugar de los 200 $ que valían otros modelos menos estables del mercado.

El 1 de enero de 1939, los dos ingenieros fundaron la empresa Hewlett-Packard y consiguieron sacar al mercado el modelo 200B de su oscilador. Este aparato tuvo como primer cliente a los estudios Walt Disney Pictures, que compraron ocho para sincronizar los efectos de sonido a la película Fantasía. HP ha llegado a convertirse hoy en una de las compañías de tecnologías de la información más importantes del mundo.

En 1987 este garaje fue declarado lugar de nacimiento de lo que, con los años, sería Silicon Valley, el territorio técnicamente más avanzado del mundo. Los empresarios fundadores no pararon hasta intentar recuperar la pequeña construcción de madera, y en el año 2000, HP logró hacerse con el garaje y la vivienda anexa. En el año 2005 terminaron su restauración por completo con el fin de preservar este legado.

El garaje HP restaurado

El garaje HP restaurado

En el año 2007, el garaje de HP fue declarado Lugar Histórico de Estados Unidos, una conmemoración realmente importante y que otorga a la construcción carácter de lugar histórico como lo pueden ser la isla de Alcatraz, las cataratas del Niágara o el Gran Cañón.

David Packard falleció en 1996, a la edad de 84 años; William Hewlett murió en el año 2001, contando con 88 años de edad. Seguramente ambos se fueron felices al ver sus sueños cumplidos y su garaje en manos de la empresa que surgió del interior de sus cuatro paredes.

David Packard y William Hewlett con su garaje al fondo

David Packard y William Hewlett con su garaje al fondo

La Papelera de reciclaje: una historia de robos y patentes

Papelera de reciclaje

Papelera de reciclaje

Nuestra querida amiga la Papelera de reciclaje, como se la conoce en el sistema operativo que la popularizó, probablemente nos haya salvado de más de un apuro, cuando creíamos haber borrado por siempre jamás algo que ella, diligente, guardaba con celo para devolvérnoslo intacto. Sin embargo, Microsoft no fue, ni de lejos, el inventor de esta funcionalidad de los entornos operativos actuales. La historia tiene mucha más enjundia

Windows 95 (1995) fue el primer sistema de Microsoft en introducir la Papelera de reciclaje en el Escritorio, aunque bien es cierto que las últimas versiones de MS-DOS (desde la versión 5.0) disponían del comando UNDELETE que hacía las veces de recuperador de archivos borrados de una forma bastante macarrónica. 

En MS-DOS 6.0 (1993), Microsoft implementó la primera función de recuperación de archivos eliminados más parecida a su futura Papelera de reciclaje. Se llamaba Delete Sentry y tenía la capacidad de interceptar los ficheros borrados por el usuario para enviarlos a un directorio oculto \SENTRY en la raíz del disco. Delete Sentry se cargaba automáticamente en el inicio (vía el archivo AUTOEXEC.BAT) y purgaba, o eliminaba definitivamente, todo lo borrado después de siete días o cuando el 20% del disco duro estaba utilizado por archivos desechados. 

¿Qué sucedió entre MS-DOS 6.0 y Windows 95? ¿Por qué Microsoft dejó en el olvido esta característica? La verdad es que en ningún momento se olvidó de ella, sino que tuvo problemas legales con Apple, ya que en los primeros entornos gráficos de la compañía de la manzana mordida aparecía una arcaica papelera para archivos eliminados. Steve Jobs se creía dueño y señor de la idea y no le permitió a Bill Gates la utilización del sistema de reciclado bajo amenazas de demanda. 

Papelera de Microsoft Windows 95

Papelera de Microsoft Windows 95

La realidad es que la primera versión de Windows (1983) era un poco patatera en su funcionamiento y tuvo muy poca repercusión, en buena parte por las patentes de Apple que, papeleras aparte, tampoco autorizó a Microsoft el empleo de ventanas que se solaparan o la utilización de tareas múltiples. Años después, un juez consideraría que las demandas de Apple no tenían consistencia legal, y permitió a Microsoft desarrollar su sistema plenamente. 

Apple introdujo la primera papelera en su ordenador llamado Lisa (1983), un equipo muy avanzado para la época, con soporte multitarea, memoria virtual o soporte para ratón, entre otras singularidades. Sin embargo fue un fracaso total de ventas debido a su elevado precio; un Apple Lisa, en enero de 1983, costaba 9.995 $. Casi nada. 

La papelera del Lisa se llamaba Wastebasket (algo así como “cesta de desperdicios” en castellano). Tenía una manera de funcionar bastante similar a lo que conocemos ahora, permitiendo arrastrar y soltar documentos o carpetas encima de ella para eliminarlos. Asimismo, desde el menú Housekeeping de la interfaz disponíamos de la opción Empty "Wastebasket", que permitía vaciar la papelera. 

Papelera de Apple Lisa

Papelera de Apple Lisa

Es curioso manejar un Apple Lisa y ver que los, por poner un ejemplo, sistemas Windows actuales mamaron intensamente su GUI de aquellos tiempos. Elementos como la papelera, el portapapeles o la jerarquización de los discos, y características como el doble clic, el copiar, cortar y pegar o el deshacer, son piezas o ingredientes omnipresentes desde finales de los años setenta. 

El aspecto y el funcionamiento de esa papelera del Lisa poco cambiaría en los posteriores Macintosh de Apple, ya que mantiene su aspecto de cubo de basura metálico, aunque si bien en Lisa tiene la tapa abierta, después la dibujarían con la tapa cerrada. Lo que sí varió es el nombre, ya que la empresa de Jobs decidió pasar a llamarla simplemente Papelera (Trash, en las versiones inglesas), que es el nombre que ha arrastrado hasta la actualidad. 

¿Pero, por qué se cambió el nombre de forma tan repentina? ¿Es posible que en Apple tuvieran también problemas con patentes de terceros? Mucho más que posible, y es que a Steve Jobs, cuando intimidaba duramente a Bill Gates para que no utilizara su papelera, se le olvidó mencionar un pequeño detalle: la idea de la papelera no era suya, sino de la empresa Xerox PARC, una división de Xerox Corporation, con sede en Palo Alto (California), fundada en 1970 como consecuencia directa del fenomenal éxito de la empresa matriz y con el objetivo de investigar en las nuevas tecnologías. 

La compañía Xerox PARC ha pasado a la historia por ser la creadora de muchos de los estándares tecnológicos actuales, pero también por su incapacidad para hacerlos cristalizar en productos que fueran comercializables y económicamente rentables. Han sido los demás los que se han apropiado muchas veces de sus inventos y los han hecho famosos y populares

Xerox PARC es conocida y reconocida por ser la primera empresa en desarrollar un ordenador personal con interfaz gráfica, más o menos agradable, y con un concepto de lo que hoy conocemos como Escritorio. Ello lo plasmó en dos de sus creaciones, el Xerox Alto (1973) y, sobre todo, el Xerox Star (1981). Este último incluía una papelera denominada, curiosamente, Wastebasket. Qué casualidad, ¿verdad? 

Papelera de Xerox Star

Papelera de Xerox Star

Xerox Star (formalmente Xerox 8010 Star Information System) fue el primer sistema comercial en incorporar varias tecnologías que han llegado a ser hoy en día corrientes en computadores personales, incluyendo la pantalla con imágenes del tipo mapa de bits (en lugar de sólo texto), una interfaz gráfica de usuario basada en ventanas, iconos, carpetas, control del ratón, red Ethernet, servidores de archivos, servidores de impresión y e-mail. Impresionante para la época, pero cierto. 

Steve Jobs se dio un paseo por las oficinas de Xerox PARC en Palo Alto en 1979 y quedó profundamente impresionado con las interfaces gráficas de usuario. Se enamoró tanto de aquellos entornos revolucionarios que volvió a Apple con la idea entre ceja y ceja de copiar esa tecnología para su próxima máquina, el Apple Lisa. 

Quizás tanto robo de ideas llevó a Xerox PARC a patentar el icono de su Wastebasket en 1988; por lo menos que no nos birlen el dibujo, pensarían. El funcionamiento de esta papelera era muy similar al que conocemos hoy en día, como un contenedor intermedio de archivos eliminados que, eventualmente, se podían recuperar antes de vaciarlo por completo. 

Primera página de la patente del icono de Xerox

Primera página de la patente del icono de Xerox

En fin, Xerox PARC inventa la rueda, Apple la redondea y Microsoft le pone un agujero, pero luego dicen todos que la cosa es suya, no del otro. En concepto de software propietario y diseño cerrado, Microsoft se ha llevado las bofetadas de más de medio mundo a lo largo de los años, pero empresas como Apple han sido (y siguen siendo) más restrictivas con mucho

Pero no sólo Microsoft y Apple se beneficiaron del trabajo de Xerox PARC, otras muchas empresas chuparon del bote en mayor o menor medida. Compañías como Atari, Commodore, Digital Research, Sun Microsystems o Adobe desarrollaron productos que fueron inspirados o influenciados directamente por la interfaz de usuario del Xerox Star. 

Las patentes son al software lo que los derechos de autor a la música. No se pueden poner barreras al campo, y menos en una era digital e informatizada como en la que vivimos. El software libre (que no gratis) y el código abierto siempre han sido la solución, lo que ocurre es que la mayoría todavía no lo han sabido ver porque están cegados por el deslumbrante color verdoso de los billetes de un dólar.

Crear capas de teclado para Windows

Teclado con un montón de teclas

Teclado con un montón de teclas

Como sabemos, idiomas en el mundo hay muchos, tantos como configuraciones de teclados de ordenador (no te pases, idiomas hay más). Es curioso, porque tipos de caracteres no hay tantos y muchos son compartidos por la inmensa mayoría de las lenguas, sin embargo un teclado estadounidense no tiene la misma distribución que uno español o uno francés.

La disposición de la teclas genéricas (letras y números) se remonta a las primeras máquinas de escribir alemanas norteamericanas basadas en el sistema QWERTY (primeras 6 letras de la primera fila, de izquierda a derecha). El orden QWERTY, pues, se basa en la frecuencia de aparición de letras en el idioma alemán inglés (esto es cierto), y la disposición del resto de caracteres de un teclado se fundamenta en la frecuencia de aparición de dichos caracteres en la lengua para la que esté preparado ese teclado (esto me lo acabo de inventar, pero seguramente sea cierto también).

De este modo, es lógico que, por ejemplo, la tecla para tildar acentos esté más a mano en nuestro idioma que en otros que prácticamente no la utilizan, no porque sean unos brutos ortográficos, sino porque no tienen. Lo mismo puede pasar con la diéresis en castellano o con el apóstrofo en inglés.

Si alguna vez hemos trabajado con un teclado de otro idioma (o configurado para otro idioma) habremos notado como nuestras pulsaciones por minuto descienden a un récord de chiste. Queremos escribir dos puntos y aparece el signo de mayor que; necesitamos una eñe y aparecen los dos puntos; o le damos fuerte al igual y sale un paréntesis de cierre. El más absoluto de los caos.

Para evitar estos inconvenientes, vamos a aprender ahora a crear capas de teclado para sistemas Windows. No tenemos la intención de profundizar excesivamente, porque la herramienta que utilizaremos es muy facilita de entender. Así que ofreceremos unas directrices básicas para comenzar con esta tarea.

Una capa de teclado es una librería DLL que corre sobre el sistema operativo y le dice a éste qué carácter mostrar en pantalla cuando se presiona determinada tecla. Los teclados son más o menos (más o menos) universales y contienen el mismo número de teclas físicas, cada una de ellas asociada a un código de escaneo o secuencia de escape que, a su vez, la vincula a un carácter en concreto por medio de la capa de teclado.

Para generar estas capas de una forma cómoda necesitamos el software Microsoft Keyboard Layout Creator, que se puede descargar desde su propia web (versión 10.1, hoy) dentro del sitio Microsoft Developer Network. Este programita, muy sencillo e intuitivo, nos va a permitir crear y gestionar archivos de capa de teclado desde cero o basándonos en una capa ya existente.

Lo primero, y más lógico, será cargar una capa de teclado ya existente de todas las que trae Windows consigo para, posteriormente, ir asignando a cada tecla el carácter que nos interese. Podemos asociar caracteres a cualquier tecla, excepto a las marcadas como Unassignable (no asignable), que se corresponden con las teclas que realizan funciones especiales (Tab, Shift, Control…). También disponemos de la posibilidad de generar teclas muertas (Dead keys), las que no escriben nada por sí solas, sino en combinación de otras (tilde, diéresis, acento circunflejo, etcétera).

A la hora de conformar el funcionamiento de una tecla en concreto, y tras su pulsación en pantalla, tenemos la opción de acceder a un cuadro de configuración más avanzado haciendo clic en el botón All... y, desde allí, visualizar todas las opciones posibles mediante las casillas de verificación Dead Key View y Advanced View. De este modo, y con todos los valores parametrizables en pantalla, podremos personalizar completamente una tecla asignando acciones a su pulsación única, a la pulsación en combinación con una tecla especial (Mayúsculas, Alt Gr, Control…) e, incluso, a la pulsación precedida de una tecla muerta.

Un caso real que me sucedió hace años fue el de la adquisición, a través de Internet, de un ordenador portátil a muy bajo precio por encontrarse el embalaje deteriorado. Al inspeccionar el equipo en mi casa me percaté de que era un computador portugués, con su teclado en disposición portuguesa, su sistema operativo en perfecto portugués y su documentación lusa. Tras ciscarme durante un cuarto de hora en los muertos del que me lo vendió, me decidí a instalar un flamante Windows XP pirata (la licencia original ya la tenía en portugués; no voy a comprar otra, no te jode).

La pega que se me presentó después era que el teclado tenía bastantes variaciones, aunque la más importante, para mí, fue que no tuviera eñe. Tiré, pues, de Keyboard Layout Creator y, partiendo de la capa de teclado portuguesa, varié ciertas cosillas para adaptarla a los teclados de aquí de toda la vida. En concreto, el problema de la eñe lo solventé de una manera muy elegante, que no sé ni cómo se me ocurrió. Decidí formar esta letra como si de una ene acentuada se tratara, es decir, para escribir la eñe en mi portátil portugués hay que pulsar la tecla muerta de la tilde primero y la tecla de la letra ene después. ¿Cómo se te queda el cuerpo?

Suprimí también algunas otras teclas incómodas, sustituyéndolas por otras más amables. La ce con cedilla (Ç), por ejemplo, en el teclado de los vecinos ocupa ella solita una tecla entera (debido a su acostumbrado uso), y yo dediqué su pulsación a alguna otra función que ahora no recuerdo.

Keyboard Layout Creator permite también validar la configuración de la capa de teclado antes de generar el archivo correspondiente. Una vez esté todo en orden, disponemos de la opción de engendrar la capa final. Lo que hace realmente el programa es compilar la librería dinámica y crear un paquete MSI de instalación en la carpeta Mis Documentos. A partir de este paquete (en realidad varios, en función de si la plataforma es x86, x64, IA-64 o WOW64) podemos instalar, a golpe de doble clic, la capa en nuestro sistema, creando un idioma nuevo para nuestro teclado que, posteriormente, podemos seleccionar de la forma habitual.

Si así lo deseamos, también tenemos la opción de guardar el archivo fuente de la capa de teclado (con extensión KLC) para retoques posteriores o modificaciones. Estos ficheros se asocian automáticamente con el software Keyboard Layout Creator.

Un programita que nos sacará de más de un apuro cuando tengamos que utilizar teclados extranjeros en ordenadores públicos o privados. Y sí, también puede servir para gastar bromas a un amigo economista, cambiándole el 2 por el 3 y haciendo que se vuelva loco durante un rato. Eso sí, cuando veáis que va a salir de casa a comprar un teclado nuevo, haced el favor de revelar el truco. No seáis cabrones.

A ellos, más que a nadie, les interesa la piratería

Sí a la piratería

Sí a la piratería

¿A quién? A ellos, a los desarrolladores de software, a los productores musicales y a las compañías cinematográficas. ¿Por qué? Pues porque un producto es más asequible al gran público cuanto más pirateable es, y esa asequibilidad renta pingües beneficios a sus creadores, con muchos ceros a la derecha, en concepto de publicidad gratuita.  

¿Alguien se ha preguntado alguna vez por qué Microsoft no desarrolla una técnica realmente efectiva contra la piratería de sus productos de software? No, no es porque no pueda o no tenga la capacidad para ello, es porque no le interesa. Sus sistemas operativos y sus paquetes de aplicaciones ofimáticas representan, probablemente, el más alto porcentaje de programas informáticos fusilados del mercado. Cuando asacan un nuevo sistema para evitar el software ilegal, a la mañana siguiente se pueden descargar de Internet tres o cuatro parches que revientan la traba de seguridad en cinco segundos. Entonces, la empresa deja pasar unos cuantos meses para reinventar la rueda y anunciar el sistema antipirateo de los sistemas antipirateo; y vuelta a empezar.  

Si Windows es un sistema operativo que tiene tanta aceptación es porque cualquiera lo ha podido instalar en su equipo desde sus comienzos sin pasar por caja y fácilmente. Y ahora ya es muy difícil detener esa tendencia, aunque existan sistemas mucho mejores y gratuitos, pues la conciencia colectiva sólo entiende que un ordenador es eso que lleva un Windows dentro. ¿Fue Microsoft, en su día, negligente con su actitud antipiratería o mantuvo una política de marketing perfectamente orquestada y dirigida con el fin del dominio del mercado?  

A día de hoy, WinZip sigue siendo el software de compresión más utilizado en el mundo, aunque bien es cierto que eso va dejando de ser una realidad poco a poco. El formato ZIP, y su posterior versión para Windows, viene de los inicios de la informática de consumo, prácticamente. La empresa optó por un modelo de negocio pionero en su época, consistente en ofrecer una aplicación que no era gratuita, sino de prueba por un tiempo. El concepto de shareware, que permite seguir utilizando el programa tras el tiempo estipulado (en este caso) con algún inconveniente nimio (como esperar algunos segundos para su carga), hizo posicionarse a WinZip en el número uno del mundo de la compresión en lo que a fama se refiere. Y, aunque parezca mentira, existen miles de empresas que compran WinZip para evitar los interminables tiempos de espera (que con el tiempo van aumentando) cuando su negocio depende de ello.  

El más famoso es el más conocido, y el más conocido es el que se puede obtener gratis. No hay más cera que la que arde. La estrategia consiste en capturar el interés de la gente, después crear una necesidad para, al final, comenzar a cobrar por servicios alternativos o ampliados, como ha hecho Skype, RealPlayer y tantos otros. Y como hacen los creadores independientes de software, que muchas veces piratean ellos mismos sus propios programas con el objeto de darles publicidad y, cuando se hacen necesarios, empiezan a ganar dinero con su venta o con su ampliación en prestaciones no gratuitas.  

Lo mismo ocurre en el mundo de la música. Los artistas que dicen perder tanto dinero con la piratería simplemente mienten o dicen lo que les han ordenado decir sus compañías. Evidentemente, la descarga gratuita de discos produce menos ventas en las tiendas, eso lo ve un ciego. Pero lo que nunca comentan es que el número de sus conciertos se ha multiplicado por cinco (o más) desde que su música es más asequible al público. Y, hoy en día, todo perro pichichi debería saber que de donde sacan sus sueldos los músicos es de los conciertos, no de la venta de sus discos, de la que ganan una auténtica miseria.  

Conocidísimos son casos como el de El Koala, que comenzó distribuyendo su música gratuitamente a través de Internet y terminó por grabar discos y hacer conciertos por toda la geografía española como el que más. O como el del grupo de rap Violadores del Verso, que colgó su último disco en la Red semanas antes de que saliera a la venta, consiguió miles de descargas y, posteriormente, muchos más miles de ventas. El pueblo es caprichoso y no le gusta que le traten como si fuera idiota.  

La industria del cine está en el mismo saco. Resulta que la piratería está matando al mundo cinematográfico, pero cada vez se construyen más salas en centros comerciales, más exclusivas, más caras y, encima, se llenan más. Los productos inteligentes aparecen con nuevas características, como el 3D, que atraen a la gente al cine, y luego se hinchan a vender deuvedés en ediciones especiales con tomas falsas y comentarios del director.

¿Seguro que están perdiendo tanto dinero? Algunos, desde luego, yo creo que no; ¿será que lo hacen mejor que los demás? Que no se te olvide nunca que los que te dicen que no copies sus películas y su música, son los mismos que luego te venden grabadoras de DVD y aparatos portátiles o de salón que reproducen archivos DivX y MP3 (llámalo equis o llámalo Sony, como te apetezca). Lo dicen con la boquita pequeña.  

Los directores amateur se buscan la vida colgando sus cortos en Internet, haciéndose un nombre y una fama en un medio que es gratuito, y acercan su trabajo a un público objetivo infinitamente más amplio que cuando debían ir arrastrándose ante los productores para que visualizaran su cinta y terminaban en la calle con una patada en el mismísimo culo. La cuestión no es que los artistas y los creadores se mueran de hambre por culpa de la piratería, es que los multimillonarios peces gordos de las industrias que más dinero fácil han ganado a lo largo de sus vidas ven como su castillo de naipes se desmorona con inexorable continuidad.  

Los modelos han de cambiar y, afortunadamente, están ya cambiando. La Red no debe verse como algo peligroso, sino como una nueva oportunidad de negocio fundamentada en nuevos pilares, tendencias y objetivos. Lo que no es de recibo es la amenaza, el chantaje, la prohibición y la censura. No, ya no estamos en aquella época, ya no somos los pardillos ignorantes y manejables que movían de aquí para allá a su antojo. El poder de encumbrar o defenestrar algo lo tenemos nosotros ahora, y si no os gusta ya os podéis volver al cómodo y moderno despacho del que nunca debisteis salir. Los piratas 2.0 mandamos ahora; Internet es nuestra patria y el pendón negro nuestra bandera; que lo sepáis…

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