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Crear capas de teclado para Windows

Teclado con un montón de teclas
La disposición de la teclas genéricas (letras y números) se remonta a las primeras máquinas de escribir alemanas norteamericanas basadas en el sistema QWERTY (primeras 6 letras de la primera fila, de izquierda a derecha). El orden QWERTY, pues, se basa en la frecuencia de aparición de letras en el idioma alemán inglés (esto es cierto), y la disposición del resto de caracteres de un teclado se fundamenta en la frecuencia de aparición de dichos caracteres en la lengua para la que esté preparado ese teclado (esto me lo acabo de inventar, pero seguramente sea cierto también).
De este modo, es lógico que, por ejemplo, la tecla para tildar acentos esté más a mano en nuestro idioma que en otros que prácticamente no la utilizan, no porque sean unos brutos ortográficos, sino porque no tienen. Lo mismo puede pasar con la diéresis en castellano o con el apóstrofo en inglés.
Si alguna vez hemos trabajado con un teclado de otro idioma (o configurado para otro idioma) habremos notado como nuestras pulsaciones por minuto descienden a un récord de chiste. Queremos escribir dos puntos y aparece el signo de mayor que; necesitamos una eñe y aparecen los dos puntos; o le damos fuerte al igual y sale un paréntesis de cierre. El más absoluto de los caos.
Para evitar estos inconvenientes, vamos a aprender ahora a crear capas de teclado para sistemas Windows. No tenemos la intención de profundizar excesivamente, porque la herramienta que utilizaremos es muy facilita de entender. Así que ofreceremos unas directrices básicas para comenzar con esta tarea.
Una capa de teclado es una librería DLL que corre sobre el sistema operativo y le dice a éste qué carácter mostrar en pantalla cuando se presiona determinada tecla. Los teclados son más o menos (más o menos) universales y contienen el mismo número de teclas físicas, cada una de ellas asociada a un código de escaneo o secuencia de escape que, a su vez, la vincula a un carácter en concreto por medio de la capa de teclado.
Para generar estas capas de una forma cómoda necesitamos el software Microsoft Keyboard Layout Creator, que se puede descargar desde su propia web (versión 10.1, hoy) dentro del sitio Microsoft Developer Network. Este programita, muy sencillo e intuitivo, nos va a permitir crear y gestionar archivos de capa de teclado desde cero o basándonos en una capa ya existente.
Lo primero, y más lógico, será cargar una capa de teclado ya existente de todas las que trae Windows consigo para, posteriormente, ir asignando a cada tecla el carácter que nos interese. Podemos asociar caracteres a cualquier tecla, excepto a las marcadas como Unassignable (no asignable), que se corresponden con las teclas que realizan funciones especiales (Tab, Shift, Control…). También disponemos de la posibilidad de generar teclas muertas (Dead keys), las que no escriben nada por sí solas, sino en combinación de otras (tilde, diéresis, acento circunflejo, etcétera).
A la hora de conformar el funcionamiento de una tecla en concreto, y tras su pulsación en pantalla, tenemos la opción de acceder a un cuadro de configuración más avanzado haciendo clic en el botón All... y, desde allí, visualizar todas las opciones posibles mediante las casillas de verificación Dead Key View y Advanced View. De este modo, y con todos los valores parametrizables en pantalla, podremos personalizar completamente una tecla asignando acciones a su pulsación única, a la pulsación en combinación con una tecla especial (Mayúsculas, Alt Gr, Control…) e, incluso, a la pulsación precedida de una tecla muerta.
Un caso real que me sucedió hace años fue el de la adquisición, a través de Internet, de un ordenador portátil a muy bajo precio por encontrarse el embalaje deteriorado. Al inspeccionar el equipo en mi casa me percaté de que era un computador portugués, con su teclado en disposición portuguesa, su sistema operativo en perfecto portugués y su documentación lusa. Tras ciscarme durante un cuarto de hora en los muertos del que me lo vendió, me decidí a instalar un flamante Windows XP pirata (la licencia original ya la tenía en portugués; no voy a comprar otra, no te jode).
La pega que se me presentó después era que el teclado tenía bastantes variaciones, aunque la más importante, para mí, fue que no tuviera eñe. Tiré, pues, de Keyboard Layout Creator y, partiendo de la capa de teclado portuguesa, varié ciertas cosillas para adaptarla a los teclados de aquí de toda la vida. En concreto, el problema de la eñe lo solventé de una manera muy elegante, que no sé ni cómo se me ocurrió. Decidí formar esta letra como si de una ene acentuada se tratara, es decir, para escribir la eñe en mi portátil portugués hay que pulsar la tecla muerta de la tilde primero y la tecla de la letra ene después. ¿Cómo se te queda el cuerpo?
Suprimí también algunas otras teclas incómodas, sustituyéndolas por otras más amables. La ce con cedilla (Ç), por ejemplo, en el teclado de los vecinos ocupa ella solita una tecla entera (debido a su acostumbrado uso), y yo dediqué su pulsación a alguna otra función que ahora no recuerdo.
Keyboard Layout Creator permite también validar la configuración de la capa de teclado antes de generar el archivo correspondiente. Una vez esté todo en orden, disponemos de la opción de engendrar la capa final. Lo que hace realmente el programa es compilar la librería dinámica y crear un paquete MSI de instalación en la carpeta Mis Documentos. A partir de este paquete (en realidad varios, en función de si la plataforma es x86, x64, IA-64 o WOW64) podemos instalar, a golpe de doble clic, la capa en nuestro sistema, creando un idioma nuevo para nuestro teclado que, posteriormente, podemos seleccionar de la forma habitual.
Si así lo deseamos, también tenemos la opción de guardar el archivo fuente de la capa de teclado (con extensión KLC) para retoques posteriores o modificaciones. Estos ficheros se asocian automáticamente con el software Keyboard Layout Creator.
Un programita que nos sacará de más de un apuro cuando tengamos que utilizar teclados extranjeros en ordenadores públicos o privados. Y sí, también puede servir para gastar bromas a un amigo economista, cambiándole el 2 por el 3 y haciendo que se vuelva loco durante un rato. Eso sí, cuando veáis que va a salir de casa a comprar un teclado nuevo, haced el favor de revelar el truco. No seáis cabrones.
Tres teclas que desaparecerán y otras tres que nunca debieron haber aparecido

La tecla 'Bloq Despl'
El teclado, keyboard para panolis afectados y guiris anglosacientes, es el periférico de entrada por definición. Antes, mucho antes, de que los ratones con rabo y botones corretearan alegremente por nuestras mesas de trabajo y ocio, los teclados ya estaban ahí. Sí, son los observadores impasibles del inexorable devenir del tiempo; y a cualquiera que le dé por criticar esta frase anterior, con lo rimbombante que me ha quedado, le endiño con el Alt Gr en la cabeza.
Vamos a rendir desde este púlpito un pequeño homenaje a este sufridor de pulsaciones detallando lo que, a mi humilde entender, es el implacable camino a la desaparición de tres de sus teclas más emblemáticas: Impr Pant/Pet Sis, Bloq Despl y Pausa/Inter. Así mismo, hablaremos también de otras tres representativas teclas que, si no hubiera sido por la paciencia de los usuarios, habrían dado en la hoguera con más de un teclado. Me refiero, claro está, a Sleep, Wake Up y Power.
Empecemos por el principio y cuando lleguemos al final nos paramos.
Impr Pant/Pet Sis. También conocida en los teclados ingleses como Print Screen/Sys Req, es una de las teclas más alucinantes de nuestros queridos compañeros de escritura. En los tiempos de MS-DOS y consolas Unix, esta tecla tenía dos funciones. Por un lado, su simple pulsación producía una interrupción de ROM-BIOS que enviaba una captura de la pantalla directamente al puerto LPT1 de la impresora, es decir, imprimía en papel lo que había en ese momento en el monitor. En el caso (poco probable en aquella época) de que tuvieras una impresora en un LPT2 o en un puerto serie, ya te podías dar por jodido, porque el puerto LPT1 era el predeterminado y único válido.
Por su parte, la opción Pet Sis de esta tecla (a la que se accede pulsando Alt y la tecla en sí), conocida en el mundillo informático como la tecla de “petar el sistema”, se utilizaba en el precámbrico de la computación para acceder directamente al sistema operativo, eludiendo todo el software que pudiera estar bloqueando el acceso al mismo. Algo así como el actual Ctrl+Alt+Supr (en inglés Ctrl+Alt+Del) de Windows pero todavía peor y más inútil. Su significado real es “petición al sistema” (system request in english).
A día de hoy, esta segunda opción es totalmente inservible en Windows, y en GNU/Linux se sigue utilizando para darle órdenes directas al kernel cuando se cuelga la consola por algún motivo. En cambio, la opción Impr Pant si es más utilizada en ambos entornos operativos, ya que realiza una captura de la pantalla y la envía al portapapeles, con lo que podremos recuperarla después con un simple Pegar en cualquier software de diseño o retoque de imágenes (u otros que lo permitan). En realidad la opción Pet Sis sí que se utiliza, ya que si pulsamos Alt y esa tecla lo que se produce es una captura de la ventana activa en ese momento, en lugar de la pantalla completa. Sin embargo, nuestro cerebro lo relaciona más con una opción alternativa de Impr Pant que con el dichoso Pet Sis.

Las tres teclas juntitas
Bloq Despl. También conocida en los teclados ingleses como Scroll Lock, permitía en su época bloquear y desbloquear el desplazamiento de pantallas en consolas Unix y entornos MS-DOS. Tiene lucecita asociada, por lo que su función se basa en dos estados: encendida (bloqueado) y apagada (desbloqueado). El hecho de bloquear el desplazamiento servía para modificar el funcionamiento de las teclas de dirección (las de las cuatro flechitas). Con el desplazamiento desbloqueado, su pulsación se convertía en movimientos del cursor en pantalla; con el desplazamiento bloqueado, lo que se producía eran cambios de páginas de contenido de texto del tirón. Teniendo en cuenta que en aquella época no había ratones con ruedita ni barras de desplazamiento, para determinadas aplicaciones de proceso de texto o datos esta opción era muy útil para avanzar en grupos de grandes bloques sin eternizarse.
Hoy Bloq Despl apenas tiene uso. Algún software específico, como Excel por ejemplo, le otorga algún cometido, pero es algo prácticamente anecdótico.
Pausa/Inter. También conocida en los teclados ingleses como Pause/Break, es una de mis favoritas. Esta tecla viene de la época del telégrafo, ahí es nada, e IBM la introdujo en sus teclados con prácticamente la misma funcionalidad que en esos aparatos, la de pausar o interrumpir una acción concreta. Se utilizaba básicamente en entornos de consola para detener momentáneamente (pausa) un listado muy largo en pantalla o la acción de un programa. Inter (pulsando la tecla con Alt) servía para detener por siempre jamás la ejecución de una acción, ya que realmente interrumpe la línea de comunicaciones con el ordenador. Se usaba de la misma forma que el mítico Ctrl+C y tenía la misma función.
En la actualidad esta tecla es la más utilizada de la tres, ya que permite desarrollar su función de pausa o interrupción en multitud de procesos de programas, juegos, entornos de desarrollo, etcétera. Todo va en función de la utilidad que los programadores hayan querido darle en sus aplicaciones.
Estas tres teclas, como decía, están condenadas a la desaparición con rotunda seguridad. Pero existe otra terna de botoncitos que vinieron para quedarse y representaron el cáncer de los teclados en su época. Y no por su utilidad, que además resulta bastante estéril, sino por el lugar donde vinieron puestas en un principio en los teclados, haciendo línea justo debajo de la tecla Supr (Del en el teclado inglés).
Power. Esta tecla demoníaca solía estar la primera en la fila, y no conozco persona en el mundo que no se haya ciscado en sus muertos alguna vez. Su función en cuestión es la de apagar el equipo (y encenderlo también bajo determinadas circunstancia). El problema viene dado porque el apagado se realiza sin solicitar confirmación alguna, y eso unido a que se encontraba justo debajo de tecla Supr, producía que en más de una ocasión fueras a suprimir algo y apagaras el ordenador. Que levante la mano aquel al que no le haya pasado nunca.
Sleep. Por su parte, esta otra tecla mete al equipo en un estado de suspensión o hibernación del que, lamentablemente, muy pocos sistemas volvían a despertar en la época de su aparición. Este estado guarda en disco el contenido de la memoria y la configuración actual de programas abiertos y demás para que, al encenderlo de nuevo, nos aparezca todo como lo dejamos. Pero claro, si nuestro estado de suspensión se parece más a un coma etílico que a otra cosa, al final toca darle botonazo a lo bestia al ordenador y apagarlo por las malas.
Wake Up. Esta realiza la función inversa a Sleep, es decir, hace regresar de su letargo a un ordenador suspendido (si puede, claro).
Existen en Internet multitud de trucos y operaciones para desactivar estas tres teclas y es que, si bien ahora suelen venir como botoncitos apartados del teclado general, es muy posible pulsarlas por error. Con tal de que dejaran de dar por culo, yo he visto a gente haciéndolas saltar por los aires con un destornillador, extrayéndolas de su sitio para los restos y enviándolas directamente a la papelera (no, a la de reciclaje no, a la física de debajo de la mesa).

Las teclas malditas decapitadas
Tres teclas para el recuerdo y tres teclas para el olvido. Los teclados han evolucionado muy poco en muchos años, y si sobran teclas habrá que quitarlas. Por el amor de Dios, ¿qué hace en pleno siglo XXI toda esa hilera de teclas de función, desde F1 hasta F12, ahí arriba? ¿Reminiscencias de las primeras versiones de WordPerfect? Pero bueno, de eso hablaremos otro día.

