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Manifiesto por una Red Neutral

Neutralidad de la Red

Neutralidad de la Red

Los ciudadanos y las empresas usuarias de Internet adheridas a este texto MANIFESTAMOS:

1. Que Internet es una Red Neutral por diseño, desde su creación hasta su actual implementación, en la que la información fluye de manera libre, sin discriminación alguna en función de origen, destino, protocolo o contenido.

2. Que las empresas, emprendedores y usuarios de Internet han podido crear servicios y productos en esa Red Neutral sin necesidad de autorizaciones ni acuerdos previos, dando lugar a una barrera de entrada prácticamente inexistente que ha permitido la explosión creativa, de innovación y de servicios que define el estado de la red actual.

3. Que todos los usuarios, emprendedores y empresas de Internet han podido definir y ofrecer sus servicios en condiciones de igualdad llevando el concepto de la libre competencia hasta extremos nunca antes conocidos.

4. Que Internet es el vehículo de libre expresión, libre información y desarrollo social más importante con el que cuentan ciudadanos y empresas. Su naturaleza no debe ser puesta en riesgo bajo ningún concepto.

5. Que para posibilitar esa Red Neutral, las operadoras deben transportar paquetes de datos de manera neutral sin erigirse en “aduaneros” del tráfico y sin favorecer o perjudicar a unos contenidos por encima de otros.

6. Que la gestión del tráfico en situaciones puntuales y excepcionales de saturación de las redes debe acometerse de forma transparente, de acuerdo a criterios homogéneos de interés público y no discriminatorios ni comerciales.

7. Que dicha restricción excepcional del tráfico por parte de las operadoras no puede convertirse en una alternativa sostenida a la inversión en redes.

8. Que dicha Red Neutral se ve amenazada por operadoras interesadas en llegar a acuerdos comerciales por los que se privilegie o degrade el contenido según su relación comercial con la operadora.

9. Que algunos operadores del mercado quieren “redefinir” la Red Neutral para manejarla de acuerdo con sus intereses, y esa pretensión debe ser evitada; la definición de las reglas fundamentales del funcionamiento de Internet debe basarse en el interés de quienes la usan, no de quienes la proveen.

10. Que la respuesta ante esta amenaza para la red no puede ser la inacción: no hacer nada equivale a permitir que intereses privados puedan, de facto, llevar a cabo prácticas que afectan a las libertades fundamentales de los ciudadanos y a la capacidad de las empresas para competir en igualdad de condiciones.

11. Que es preciso y urgente instar al Gobierno a preservar de manera clara e inequívoca la Red Neutral, con el fin de proteger el valor de Internet de cara al desarrollo de una economía más productiva, moderna, eficiente y libre de injerencias e intromisiones indebidas. Para ello es necesario que cualquier moción que se apruebe vincule de manera indisoluble la definición de Red Neutral en el contenido de la futura ley que se promueve y no condicione su aplicación a cuestiones que poco tienen que ver con ésta.

FUENTE: El blog de Enrique Dans, vía Asociación de Internautas.

Implementar una red multimedia en casa vía DLNA

Logo certificación DLNA

Logo certificación DLNA

El protocolo DLNA, que en inglés son las siglas de Digital Living Network Alliance y en castellano la traducción es tan estúpida que me niego en rotundo a transcribirla aquí, es algo así como un estándar desarrollado por una asociación de fabricantes de electrónica e informática que permite compartir elementos multimedia dentro de una red local de manera sencilla, rápida y versátil. Disponiendo de una LAN casera y de diversos aparatos certificados para funcionar vía DLNA, cualquiera sin muchos conocimientos previos puede crear una interconexión multimedia que posibilite la compartición de ficheros entre ordenadores personales, televisores, teléfonos móviles, marcos de fotos digitales, impresoras, NAS, consolas de videojuegos, cadenas musicales, cámaras de foto y vídeo, etcétera.  

Esta tecnología, que funciona de igual forma sobre redes Ethernet y Wi-Fi, la sustentan e implementan en la actualidad más de 245 compañías, entre las que podríamos destacar algunas como Acer, Motorola, Toshiba, Philips, LG, Samsung, Panasonic, Hewlett-Packard, Sony, Microsoft, Intel, Pioneer y Nokia. Todas ellas, asociadas en la Digital Living Network Alliance, serigrafían un logotipo a sus productos compatibles (el que se puede ver en la imagen que acompaña a este post) que determina que cumplen rigurosamente con las especificaciones y que pueden ser utilizados para integrarse en una red DLNA.  

Seguramente no hayas reparado en ello, pero es más que probable que muchos de los equipos y gadgets que tienes en casa tengan el logotipo DLNA reseñado en algún recoveco. Y es que esta tecnología es tan común como desconocida, ya que muy pocos usuarios medios se sirven de ella para diseñar un espacio multimedia casero. Imagina poder ver las películas almacenadas en el disco duro de tu PC directamente en la televisión, o escuchar tu música favorita en un sistema Hi-Fi desde ficheros de audio en un disco NAS, o generar una transición de fotografías en un marco digital a partir de imágenes de un teléfono celular, o imprimir fotos de una cámara digital directamente sobre una impresora conectada a la red, o descargar música a nuestro reproductor MP3 desde un PC, o… Las posibilidades son infinitas, y todas ellas se desarrollan a través de una sencilla red interna, sin la necesidad de mover aparatos de su sitio.  

Los dispositivos etiquetados como certificados para DLNA se dividen en varios grupos. Por un lado disponemos de los denominados Digital Media Server (DMS), que almacenan el contenido y lo distribuyen al resto a modo de servidores (en versiones fijo y móvil); típicamente son ordenadores de toda clase, discos duros externos tipo NAS, teléfonos móviles o reproductores multimedia portátiles. Los llamados Digital Media Player (DMP) son los encargados de reproducir los contenidos enviados por los DMS, como televisores, cadenas de sonido, consolas de videojuegos o aparatos de home cinema.  También en versiones fijo y móvil.

En el lado intermedio a estos dos comentados, opcionalmente pueden existir los llamados Digital Media Controller (DMC) y los Digital Media Renderer (DMR). Los aparatos DMC buscan contenido digital en los servidores DMS y lo envían para su reproducción a los DMR. Ejemplos típicos de DMC pueden ser ordenadores tipo Tablet, cámaras digitales con conexión Wi-Fi, asistentes PDA o teléfonos celulares. Por su lado, dispositivos DMR son televisores, receptores de audio y vídeo, pantallas autónomas o altavoces remotos.  

Además de los anteriores, existen también los Digital Media Printer (DMPr), que se encargan de proporcionar servicios de impresión a una red DLNA (impresoras de red); los dispositivos Mobile Digital Media Uploader (M-DMU), capaces de enviar contenido a los servidores DMS (cámaras de fotos y teléfonos móviles); y dispositivos Mobile Digital Media Downloader (M-DMD), con posibilidades de descargar y almacenar contenidos de los DMS (reproductores de música portátiles y teléfonos móviles).  

Un lío de siglas que se completa con funciones que sirven de puente entre dispositivos móviles y fijos, las Mobile Network Connectivity Function (M-NCF), y unidades de transformación de contenidos entre formatos para redes móviles y fijas, las Media Interoperability Unit (MIU).  

Para empezar, con hacer uso de servidores DMS y reproductores DMP tenemos más que suficiente para montar nuestra red DLNA, ya que se supone la infraestructura mínima de funcionamiento. Sin embargo, y a modo de resumen, la siguiente lista muestra todas las clases de dispositivos que implementa este sistema

Gráfico resumen de dispositivos DLNA

Gráfico resumen de dispositivos DLNA

El protocolo DLNA utiliza un subconjunto de la arquitectura UPnP (Universal Plug and Play) para funcionar, por lo que, en teoría, la localización y enlace de dispositivos compatibles dentro de una red es automática y totalmente transparente al usuario. Para que nos entendamos, es algo así como el Bluetooth (salvando las diferencias), los aparatos se detectan a través de la red y se enlazan cada uno en su rol, de servidor o reproductor. A continuación podemos ver un vídeo (en inglés) del funcionamiento de DLNA con un teléfono móvil Nokia N95 y una PlayStation 3. En este caso, el celular hace las veces de servidor de contenidos (fotografías) y la consola funciona de reproductor.  

Imagen de previsualización de YouTube

Los formatos requeridos en dispositivos fijos para la transmisión de datos vía DLNA son JPEG para imágenes, LPCM para audio y MPEG2 para vídeo, aunque opcionalmente se pueden utilizar GIF, TIFF y PNG para imagen, MP3, WMA9, AC-3, AAC y ATRAC3plus para sonido, y MPEG1, MPEG4 y WMV9 para vídeo. Con respecto a los formato para dispositivos móviles, los requeridos son JPEG (imagen), MP3 y MPEG4 AAC LC (audio), y MPEG4 AVC (vídeo); opcionalmente podemos utilizar GIF, TIFF, PNG para imagen, MPEG4, AMR, ATRAC3plus, G.726, WMA, LPCM para audio, y VC1, H.263, MPEG4 part 2, MPEG2, MPEG4 AVC para vídeo.  

Aunque, como casi siempre, no es oro todo lo que reluce. El sistema DLNA no proporciona una interfaz de usuario común para los distintos tipos de dispositivos, sino que es el propio fabricante el que implementa sus propias interfaces, variando enormemente entre ellas, siendo unas más intuitivas y otras no tanto. Sin embargo, no se puede decir que, para alguien con un nivel más o menos avanzado, sea complicado configurar una red DLNA. En los distintos menús de los diferentes aparatos no tiene por qué se difícil encontrar las opciones para activar o desactivar esta característica, así como para detectar elementos compatibles en la red e interactuar con ellos. Además, los manuales de instrucciones están para leerlos, algo que se nos olvida a más de uno la mayor parte de las veces.  

En otro flanco, y puestos a sacar pegas, diremos también que el DLNA implementa de serie un sistema gestor de derechos digitales (DRM), lo que puede hacer que muchos contenidos no puedan leerse o reproducirse en muchos dispositivos. Algo que, seguramente, echará para atrás a más de uno. 

Con respecto al software, los aparatos electrónicos de consumo, como hemos dicho, implementan sus propios programas integrados, pero a la hora de utilizar un ordenador como servidor de contenidos, deberemos elegir una aplicación en concreto que, por normal general, no es suministrada por el fabricante del equipo. En el blog de Robert Green encontramos una fabulosa entrada en la que se hace una exhaustiva y amplia comparativa de programas servidores de DLNA para ordenadores PC con Windows y Linux y, también, para Mac (gratuitos y de pago). Así pues, para los distintos teléfonos tipo smartphone del mercado, habremos de conseguir aplicaciones específicas que los hagan funcionar en una red de esta clase, siempre y cuando el celular en concreto esté preparado para ello.

En la web de la asociación se puede consultar mediante un sencillo buscador qué productos de qué fabricantes son compatibles con DLNA, algo que nos puede ser muy útil antes de comprar. Asimismo, deberemos tener en cuenta que todos los dispositivos que vayamos a integrar sean capaces de unirse a una red de área local en las mismas condiciones, requisito indispensable para poder utilizar esta tecnología adecuadamente.

Frases con historia (VI)

La verdad es que ninguna base de datos online sustituirá a tu periódico diario, ningún CD-ROM puede reemplazar a un profesor competente y ninguna red de ordenadores cambiará el modo de trabajar del Gobierno.

Clifford Stoll, Físico y Astrónomo estadounidense. 1995.

PLC, la alternativa (¿?) al WiFi

PLC

PLC

PLC son las siglas de Power Line Communications, o sea, lo que más o menos viene a ser comunicaciones mediante línea eléctrica. Es un conjunto de tecnologías que definen las características para establecer conexiones de red mediante el cable eléctrico que todos tenemos en casa.  El propio cable actuaría de conductor de la información y los enchufes de la pared de interfaz conectora entre la red y nuestros equipos informáticos y digitales. Y es que los cables eléctricos están muy mal aprovechados, porque sólo se utilizan para conducir electricidad, y a algún lumbreras se le ocurrió que esto es derrochar infraestructura y medios. ¿Para qué tirar cable de fibra óptica por el mundo cuando el cable eléctrico ya está implantado y llega a hogares a los que, incluso, no llega ni el teléfono?

Esta tecnología no es nueva para nada, ya tiene sus añitos a las espaldas. Sin embargo, es algo que no ha conseguido consolidarse debido a múltiples factores de índole técnica y a otros de mercadotecnia. La tecnología PLC permite la conexión de ordenadores dentro de una red doméstica o laboral y, también, permite el acceso de banda ancha a Internet a través de líneas de energía ordinarias, utilizando los enchufes como punto de conexión mediante un módem PLC especial. El sistema utiliza dos grupos de portadoras, uno por el que el usuario envía su solicitud de información y otro por el que recibe la información solicitada.

En la actualidad, esta tecnología nos ofrece una alternativa a la banda ancha ya que las PLC utilizan una infraestructura ya desplegada, como son los cables eléctricos. Basta un simple enchufe para estar conectado. Además, ofrece una alta velocidad, suministra servicios múltiples con la misma plataforma y permite disponer de conexión permanente. Adicionalmente, al utilizar los cables eléctricos como medio de transmisión, la instalación eléctrica casera se comporta como una red de datos en donde cada enchufe es un potencial punto de conexión a Internet. El ancho de banda típico es de 45 Mbps, aunque actualmente ya se alcanzan velocidades de 135 Mbps y en breve se llegará a 200 Mbps, permitiendo la distribución de datos, voz y vídeo de manera rápida y confiable.

La arquitectura de esta red consta de dos sistemas formados por tres elementos. El primer sistema denominado outdoor o de acceso, cubre el tramo de lo que en telecomunicaciones se conoce última milla, y que para el caso de PLC comprende la red eléctrica que va desde el lado de baja tensión del transformador de distribución hasta el medidor de la energía eléctrica. Este primer sistema es administrado por un equipo de cabecera (primer elemento de la red PLC) que conecta esta red con la red de transporte de telecomunicaciones o backbone. De esta manera, el equipo de cabecera inyecta a la red eléctrica la señal de datos que proviene de la red de transporte.

El segundo sistema se denomina indoor y cubre el tramo que va desde el medidor del usuario (el contador de la luz) hasta todas las tomas de corriente o enchufes ubicados en el interior del hogar. Para ello utiliza como medio de transmisión el cableado eléctrico interno.

Para comunicar los dos sistemas se utiliza un equipo repetidor (segundo elemento de la red PLC) que normalmente se instala en el entorno del medidor de energía eléctrica y que está compuesto por un módem terminal y un equipo de cabecera.

El tercer y último elemento de la red PLC lo constituye el módem terminal o de cliente, que recoge la señal directamente de la red eléctrica a través del enchufe. De esta manera, tanto la energía eléctrica como las señales de datos que permiten la transmisión de información, comparten el mismo medio de transmisión, es decir el conductor eléctrico. Al módem terminal se puede conectar un ordenador, un teléfono IP u otro equipo de comunicaciones que posea una interfaz Ethernet o USB.

El equipo emisor en las conexiones PLC retransmite señales de baja potencia en un rango de frecuencias que va desde 1,6 MHz hasta 35 MHz, es decir en una frecuencia varios miles de veces superior a los 50 Hz en donde opera la energía eléctrica. El hecho de que ambos servicios, los de energía eléctrica y los de transmisión de datos, operen en frecuencias muy distintas y distantes, permite que estos puedan compartir el medio de transmisión sin que uno interfiera sobre el otro. De esta manera, la tecnología PLC utiliza una cualidad propia del conductor eléctrico que hasta la fecha se encontraba sin aprovechar.

¿Cuáles son, entonces, las ventajas que nos ofrecen este tipo de conexiones? Pues la verdad es que son varias. Para empezar, el despliegue de PLC es sencillo y barato, porque utiliza la infraestructura eléctrica ya instalada. Además, proporciona una conexión a Internet continua y permanente y permite crear redes LAN fácilmente y con velocidades superiores a otro tipo de infraestructuras como pueden ser las redes WiFi. También es posible desplegar otros servicios como VoIP, videoconferencia, teletrabajo o VPN gracias al elevado ancho de banda.

Sin embargo, la tecnología PLC aún ha de enfrentarse a una serie de problemas que es necesario resolver. El primer escollo que debe superar es el propio estado de las líneas eléctricas. Si las redes están deterioradas, los cables se encuentran en mal estado o tienen empalmes mal hechos no es posible utilizar esta tecnología. La distancia también puede ser una limitación, la medida óptima de transmisión es de 100 metros por lo que, a mayores distancias, se hace necesario instalar repetidores

Además, el cable eléctrico es una línea metálica recubierta de un aislante. Esto genera a su alrededor unas ondas electromagnéticas que pueden interferir en las frecuencias de otras ondas de radio. Así, existe un problema de radiación, bien por ruido hacía otras señales en la misma banda de frecuencias como de radiación de datos, por lo que será necesario aplicar algoritmos de cifrado.

El mayor problema de PLC son las interferencias, sobre todo en las líneas de alta y media tensión, no tanto en los cables de baja tensión del interior de una vivienda. Este es el principal problema con el que se han topado las empresas eléctricas en todo el mundo y la razón primordial para que compañías como Iberdrola o Endesa abandonaran ya hace años sus tímidos intentos de distribuir una conexión a Internet vía cable eléctrico.

Así y todo, para conformar una red casera o de trabajo, PLC sigue siendo una buena alternativa a WiFi, ya que no necesitamos de una infraestructura adicional de la que ya disponemos los que tenemos luz en casa o en la oficina. Sin embargo, la rápida proliferación de conexiones ADSL y el bajón de precios que han sufrido en los últimos años ha propiciado que los usuarios se decanten más por esta tecnología que por algo que no está muy extendido ni, a pesar de los años, muy estudiado. Además, la masiva adquisición de ordenadores portátiles por parte de los consumidores requiere prácticamente de manera obligatoria de conexiones inalámbricas tipo WiFi en los domicilios y, aunque ambas tecnologías se pueden combinar, resulta más barato y sencillo tirar de router WiFi con conexión ADSL y punto pelota.

¿Llegará la tecnología PLC a desbancar al WiFi? Pues francamente lo dudo. Aunque sí es posible que en un futuro se desarrolle más profundamente y se nos cuele en los hogares de forma masiva. Qué cosas tiene la tésnica y la tesnología, cualquier día nos mandan el Internet ese con el agua corriente o con el gas natural. Al tiempo.

Neutralidad de Internet para torpes

Justicia neutral

Justicia neutral

Últimamente estamos oyendo parlotear mucho acerca de la tan manida neutralidad de Internet. Hizo alusión a ello el presidente de EEUU, Barack Obama, en su campaña electoral, y el pasado mes de junio, Julius Genachowski, presidente de la FFC (Comisión Federal de las Comunicaciones) estadounidense, volvió a sacar el tema a la palestra con sus declaraciones. El amigo Julius prometió presentar unas bases para regular esto de la neutralidad en la Red de Redes.

Pero, ¿qué demonios es eso de la neutralidad de Internet? ¿No es Internet neutral? Pos no, mirusté. Matizo, Internet sí es neutral, los que no lo son, son aquellos que proporcionan el servicio, es decir, los ISP o Proveedores de Servicios Internet.

El problema de la neutralidad de la Red es muy sencillo: algunos ISP bloquean o retardan conexiones de sus usuarios por causas como un elevado ancho de banda o conexiones con servicios de la competencia. Lo explicó ahora pa’ la señá María, que no se ha enterado todavía. Usted, señora, tiene el Intenné este de Telefónica en casa, ¿verdad? Bueno, pues imagínese que la empresa le bloqueara la conexión cuando usted se conecte a la web de Vodafone. ¿Por qué? Por joder; es la competencia.

Esta práctica está empezando a ser demasiado común entre los proveedores de acceso, si bien en España parece que no ocurre con demasiada frecuencia. Si detectan que un usuario consume un elevado ancho de banda por estar conectado, por ejemplo, a una red peer to peer descargando una película de Gracita Morales, pues le cortan el servicio o se lo ralentizan. (Y no precisamente porque la película sea de Gracita Morales).

Hace un año, el operador argentino Fibertel y la multinacional Google llegaron a un acuerdo por el cual los usuarios de este ISP podrían acceder más rápido a GoogleEarth, GMail y Youtube, implementando un enlace privado entre Fibertel y Google e instalando servidores locales de Google en el datacenter de la empresa argentina. Oséase, lo que viene siendo de todo punto una patada en los mismísimos huevos al principio de neutralidad de la Red que, por cierto, el gigante buscador de Internet defiende con vehemencia a través de la figura de Vinton Cerf. Cuando un proveedor de contenidos goza de una red “particular” y diferente a la de sus competidores se destroza literalmente el campo de igualdad que permitió que todas las startups que hoy conocemos nacieran y crecieran en su día.

Cierto es también que, días después, Google emitió un comunicado en el que desmentía estas afirmaciones y culpaba a una nota de prensa mal redactada en la que ellos no tomaron parte y con la que no estaban de acuerdo, y que si la abuela fuma, que si deja de fumar, que patatín o patatán. Bueno, le concedemos el beneficio de la duda por ser vos quien sois.

Hace año y pico, también, la FCC sentenció al proveedor de Internet Comcast por violar una norma federal al bloquear las transferencias de algunos usuarios procedentes de redes BitTorrent. El fallo obligó a los proveedores de servicios a modificar la forma en la que gestionaban su red, así como a garantizar a sus usuarios un acceso abierto a Internet.

En la web www.neutralidadsi.org han realizado diversas pruebas con resultados positivos que acusan a VTR, uno de los principales actores de la banda ancha en Chile, de colocar restricciones de cuello de botella a las conexiones realizadas a través del puerto 6881, puerto por defecto para la red BitTorrent.

El Gobierno estadounidense de Obama quiere formar parte activa de esta controversia. La neutralidad de Internet es el principio que dice que todo el tráfico que circule por la Red debe ser tratado igual, independientemente de qué tipo sea y de su origen y destino. Por ello plantearon en el pasado mes de octubre algunas normas para prohibir a los proveedores de acceso discriminar los servicios, contenidos y aplicaciones que consuman más ancho de banda, como por ejemplo el vídeo, e impedirles bloquearlo o lentificarlo. La FCC defendió las normas como indispensables para crear un Internet abierto y democrático. Las medidas propuestas prohíben a los proveedores de ancho de banda “impedir que los usuarios envíen o reciban material legal de su elección” y “dificultar a los usuarios el poder de elegir entre la competencia de proveedores de redes, aplicaciones, servicios y contenido” y, sobre todo, se les obliga a “tratar contenidos, aplicaciones y servicios legales de forma no discriminatoria”.

Existen también voces en contra de la neutralidad, como no, pero pueden todas ellas resumirse en las palabras que en Libertad Digital escribió el ingeniero Fernando Herrera. Dijo textualmente:

Hay bits más importantes que otros bits, por la clase de información que llevan o por la urgencia de la misma, o porque si no llegan de una determinada forma son inútiles. Los operadores siempre han tenido mecanismos para gestionar la Red, lo que en definitiva significa priorizar unas comunicaciones frente a otras, para que funcionen de forma adecuada los servicios que se prestan.

Además decoró su disertación con este bonito paralelismo

La igualdad de bits sería como la igualdad de vehículos en nuestras carreteras. Impediría a las ambulancias y bomberos cumplir su función en muchos casos. Las sirenas son el mecanismo de priorización en las vías de tráfico, y a nadie se le ocurriría eliminarlas, mucho menos en aras de un supuesto derecho de los ciudadanos.

Vamos, el colmo de la demagogia. Está claro, señá María, que el correo diario que le manda usted a su hija la que estudia en Niuyor es menos importante que los correos que mandan otras personas más importantes que su persona. Y es que, le guste o no, usted no deja de ser una mujer de pueblo tonta y boba a la que hay que educar. ¡Déjese manejar, señora, y evite pensar por usted misma! Y, por supuesto, no se le ocurra descargar canciones de Manolo Escobar con el burrito ese tan bonito de al lado del reloj, que se le bloqueará hasta la factura del gas; ¿no comprende usted que son más importantes las conexiones a páginas guarras de nuestros políticos en el hemiciclo?

Uno de los padres de Internet, Vinton Cerf, actualmente Vicepresidente Mundial y Chief Internet Evangelist de Google, cree que la neutralidad de la Red es fundamental para preservar nuestras libertades, que “Internet fue diseñada sin ningún guardián sobre nuevos contenidos o servicios.”

Además, Enrique Dans publicó no hace mucho en su blog el “quién es quién” de la neutralidad en la Red y dejó caer, como quién no quiere la cosa, quiénes son los hinchas y a qué equipo animan. Por poner algún ejemplo, los amigos de la neutralidad son empresas como Google, eBay, Mozilla, Amazon, Twitter, Sony o Vuze; los enemigos, compañías como Cisco, Alcatel-Lucent, Cornig, Ericsson, Motorola y Nokia, entre otros.

A veces uno no sabe si te están diciendo la verdad o todo es una puñetera estrategia de empresa. El miedo que tengo es que si los políticos se ponen cabezones al final siempre hacen lo que les da la gana, y encima nos hacen creer que es por nuestra culpa y por nuestro bien. Corderitos cibernéticos manejados por la soga del ancho de banda. ¡Beeee!

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